Columnistas

Alerta naranja y corazón grande
Autor: Danny García Callejas
31 de Octubre de 2012


El sistema de salud colombiano ha crecido en cobertura hasta alcanzar 96% de la población, según la Presidencia de la República.

El sistema de salud colombiano ha crecido en cobertura hasta alcanzar 96% de la población, según la Presidencia de la República. Sin embargo, el gasto total en salud en 2010 como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), por ejemplo, mantiene el mismo nivel de 1995: 7,5%, según cifras del Banco Mundial.


A pesar de las limitaciones financieras del sistema de salud, se pasó de 23 millones a 44 millones de personas cubiertas por el sistema. Pese a que hay 18 Entidades Promotoras de Salud (EPS) que podrían liquidarse y 18 hospitales intervenidos, según la Superintendencia Nacional de Salud, sobresalen algunos prestadores de salud por su eficiencia, transparencia, compromiso de su personal y trato con afecto a sus pacientes.


En Envigado, Antioquia, se ubica el hospital Manuel Uribe Ángel (MUA) en un lote de 15.000 metros cuadrados con 22.000 construidos que generó, en 2011, unos ingresos superiores a los $65.000 millones y activos por casi $74.000 millones. Lo interesante es que el hospital presenta un balance positivo en sus estados financieros a pesar de que ni el Departamento de Antioquia ni la Nación le realizaron aportes para su desarrollo en 2011; todo esto según cifras del MUA.


Pero allí no para la historia del hospital: desde 2008, cuando los aportes de Envigado eran 10% sobre los ingresos del hospital, en 2011, descendieron a 1,6% según datos del MUA, mostrando solidez financiera y autonomía presupuestal. Sin duda, los recursos propios del hospital le permitieron realizar más de 9.000 cirugías, 28.000 urgencias atendidas y 20.000 consultas especializadas.


Aunque tiene retos, como mejorar la infraestructura para los servicios de urgencia (proyecto en desarrollo), se destaca la transparencia como uno de los valores que más promueven. Efectivamente, el MUA reconoce la necesidad de informar a la comunidad y valora la importancia de compartir sus logros y retos a través de sus sistemas de información y la rendición de cuentas que realiza periódicamente (en noviembre realizarán la próxima).


Sin embargo, yo creo que la gema de la corona de la institución se encuentra en el talento, calor humano y servicio de todo su equipo. El Dr. Tamayo, Gerente del MUA, realiza visitas periódicas a los pacientes y enfermos hospitalizados compartiendo sus conocimientos pero también atento a sugerencias, inquietudes y quejas. Mi papá tuvo la fortuna de estar a su cuidado y contar con doctores, enfermeras, personal de apoyo e higiene de la más alta calidad y sentido de humanidad.


Sin duda, el sexto piso de la Torre Alianzas y la sala de cirugías del hospital al igual que todo el MUA son un centro de medicina y amor fraternal. Aunque el sistema de salud se encuentra en alerta naranja, en los profesionales de la salud encontramos el corazón grande que compensa sus dificultades. Ahora, les corresponde a los gobiernos nacional y departamental invitar a aprender de estas experiencias exitosas.