Columnistas

La Dian es como el sarampi髇
Autor: Rodrigo Pareja
30 de Octubre de 2012


De manera metaf髍ica suele decirse, para significar que una persona o instituci髇 s髄o ejerce su poder y act鷄 de manera abusiva con los m醩 desvalidos, que ella se comporta como el sarampi髇 que s髄o les da a los peque駉s.

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De manera metafórica suele decirse, para significar que una persona o institución sólo ejerce su poder y actúa de manera abusiva con los más desvalidos, que ella se comporta como el sarampión que sólo les da a los pequeños. La comparación puede aplicarse sin duda alguna a la Dian, esa temida dependencia tan desentendida para algunas cosas y complaciente con los grandes evasores de este país, pero que en cambio mantiene mano de hierro, alzada y armada con mazo contundente, contra aquellos paupérrimos contribuyentes que por desgracia llegan a caer en sus garras. Ojo ciclópeo para los débiles y ceguera borgiana ante los potentados y grandes evasores.


Si la Dian tuviera un buen trato, consideración y eficiente atención con quienes cumplen sus obligaciones, siquiera la mitad de la laxitud y permisividad de las que hace gala cuando se trata de poderosos que infringen las normas tributarias, otra podría ser su imagen entre los colombianos, pero por desgracia no es así.


Se escriben estas notas cuando aún está en pañales la reforma tributaria que tramita el Congreso, la cual debe entrar a regir en enero del próximo año, por lo que resulta inadecuado hacer cualquier afirmación de fondo sobre ella. Pero como “desde el desayuno se sabe lo que va a ser el  almuerzo”, según la sentencia popular, vale la pena mencionar una o dos iniciativas que el gobierno presentó en su proyecto, y que para nada benefician a las mayorías ni corresponden a una justa y equitativa política impositiva.


De acuerdo con el senador Jorge Enrique Robledo, la reforma disminuirá en ocho billones de pesos los impuestos a los monopolios y a las transnacionales, la misma partida que, por contraste, se aumentará a otros contribuyentes más pobres y de las capas medias.


El otro punto a comentar lo consignó José Roberto Acosta en su columna de El Espectador el 20 de octubre, quien textualmente escribió que en la reforma “se plantea obligar a todos los empleados independientes a declarar renta sin importar sus ingresos, bajo la falacia de que eso les permitiría solicitar mínimas devoluciones de impuestos”. Devoluciones que casi nunca se dan porque nunca falta el esguince de la Dian para negarlas, y las cuales, por lo demás, resultan un verdadero calvario porque para reclamarlas – en un exceso de negligencia y una muestra de su desinterés - la despiadada agencia le da al desamparado contribuyente una cita para siete meses después de solicitarla. Con el añadido de que en algunas ocasiones, como la cita hay que pedirla por teléfono, se puede tardar semanas o meses para que le contesten, según la suerte que lo acompañe. Es más fácil ver a Benedicto XVI vendiendo “chance” a que respondan en esos dichosos teléfonos. Además de esa “celeridad” para atender al sufrido colombiano, la Dian se toma otros 50 días hábiles para contestarle si le acepta o no la devolución. Morosidad y desgreño que contrastan con la celeridad que aplican algunos de sus empleados para acceder al retorno de multimillonarias devoluciones por concepto de IVA - esas sí corruptas- pero resueltas con una rapidez que asombra.


Mientras en Estados Unidos y otros países la devolución de impuestos que corresponda al ciudadano le llega en cheque a su residencia en pocas semanas, aquí siete meses o más es lo normal para que el maltratado ciudadano pueda acercarse a reclamar lo que es suyo, pudiendo afirmarse entonces que la Dian no tiene hígados para cobrar y carece de cualquier virtud y afán para devolver lo que no es suyo.


¿Qué tal que los acuciosos congresistas introdujeran un “articulito” que pusieran en cintura a la Dian en este aspecto, y por fin hicieran justicia con los contribuyentes, en especial con aquellos que son manejados en forma tan miserable por esa entidad?




Comentarios
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2012/10/30 07:05:26 pm
ATENDIENDO SU COMENTARIO , CREO QUE FALTARIA ESCRIBIR DE DONDE SALEN LAS LEYES Y QUIENES LAS APRUEBAN , OTRA COSA SON LOS EJECUTORES DE LAS MISMAS,,,,,CREO QUE LOS EMPLEADOS SALEN DEL ASUNTO YA QUE LO UNICO QUE HACEN ES CUMPLIR CON LAS NORMAS ESTABLECIDAS ,,,,,,,, O MIREMOS EL CASO DE EL ARTICULO QUE PROTEGIA LOS RECURSOS DEL ESTADO Y LO QUITARON PARA EVITAR EL CONTROL FISCAL DE LOS MISMOS ...QUE NO SE NOS OLVIDE QUE LOS HONORABLES PADRES DE LA PATRIA AJUSTAN LAS NORMAS PARA CUANDO DEJEN SUS CURULES SUS EMPRESAS SE AJUSTEN A LAS NECESIDADES DE LAS NORMAS DICTADAS POR ELLOS MISMOS ........QUE PASO CON EL TEMA DE LOS IMPEDIMENTOS ? CLARO LOS TEMAS DE MUCHO DINERO DE POR MEDIO NO SE TOCAN ........HAY QUE HABLAR CON PROFUNDIDAD DE LOS ASUNTOS Y NUEVAMENTE EVITEMOS EL PERIODIMO AMARALLISTA.