Editorial

Futuro promisorio para Occidente
29 de Octubre de 2012


Su beneficio para el pa韘 es la raz髇 por la cual los antioque駉s, con apoyo de los departamentos del Eje Cafetero y el Valle del Cauca, principalmente, somos vehementes en nuestro reclamo por la construcci髇 de las Autopistas de la Prosperidad.

La exitosa reunión del Encuentro de Dirigentes del Occidente, cumplida el sábado en Santa Fe de Antioquia, deja gran optimismo entre autoridades y ciudadanos de una subregión que mira al futuro con esperanza, gracias a las inversiones en las Autopistas de la Prosperidad y la Central Hidroituango, además de los programas de educación y vivienda rural. Aprovechar esas iniciativas para favorecer el progreso de las comunidades y la inserción económica y social de la región en el mundo es el gran reto de líderes y ciudadanos, que necesitan de apoyo y asesoría de autoridades y expertos que los acompañen a tomar decisiones visionarias.


La presencia del expresidente Álvaro Uribe en la mañana del sábado permitió confirmar la gratitud de la región con quien como gobernador de Antioquia, en compañía del entonces director de Invías, doctor Guillermo Gaviria Correa, sentó las bases para construir el Túnel de Occidente y su conexión vial. Como inspirador y primer impulsor de este proyecto, el expresidente destacó su potencialidad para garantizar la competitividad del país en el marco de los TLC. Su beneficio para el país es la razón por la cual los antioqueños, con apoyo de los departamentos del Eje Cafetero y el Valle del Cauca, principalmente, somos vehementes en nuestro reclamo por la construcción de las Autopistas de la Prosperidad.


Registramos con gran complacencia el compromiso del presidente Santos con el conjunto de vías que el occidente de Colombia necesita para vincularse al mundo. Según su gerente, doctor Federico Restrepo, están confirmados los recursos y se anuncia el inicio de obras de estabilización y de los estudios para dar vía libre a las licitaciones de concesión, que podrían iniciarse en el primer semestre de 2013. Destacamos la coincidencia del presidente Santos, el gobernador Fajardo y el alcalde Gaviria  en su invitación a que la comunidad del Occidente se prepare para aprovechar esta obra generando desarrollos empresariales, incluidos los turísticos, que faciliten su inserción en el mundo, obteniendo máximo provecho de su ubicación estratégica en el continente americano.


Con la comunidad del Occidente recibimos con interés y esperanza el reciente anuncio del gerente de las Autopistas de la Prosperidad sobre el pronto inicio de obras de estabilización en la conexión a Urabá. Confiamos que las acciones en la zona del Boquerón del Toyo mitiguen las dificultades para el tránsito mientras se realiza la construcción del túnel que la región reclama como alternativa única para garantizar la seguridad en el recorrido y la disminución en 50 % en los tiempos de recorrido y costos de mantenimiento en una vía fundamental para la internacionalización del país.


Otro gran reto y oportunidad para la dirigencia del Occidente de Antioquia es la construcción de Hidroituango, desarrollo de gran magnitud en sus inversiones, innovación tecnológica y generación de ingresos para los socios y las subregiones directamente impactadas. Los dirigentes locales tienen la responsabilidad histórica de aprovechar esta obra para impulsar su desarrollo en infraestructura y educación y consolidar un modelo de equidad que puede ser ejemplar en el país; con el Gobierno Nacional tienen la obligación de mantener el control de la zona para garantizar la seguridad presente y futura de constructores, inversionistas y habitantes.


El Occidente tiene oportunidades históricas. Para aprovecharlas es necesaria la concertación de la dirigencia regional y de esta con las autoridades departamentales y nacionales. Organizaciones como el Encuentro de Dirigentes de Occidente, dirigido con gran tino por la doctora Ana María Álvarez, logran precisamente ese objetivo y son pieza clave del modelo de gobernabilidad, reconocido por el presidente Santos como característica de Antioquia, que facilita el trabajo del Gobierno Nacional con la región, para así garantizar que los proyectos por venir sean el pasaporte a la vida con dignidad para todos sus habitantes.