Economía

“May the ANLA (National Authority for Environmental Licences) not be an impediment”
“Que la Anla no sea una traba”
Autor: Mónica Marcela Escobar Mesa
22 de Octubre de 2012


El pasado mes de septiembre, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) cumplió su primer año de funcionamiento.


Con la nueva normatividad con la que funciona la Anla, se ha diferenciado cuál es la competencia de la Autoridad y cuál la de las CAR, todo  articulado a través del Ministerio de Medio Ambiente.

 


Constructores y compañías mineras y de hidrocarburos  han visto cómo sus proyectos no arrancan o se ven abruptamente detenidos a causa de no aprobaciones o retrasos de la licencia ambiental.


La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, creada por el Gobierno, tiene la responsabilidad de estudiar las licencias ambientales en infraestructura, minería, hidrocarburos y generación eléctrica. 


EL MUNDO dialogó con Rodrigo Suárez Castaño, subdirector de Instrumentos, Permisos y Trámites Ambientales de la Anla.


-¿Cuál es el principal papel que en este momento está asumiendo la Anla?


“La Autoridad se creó con varias funciones, entre las más importantes, la de asumir la revisión o evaluación de las licencias ambientales, que eran competencia del Ministerio del Medio Ambiente”.


-La pregunta que muchos empresarios se hacen, es ¿cómo lograr que las licencias ambientales no se conviertan en una traba para el sector de infraestructura?


“Nos estamos fortaleciendo para mejorar ese proceso de licenciamiento, pero consideramos que también es importante que el sector se prepare. Hay aspectos que se deben tener en cuenta al  elaborar los objetivos de impacto ambiental de los proyectos, para efectos de que el proceso de licenciamiento sea más efectivo”


-Y ¿cómo podría hacerse eso?


“Por ejemplo lo que para el país es una vía, como la Ruta del Sol, para la Agencia Nacional de Infraestructura son tres concesiones, y para la Anla son más de 50 trámites. Es importante que cuando nos lleven una vía, en la medida de lo posible busquen la licencia de una: no no queremos que nos hagan pequeños tramos, ya que se pierde la integralidad del proyecto y también la visión ambiental”.


-¿Cuáles son los principales retos que ven en este momento?


“Hablamos de varios retos importantes, como: una interlocución con las entidades del Gobierno para planificar de mejor manera. Queremos mejorar la gestión del conocimiento, crear normativas e instrumentos adecuados y acordes para esos procesos de licenciamiento, y buscamos también ser referentes en el ámbito nacional e internacional, en términos de licenciamiento”.


-Actualmente, ¿qué grandes proyectos con los que están trabajando se podrían mencionar?


“Hay proyectos de diferentes sectores. En el de infraestructura están la vía Buga-Buenaventura; la Ruta del Sol; la vía Bogotá-Tunja-Sogamoso, y los proyectos que vienen en la cuarta generación de concesiones. En el tema hidroeléctrico, creo que históricamente nunca habíamos tenido tres hidroeléctricas en desarrollo, como son Ituango, Sogamoso y El Quimbo. En cuanto a hidrocarburos, tenemos proyectos como el Oleoducto Bicentenario, que va desde Yopal a Coveñas; la modernización de las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja, y en minería algunos proyectos en el  Cesar y La Guajira”.


-¿Cuáles son las principales dificultades que encuentran en el trámite de licencias?


“Hay tres aspectos importantes en diferentes momentos. Hay unas situaciones a nivel Gobierno, en la entidad como tal, y unas dificultades en los sectores. Hay proyectos cada vez más complejos y si bien tenemos un aprendizaje en el caso de la infraestructura, se nos vienen temas de túneles muy importantes, al igual que viaductos y ya estamos entrando en el tema de geologías más complejas. Por otro lado, tenemos también en el sector de minería proyectos relacionados con extracción de oro, al igual que minería subterránea, entonces tenemos que ir generando gestión del conocimiento”.


-Y ¿si tienen el personal capacitado para asumir todas estas funciones?


“Hemos capacitado a quienes estaban en la entidad para crearles esa capacidad, también venimos identificando profesionales idóneos que estaban por fuera del país, se han venido contratando expertos en la geología, hidrogeología, geoquímica, geotecnia...”


-¿Cómo es la relación con el sector infraestructura?


“Hemos venido trabajando con el Ministerio de Transporte y la ANI, tenemos comités socioambientales para proyectar, planear e identificar los proyectos prioritarios sobre los cuales tenemos que enfocar nuestros esfuerzos”.


-¿Usted cree que este tipo de medidas harán que los constructores no se quejen tanto de problemas con las licencias?


“Sentimos que las empresas se están quejando cada vez menos, porque hay un fortalecimiento de la entidad y hemos dado una respuesta adecuada. No se siente que la queja sea por la demora de los trámites, el sector de la infraestructura ha tenido unas peculiaridades, que no son por la demora”.



La voz de los gremios

 


Juan Martín Caicedo, presidente Ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, CCI, ha sugerido varias veces que una de las acciones necesarias para encarrilar la locomotora es “derribar barreras que dificultan la planeación y la cabal realización de los proyectos, tales como la adquisición de predios y la interferencia de las redes de servicios. Así como que los permisos ambientales se otorguen de manera expedita, gracias a la Anla”.


Por su parte, Alejandro Vera, vicepresidente de Anif, aseguró que lo bueno es que hay dinero para financiar obras, pero “no pueden seguir existiendo los mismos problemas de predios, con las licencias ambientales o las comunidades étnicas”, los cuales retrasan y restringen el desarrollo de los proyectos.