Columnistas

Gran miner韆 e impuestos
Autor: Guillermo Maya Mu駉z
19 de Octubre de 2012


El concepto tributario 15766 de 2005, publicado en el Diario Oficial No. 45.871 de 6 de abril de 2005 por la Dian, permite que las empresas mineras deduzcan de sus impuestos el pago de regal韆s.


En  Portafolio, con el título ‘Cerro Matoso le debe otros $62.000 millones al Estado’ (nov 2-2012), nos enteramos los colombianos que Cerro Matoso S.A., la mina de níquel más grande de Suramérica, le debe al estado colombiano cerca de 32 millones de dólares en regalías. ¿Por qué? Por descuentos mal aplicados, entre 1998 y 2003, dijo la Contraloría General de la República. 


En específico: “Encontramos amortización de apartamentos en Medellín, Cartagena, medicinas prepagadas, bonificaciones extralegales a los directivos de la compañía y una serie de gastos que no tienen nada que ver con el proceso extractivo y productivo y que estaba siendo aplicado a las regalías”. Por otro lado, Cerro Matoso S.A. en 2011 dejó de pagar “35.000 millones de pesos debido al hallazgo de inconsistencias relacionadas con una depreciación acelerada de sus activos entre los años 2003 y 2008”. Igualmente, en 33 años tampoco ha pagado arriendo por un predio que funciona como aeropuerto: “Cerca de $38.000 millones ha dejado de pagar (a Aerocivil) Cerro Matoso por utilizar la pista”. No solo se evaden regalías, también impuestos, y alquileres.


¿Qué dice Cerro Matoso? De acuerdo a El Espectador,  estas deducciones están contempladas en un acuerdo firmado por la empresa y el Ministerio de Minas y Energía en 1985 (Ingeominas, en ese entonces), y el otrosí firmado el 30 de agosto de 2011, es decir el año pasado, en “donde se establecen los costos deducibles para la liquidación de regalías. (…) costos administrativos, depreciaciones y amortizaciones, instalaciones auxiliares y primas de seguros son deducibles del cálculo de regalías” (Cerro Matoso debe $61 mil millones por regalías: Contraloría, nov 10-2012). Es decir, lo dicho antes significa que los colombianos somos socios de Cerro Matoso S.A., para correr con estos costos deducibles de las regalías. Si se entiende que las regalías son el costo que significa la pérdida o agotamiento del recurso, entonces no están pagando las regalías que deberían, así hayan llegado a firmar acuerdos al respecto. En este último caso, los alcahuetas son los funcionarios del gobierno que no han sabido defender los intereses nacionales.


Igualmente, de acuerdo a El Espectador, en un debate en el Congreso de la República, Juan Ricardo Ortega, director de la Dian, hablando sobre las empresas mineras, decía que “se reciclan activos fijos viejos ya depreciados para aprovechar la deducción especial, se disfrazan de legítimas importaciones ilegales de equipos robados en Venezuela y Ecuador, incluyen estas transacciones como activos fijos que usan para la deducción especial, inflan los costos de los servicios contratados para disminuir la base gravable y no hay información clara disponible en sus estados financieros” (Minería, una locomotora fuera de rieles, febrero 29-2012).


Por otro lado, el concepto tributario 15766 de 2005, publicado en el Diario Oficial No. 45.871 de 6 de abril de 2005 por la Dian, permite que las empresas mineras deduzcan de sus impuestos el pago de regalías. 


Como vemos, las grandes mineras no sólo son tratadas benignamente, no pagan regalías, deducen de estas los costos de su operación productiva, y algunos de los servicio sociales que proveen a las comunidades, sino que también deducen las regalías del pago de impuestos.


¿Qué más quieren las mineras? ¿El país?  Rudolf Hommes, ex asesor de Cerrejón, sobre la propuesta de que la minería debería tributar más afirma que: “Si se insiste en el radicalismo ambiental o les duplican los impuestos a los mineros grandes, como algunos pretenden que se haga, con seguridad se van con su inversión para otra parte” (“Ideas contrarias al progreso y a la inversión”, elcolombiano.com, octubre7-2012). 


Por su parte, José Antonio Ocampo recomienda, dada la gran inequidad existente en Colombia, en donde “el ingreso promedio del 10% de la población más rica es 23 veces el del 40% más pobre, un guarismo peor que el de Guatemala, (…), para mejorar nuestros vergonzosos niveles de desigualdad, (hacer) una reforma tributaria integral, que tendrá que eliminar la proliferación de beneficios tributarios específicos creados en épocas recientes y hacer tributar más al que en la práctica es nuestro sector líder, la minería” (La igualdad social, el reto (eltiempo.com, sep. 22-2012).


¿Qué dice la propuesta de reforma tributaria de Santos sobre la minería? Nada, la palabra minería aparece dos veces, en dos gráficos, en un documento de 122 páginas.