Columnistas

Salud: ¿“en un mar de pus”? (1)
Autor: Alejandro Garcia Gomez
18 de Octubre de 2012


La Federación Médica Colombiana denuncia cobro de medicamentos muy por encima del precio del mercado, o sea, de su precio real.


“El sistema de salud navega en un mar de pus”, fueron las palabras con las que el senador del Moir, Enrique Robledo, abrió su debate del 22 de mayo de este año que, aunque circuló en Internet, no tuvo gran prensa y más bien fue silenciado por noveletas como la del rompimiento de la señora Valerie Domínguez y familia con su exmarido y familia. Deseo aclarar aquí que no soy del partido Moir ni he militado jamás en ningún partido, pero que respeto profundamente a quienes pertenecen a alguno.


Existe un “cartel” de las EPS (Empresas Prestadoras del Servicio de Salud), según la Superintendencia de Industria y Comercio que utiliza la palabra “cartel”. Éste se crea, según Robledo, para: i) no competir entre sí en servicios para sus usuarios, o sea para poder negar de mejor manera los mismos derechos a todos. ii) Coaligarse para negar muchos de los servicios que ya están contemplados y hacer que los usuarios los reclamen al Fosyga estatal vía amparo o tutela, para hacerse pagar dos veces por lo mismo (¡!). En razón de estos recobros, las EPS pasaron de cobrar al Estado $336 mil millones en 2006, a $1.8 billones en 2009. iii) Presionar el alza del valor de las UPC (Unidades de Pago por Capitación), o sea, lo que el Gobierno Nacional transfiere a las EPS para que gasten en sus pacientes.


La Federación Médica Colombiana, por su parte, denuncia cobro de medicamentos muy por encima del precio del mercado, o sea, de su precio real. Por ejemplo, dos cobros de medicamentos por $96 mil millones con valores unitarios hasta de más de $100 millones; Rituximab por más de $70 mil millones; y antihemofílicos, cobrados por más de $21 mil millones (trasladados al Fosyga siendo del POS), y la federación advierte que los organismos oficiales competentes enredan la información para enredar la investigación.


El caso de Saludcoop reventó todas las barreras de los abusos, aunque curiosamente, bajo el mandato del ministro Mauricio Santamaría, tardó demasiado en estallar el escándalo. Hasta en el programa humorístico La Luciérnaga se señalaba la falta de actitud del ministro con todas las irregularidades que se iban descubriendo hasta que el abuso era tan evidente que el escándalo explotó. Entonces el ministro cayó pero “para arriba”. Según Robledo, en Saludcoop se inflaron los precios de los medicamentos por $825 mil millones. Además, la actuación oportuna de la Contralora Sandra Morelli –que por su valor ha hecho enemigos hasta en el poder judicial- encontró una apropiación de $627 mil millones de dineros de parafiscales desviados a inversiones como clínicas y a una villa de recreo –Villa Valeria-, recursos que no son ganancias a invertir sino que obligatoriamente deben ser destinados a los tratamientos de los pacientes, según la ley. De éstos se logró detener la entrega de la mitad y se espera que entreguen la otra mitad. 


El colapso del sistema es tal que –a la fecha del debate- el 50% de los usuarios del sistema de salud tenían a sus EPS intervenidas por el Estado a causa de sus irregularidades. Cuando escribo este artículo han sido cerradas ya algunas, entre ellas dos en Nariño, otra plaga más para esa sufrida tierra del sur, además de la violencia que sembró el Plan Colombia y la tragedia de las pirámides captadoras de dinero que el gobierno anterior dejó prosperar, felicitando a sus “empresarios”. Las EPS no pagan a los hospitales y clínicas; para la fecha del debate la deuda de las EPS, los entes territoriales y el Fosyga a clínicas y hospitales privados y públicos sumaban $3.7 billones con lo que los arruinaron y esto se ha traducido en mala atención, tragedia y muerte para las clases más humildes que no pueden contar con la aún más costosa salud prepagada. Robledo dice que la Ley 100 hoy mata más gente que la violencia. El debate completo en http://www.moir.org.co/El-presidente-Santos-se-la-juega.html