Nacional

Expectativas ante el inicio del diálogo de paz
16 de Octubre de 2012


Sin muchos detalles, la cancillería de Noruega, país anfitrión de los primeros diálogos para el proceso de paz, indicó en comunicados que el jueves, luego del primer encuentro, ambas delegaciones ofrecerán una rueda de prensa.

 


 


AP


Cuando falta un día para la presentación prevista de los negociadores del Gobierno y de la mayor guerrilla de Colombia, reina hoy la expectativa por la llegada de ambas delegaciones a la capital noruega para sostener las primeras conversaciones de paz en más de una década.


El Gobierno y guerrilleros de las Farc iniciarán negociaciones esta semana en Oslo, una tranquila urbe de unos 600.000 habitantes y cuyo orden vial no podría contrastar más con la voluptuosa selva colombiana o sus llanos a más de 9.000 kilómetros de distancia.


Enrique Santos, asesor de los negociadores del Gobierno y hermano del presidente Juan Manuel Santos, afirmó que las conversaciones darán inicio definitivamente el jueves.


A su vez, el jefe de las Farc, Rodrigo Londoño, conocido como "Timoleón Jiménez" o "Timochenko", dijo en una entrevista divulgada ayer por medios colombianos, que se habían producido "demoras no previstas" de tipo burocrático, en el caso del Gobierno, o de índole climático que habrían retrasado, por ejemplo, la salida rumbo a Oslo de "Iván Márquez", cuyo nombre real es Luciano Marín Arango y de quien dijo ya está en camino para cumplir con la cita.


Mientras, funcionarios colombianos que solicitaron mantener su identidad en reserva, dijeron que ya Márquez se encuentra en Cuba, pero no dieron más detalles. 


Entre la delegación guerrillera está la ciudadana holandesa Tanja Nijmeijer, alias "Alexandra", quien se hizo conocida cuando las autoridades divulgaron su diario en el 2007, cuatro años después de que se uniera a las filas guerrilleras. Alexandra, de unos 34 años, aseguró tiempo después en un video difundido por las Farc, que seguía fiel al grupo guerrillero.


León Valencia, director de la ONG Corporación Nuevo Arco Iris, dedicado al estudio del conflicto, dijo que la designación de la ciudadana holandesa obedecería a un interés de las Farc de elevar el perfil en Europa de los diálogos y que además muestra el carácter de la rebelde, quien aseguró ha sido vista como una simple simpatizante de las Farc, cuando en realidad es una "sobreviviente" y "una radical".


En el grupo rebelde, Nijmeijer "no cumple un papel de segunda", aseguró Valencia, pues es miembro de la llamada comisión internacional de las Farc, una instancia que dirige Ricardo Téllez, mejor conocido como Rodrigo Granda, y quien es uno de los negociadores insurgentes en los diálogos.


La holandesa se unió a las Farc en el 2003 en las afueras de Bogotá y en un frente guerrillero que fue de los primeros golpeados por la amplia ofensiva que entonces comenzó contra esa guerrilla en aquellos años. "Sobrevivió a eso y sobrevivió a lo del Mono Jojoy porque estaba ahí", dijo Valencia al referirse que Nijmeijer estaba en el campamento donde en septiembre del 2010 fue abatido por la fuerza pública Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, jefe militar de las Farc.


Cuando se concrete el inicio de las conversaciones, éstas serán las primeras desde que, en enero de 1999, el entonces gobierno del presidente Andrés Pastrana condujo diálogos de paz con las Farc en una zona desmilitarizada de 42.000 kilómetros, cerca al municipio de San Vicente del Caguán en el Caquetá, área conocida como “zona de distensión”. Tales conversaciones naufragaron y Pastrana ordenó el reingreso de las tropas en el 2002, tras varios secuestros de civiles y políticos realizados por la insurgencia, además de acusaciones de que habían utilizado la zona de despeje, o sin fuerza pública, para el narcotráfico, una de sus fuentes de financiamiento.


Debido a los fracasos de las anteriores negociaciones, persisten algunas dudas sobre cómo podrán resolverse alguno de los temas más difíciles de los diálogos: el narcotráfico y el uso y tenencia de las tierras.


"Todos confiamos en el proceso y esperamos que sea exitoso, pero tenemos fundados motivos para pensar que el proceso plantea más preguntas que respuestas porque hay unos temas que son difíciles de superar", indicó Jaime Castro, analista político y ex alcalde de Bogotá a inicios de la década de 1990.


"En primer lugar, el relacionado con el narcotráfico. ¿Cuál va a ser la decisión de los negociadores?, porque es indiscutible que el tráfico de droga no va a desaparecer, va a continuar. ¿Qué van a hacer las Farc frente a eso? ¿Lo van a combatir, se van a retirar, van a entregar a las autoridades las rutas? En fin, son problemas gordos", añadió. "Lo mismo ocurre con el tema agrario. Es indiscutible que las Farc, en desarrollo del conflicto, han asumido el control de miles y miles de hectáreas. ¿Qué va a pasar con ese tema?; esas son las grandes interrogantes".


Por su parte, José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, manifestó que "considero positivas las negociaciones de paz. ¿Quién podría oponerse a iniciativas que buscan poner fin a un conflicto que ha producido tantas atrocidades y que ha cobrado tantas vidas colombianas?".


"Es aceptable que Colombia ofrezca reducir las penas a miembros de grupos armados irregulares para persuadirlos de que entreguen las armas", añadió. "No obstante, un acuerdo de paz no debe servir de pretexto para permitir la impunidad absoluta para todas las partes, incluidas las fuerzas militares. Proponer que los máximos responsables de los más graves delitos cometidos en Colombia se eximan de la prisión podría dar lugar a una investigación de la Corte Penal Internacional", advirtió Vivanco.