Columnistas

Cuesti髇 de edad
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
16 de Octubre de 2012


Definitivamente el ciclo de la vida trae sus propios momentos, realidades y posturas ante la vida.

En la última edición de Jet Set, donde aparece nuestra espectacular Sofía Vergara en la carátula, se desarrolla una simpática entrevista con los “Decanos” del periodismo colombiano en los últimos 25 años. Se les pregunta a los Amat, Cano, Gómez, Santos, Arizmendi y Samper, ¿de qué se arrepienten? La respuesta más o menos común es que en algún momento del tiempo propiciaron la presentación de noticias o de imágenes con cierto aire de sensacionalismo y de amarillismo.


Definitivamente el ciclo de la vida trae sus propios momentos, realidades y posturas ante la vida. A mis 55 años me parece simpático observar como periodistas, políticos y empresarios, entre otros personajes, que ya van llegando a la vejez o a la ancianidad, comienzan a fungir como próceres y personajes dignos de ejemplo, cuando de pronto se le olvida al despistado auditorio que ellos, como la canción, “también tuvieron  veinte años” y en su fogosa juventud hicieron alarde de los bríos propios de esa época, cuando trataban de hacerse a un lugar en su respectivo campo.


Los llamados “tirapiedras” del ayer, fueron evolucionando y hoy nos dan consejos. Como ha sucedido, sucede y sucederá en la historia de la humanidad.
Sería bello y enternecedor haber conocido a Hitler ejerciendo como abuelito. ¡Qué belleza de hermosura!  


Lamentable espectáculo el presenciado durante la primera semana de octubre con respecto a los fallos de la Justicia asociados al sonado caso de la familia Dávila y la actriz Valerie Domínguez, con relación a los subsidios de Agro Ingreso Seguro, cuando a los primeros los despachan con solamente 22 meses de prisión y una irrisoria multa de 445 millones de pesos y a la reina la declaran inocente. En eso y no en más terminará el escándalo de Agro Ingreso Seguro.


Por otro lado, por un formalismo jurídico quedó libre el ex gobernador de Córdoba Benito Osorio, en teoría pieza clave para adelantar juicios de responsabilidades sobre la parapolítica. En eso y no en más terminará el escándalo de la parapolítica.


Con visos de telenovela barata continúa el ‘reality’ del crimen del estudiante Colmenares. ¡Qué vergüenza!


Se habla de los ventiladores que generarán en su momento los Santoyo, los Tapia, las Yidis, entre otros varios, que ahora sí permitirán descubrir a los verdaderos artífices de los más connotados escándalos, pero no pasa nada, ya que en este bendito país ni los ventiladores funcionan.


Pero qué podemos esperar de un país, donde delitos escandalosos como los de Soto, el Guavio, Cajanal, Dragacol, Telecom, las ‘chuzadas’, por solo mencionar algunos entre otras varias docenas de casos de la época reciente, terminan siendo parte del anecdotario y la picaresca nacional.  


Ante este teatro de lo absurdo y lo burlesco, nuestra pobre justicia está lejos de retomar y ejercer su incuestionable majestad. 


Sin una justicia respetable y respetada, cualquier esfuerzo que hagamos por parecer un remedo de sociedad civilizada, será un simple tiro al aire.


Pasando a un asunto más serio, recordemos: “Sólo cuando el último árbol sea cortado, sólo cuando el último río sea envenenado, sólo cuando el último pez sea atrapado, sólo entonces sabremos que el dinero no se puede comer”.