Economía

Number of hungry people in the world diminishes
Disminuyen los hambrientos en el mundo
Autor: Mauricio Berrío Vélez
14 de Octubre de 2012


Los datos publicados sobre el hambre son parte de una serie revisada que se remonta a 1990 que utiliza información actualizada sobre población, suministro y pérdida de alimentos, necesidades de energía alimentaria y otros factores.

Foto: Cortesía 

“Nos parece totalmente inaceptable que más de 100 millones de niños menores de cinco años tengan falta de peso y por lo tanto no puedan desarrollar todo su potencial humano y socio-económico, y que la desnutrición infantil provoque la muerte de más de 2,5 millones de niños cada año”. José Graziano da Silva. FAO

Cerca de 870 millones de personas padecieron de  subnutrición crónica en el periodo comprendido entre 2010 y 2012, de acuerdo con el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, sobre la problemática del hambre.


El informe señala que el número total de personas hambrientas disminuyó en 132 millones entre 1990-92 y 2010-12, lo que equivale a pasar del 18,6 % al 12,5 % de la población mundial, y del 23,2 % al 14,9 % en los países en desarrollo. “Con ello, la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio estaría al alcance si se adoptan las medidas adecuadas”, apunta el documento.


El informe llamado “El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo 2012”, Sofi, por sus siglas en inglés, publicado conjuntamente por la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, Fida y el Programa Mundial de Alimentos, PMA, señala que “la gran mayoría de las personas que padecen hambre, 852 millones, viven en países en desarrollo, mientras que 16 millones de personas están subnutridas en los países desarrollados”.


“Tomamos nota con particular preocupación, que la recuperación de la economía mundial a partir de la reciente crisis financiera sigue siendo frágil. Hacemos, no obstante, un llamamiento a la comunidad internacional para hacer esfuerzos adicionales para ayudar a los más pobres a disfrutar de su derecho humano fundamental a una alimentación adecuada”, dijeron los dirigentes de las organizaciones con la vocería de José Graziano da Silva, director de la FAO.


Impacto de la crisis económica


Los nuevos cálculos sugieren que el aumento del hambre durante el período 2007-2010 fue menos grave de lo que se pensaba, de acuerdo con lo que se lee en el informe.  “La crisis económica de 2008-2009 no provocó de forma inmediata una fuerte desaceleración económica en muchos países en desarrollo, como se temía que podía suceder. El impacto de los precios internacionales de los alimentos en los mercados nacionales fue menos pronunciado de lo asumido en un primer momento, y muchos gobiernos lograron amortiguar los choques y proteger a los más vulnerables de los efectos del alza de precios”.


El informe Sofi 2012 señala que la metodología no capta los efectos a corto plazo del alza de los precios de los alimentos y otros vaivenes económicos. La FAO también está trabajando para desarrollar un conjunto más amplio de indicadores que permita captar mejor la calidad de la alimentación y otras dimensiones de la seguridad alimentaria.


El hambre por regiones


Por regiones, la subnutrición en los dos últimos decenios disminuyó casi un 30 % en Asia y el Pacífico, pasando de 739 millones de personas a 563 millones, debido principalmente al progreso socioeconómico de muchos países de la región. A pesar del crecimiento de la población, la prevalencia de la subnutrición en la región se redujo del 23,7 % al 13,9 %.


Asimismo, el informe advierte que África fue la única región donde el número de personas hambrientas aumentó en el periodo citado, pasando de 175 millones a 239 millones, con casi 20 millones sumados en los últimos cuatro años.


“La prevalencia del hambre, aunque se redujo, ha aumentado ligeramente en los últimos tres años del 22,6 % al 22,9 %, casi una cuarta parte de la población. Y en África subsahariana, los modestos avances logrados en los últimos años hasta 2007 se anularon, con un aumento del hambre del 2 % anual desde entonces”, explica el informe.


Disminución en Latinoamerica


De acuerdo con el informe Sofi, Latinoamérica y el Caribe también han progresado, pasando de 65 millones de personas hambrientas en 1990-1992 a 49 millones en 2010-2012, mientras que la prevalencia de la desnutrición bajó del 14,6 % al 8,3 %. “Sin embargo, el ritmo de los avances ha disminuido recientemente”.


De esos 49 millones que recoge el documento, 7 millones están en los países caribeños latinoamericanos y los demás se reparten por los otros estados de América Latina.


En función de estos datos, la región de Latinoamérica y el Caribe está en el camino para lograr sus metas de reducción de la hambruna fijadas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que persigue reducir a la mitad para 2015 la proporción de personas que pasan hambre en el mundo.


El informe señala que los países de Latinoamérica que ya han cumplido o que se estima que cumplan con los objetivos fijados para 2015, son Cuba y República Dominicana, en el área del Caribe, y Argentina, Brasil, Chile, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela en la parte continental.


Por el contrario, la FAO establece que no se ha registrado un avance, o incluso ha habido un deterioro, en el caso de países como Costa Rica, Guatemala y Paraguay, mientras han tenido un progreso insuficiente en Colombia, Haití, Bolivia, Ecuador y El Salvador.



Crecimiento agrícola para reducir el hambre y la malnutrición

El informe Sofi subraya que el desarrollo general es necesario pero no suficiente para una reducción sostenida del hambre. El crecimiento agrícola es particularmente eficaz en la reducción del hambre y la desnutrición en los países pobres, puesto que la mayoría de los pobres dependen de la agricultura y las actividades asociadas como parte de sus medios de subsistencia. “El desarrollo agrícola que involucre a los pequeños agricultores, especialmente a las mujeres, será más eficaz en la reducción de la pobreza extrema y el hambre al generar empleos para los pobres”.


En ese sentido, “el crecimiento no solo debe beneficiar a los pobres sino que también debe ser sensible a la nutrición, a fin de reducir las diversas formas de desnutrición. La reducción del hambre es algo más que aumentar simplemente la cantidad de alimentos, se trata también de mejorar la calidad de los alimentos en términos de diversidad, el contenido de nutrientes y la inocuidad”.




Estrategia en Medellín

Más de 641.600 estudiantes de escasos recursos se benefician del programa de Restaurantes Escolares en Antioquia y Medellín, como parte de la estrategia de complementación alimentaria para la población escolar con matrícula oficial que se tiene registrada. Esta estrategia ha permitido que las administraciones de Medellín y Antioquia le apuesten a la calidad de las personas y al mejor desempeño de los escolares  en sus labores diarias.


Medellín entrega diariamente 293.126 raciones de complemento alimentario a estudiantes entre los 5 y los 17 años que se encuentren registrados a través  de la matrícula oficial del municipio. Los beneficiados se diferencian de la siguiente manera: 173.887 raciones en el Proyecto de Restaurantes Escolares para la Infancia y Adolescencia.


119.239 con Vaso de Leche Escolar, durante el calendario académico 2012 (171 días), con una inversión que se aproxima a los $80.000 millones.