Economía

Colombia, leader in biofuels
Colombia, líder en Biocombustibles
12 de Octubre de 2012


Colombia se proyecta como uno de los grandes productores de etanol y biodiésel en América Latina junto con Brasil y Argentina, lo que podría significar expandir la frontera agrícola del país hacia este mercado.

Foto: Cortesía 

El bioetanol tiene la misma composición química que el etanol ya que se trata del mismo compuesto. La diferencia radica en su proceso de producción. El bioetanol es obtenido desde biomasa, no del petróleo.

Redacción economía


De acuerdo al estudio “Evaluación del ciclo de vida de la cadena de producción de biocombustibles en Colombia”, contratado por el Gobierno Nacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, el país se perfila como el segundo mayor productor de biocombustibles en América Latina.


El país es segundo en producción de etanol después de Brasil y tercero de biodiésel después de Argentina. De igual manera, el informe asegura que es posible  el incremento de las áreas de la producción de cultivos de caña y palma de manera sostenible.


Según un comunicado de Asocaña, “Colombia se encuentra cinco años adelante de los países latinoamericanos, que apenas inician el establecimiento del marco jurídico y regulatorio para la producción de biocombustibles. En el país, esta industria ya es una realidad”.


El estudio se hizo sobre nueve cultivos de caña que corresponden al 20 por ciento del total del área de producción de etanol y cuatro destilerías, además de diez cultivos de palma, cubriendo el 26 por ciento del área de producción de aceite para biodiésel, en comparación con sus equivalentes fósiles.


Este informe reveló que “desde la cuna al tanque”, hubo una reducción de las emisiones de Gases Efecto Invernadero del 83 por ciento para biodiésel de palma y del 74 por ciento para bioetanol de caña.


Opiniones


“El sector azucarero colombiano, en su compromiso con el desarrollo de Colombia, ha entendido y asumido el reto de la industria de biocombustibles a nivel nacional, razón por la cual hoy contamos con cinco ingenios comprometidos con la producción de etanol que suplen la demanda en todo el territorio”, indicó Luis Fernando Londoño Capurro, presidente de Asocaña.


El líder gremial agregó además que “esto ha permitido que Colombia dé un primer paso hacia el desarrollo de esta industria. Tras varios años de implementación del programa de oxigenación de gasolina, se ha comprobado una relación positiva entre el uso del etanol y la reducción de emisión de gases contaminantes en el país”.


Jorge Bendeck, presidente de Fedebiocombustibles, añadió que “bajo la premisa de las conclusiones de este importante estudio, en términos de emisiones, somos mejores respecto al combustible fósil que remplazamos y mejores que todos los biocombustibles en el mundo”.


Bendeck mencionó además que frente a los resultados de sostenibilidad de los cultivos energéticos, el estudio da cuenta del “espectacular impacto social  por las excelentes condiciones laborales y de desarrollo en las zonas de influencia”.


De igual forma, el análisis de la producción actual existente de biocombustibles mostró excelentes resultados en comparación con otros productos del mercado internacional, entendiendo que tanto en dióxido de carbono como en el EI99 (índicador ecológico),  los impactos globales son más bajos comparándolos con otros productos internacionales.


Jorge Bendeck reiteró la importancia de que “este estudio sea tenido en cuenta en la fijación de los estándares  colombianos, tal como lo ha hecho la Unión Europea y Estados Unidos, para definir qué son combustibles renovables y establecer las reglamentaciones necesarias para que quien desee producirlos localmente o importarlos, sepan que deben cumplirlos estrictamente”.


TLC


Según el comunicado de Asocaña, los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos y la Unión Europea representan una oportunidad al igual que un reto para este mercado.


En este sentido, el estudio reitera el potencial de crecimiento de  esta industria en Colombia, al exponer que el país cuenta con más de 7.000.000 de hectáreas disponibles para la siembra de cultivos que puedan destinarse a la producción de biocombustibles.


“Esto implica que se puede expandir la frontera agrícola sin competir con la producción de alimentos”, menciona la organización en su comunicado y agrega que no obstante, los productores de biocombustibles no han aumentado su frontera agrícola pues, hasta ahora, han recurrido a excedentes de exportación de  azúcar y aceite de palma para alimentar las refinerías de biocombustibles.


Así, el estudio señalado, concluye que la industria de biocombustibles en Colombia puede continuar creciendo de manera sostenible, apalancando el desarrollo económico del país.



Avances tecnológicos

En los últimos años ha habido avances tecnológicos de instituciones de investigación y desarrollo para la utilización de enzimas, microorganismos y algas, que permiten la producción de biocombustibles de segunda generación que no compiten con los alimentos.


Un aspecto importante es la utilización integral de los residuos generados por las agroindustrias, como la cañera, y por las actividades pecuarias, para generación de biogás y electricidad. De esta manera es posible complementar la producción de energía en la unidad productiva y evitar la contaminación con residuos líquidos y sólidos de biomasa, generando un valor agregado al negocio.




Inclusión

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) destacó que es posible hacer participar a la agricultura familiar en la cadena de producción de los biocombustibles, y que se deben incentivar políticas para reducir los riesgos a la seguridad alimentaria y al medio ambiente que puede generar la producción de cultivos energéticos.


Una tendencia destacada en la producción de biocombustibles es la que se desarrolla en Brasil, cuyo exitoso Programa Nacional de Producción y Uso del Biodiésel es un ejemplo de la inclusión de la agricultura familiar en la cadena de producción de los biocombustibles.


“Las empresas deben realizar un porcentaje mínimo de compras de materias primas a los pequeños agricultores o sus cooperativas, ofrecer contratos anticipados y asistencia técnica para participar del programa. Actualmente, más de cien mil familias se benefician con una adición de solo 5 por ciento de biodiésel al diesel fósil”, explicó Felipe Duhart, oficial de Bioenergía  de la FAO.


Según la FAO, otra tendencia interesante en biocombustibles es la perspectiva de producción y utilización del bioqueroseno en la aviación, con la que se han realizado pruebas en vuelos comerciales y se puede brindar acceso y oportunidades de inclusión social, desarrollo y sustentabilidad en los territorios rurales de América Latina y el Caribe.