Columnistas

¡Sacrificio legal!
Autor: Anibal Vallejo Rendón
9 de Octubre de 2012


“Llegará un día en que los hombres conocerán el alma de las bestias y entonces matar a un animal será considerado un delito como matar a un hombre. Ese día la civilización habrá avanzado”. Leonardo Da Vinci.

Según informó el periódico EL MUNDO (30 de septiembre de 2012) el Ministerio de Agricultura creó una comisión para detener la ilegalidad en el sacrificio de animales y obtener condiciones higiénicas para beneficio de los gremios y del consumidor. El asunto no es nada nuevo. En el archivo personal encuentro algunas referencias. Que se vuelven repetitivas. Me refiero al llamado sacrificio legal, el que se hace según los controles de las autoridades sanitarias. Veamos algunas de ellas.


“En dos días no salió ni una res”. Se refiere a la parálisis de los transportadores por el requerimiento de adecuar las carrocerías para la movilización de las reses (EL MUNDO, 12 de abril de 1989). “Incumple con normas de salubridad”. En relación con el matadero de Medellín sin licencia para operar.(EL MUNDO, 20 de mayo de 1992).


“Sólo tres mataderos tienen licencia sanitaria en Antioquia” (El Colombiano, 19 de enero de 1994). “Toda una moderna infraestructura”. Donde se anota que los equinos de descarte son utilizados para sacrificio y producción de embutidos. (EL MUNDO, abril de 1994).  “En fuera de lugar 932 mataderos”. El 52% de los consumidores de carne del país no tienen garantías sobre la calidad (El Tiempo, 22 de junio de 1994). “Situación del matadero municipal es lamentable” (El Colombiano, 12 de octubre de 1994).  “Los mataderos un problema de salud pública” (EL MUNDO, 17 de enero de 1996). “No hay mataderos clandestinos, todos sabemos dónde están” (EL MUNDO, 1º de mayo de 2002). “Mataderos antihigiénicos”. El 60.5% de los mataderos de Antioquia no llenan los requerimientos de salubridad (El Colombiano, 22 de enero de 2003). Los “mataderos genocidas” del país. Es inaceptable que en el país haya más mataderos que municipios. (El Colombiano, 3 de mayo de 2003).”Carniceros se quejan por cierre de los mataderos”. Más de 50 enfermedades se transmiten por la carne contaminada (El Colombiano, 23 de enero de 2004). “Falta higiene en el mercado de cerdos” (El Colombiano, 27 de enero de 2004).   “Mataderos en el ojo de la Procuraduría”, un 60% tienen grandes fallas. (EL MUNDO, 17 de abril de 2004).


“Mataderos cumplen normas o se cierran”. Informe especial. Riesgos para la salud. Plantas cerradas (EL MUNDO, 27 de agosto de 2006). “Fueron cerrados 43 mataderos”. Contraloría presenta informe sobre mataderos, deben modernizarse. Alerta por mataderos clandestinos (El Colombiano, 1º de octubre de 2006)… Son tantos los llamados de atención sobre el sacrificio de los animales de abasto que nos hace preguntar en esta profusión informativa ¿y de los animales, qué? ¿Dónde está el debido respeto a los animales que se sacrifican para el consumo humano?


Es repetitiva la enumeración de requisitos de estos lugares, infraestructura física, equipos electromecánicos necesarios para el faenado aéreo, obras complementarias para la protección del medio ambiente, la adecuada manipulación de la carne, la no contaminación con las excretas y vísceras de rechazo de los animales. Así como evitar enfermedades en los humanos por el contagio microbiano de las carnes entre ellas las diarreicas, la salmonelosis y la cisticercosis.


Ni una sola palabra de conmiseración con las víctimas de la gula humana. Sobre su reconocimiento de seres sintientes, con angustia, estrés, diestrés, dolor y terror ante la muerte que les espera en esta interminable cadena de desaciertos de años y años, como si nada anormal estuviera pasando en esos terroríficos centros de sacrificio, legales e ilegales. “Llegará un día en que los hombres conocerán el alma de las bestias y entonces matar a un animal será considerado un delito como matar a un hombre. Ese día la civilización habrá avanzado”. Leonardo Da Vinci.