Editorial

Abrazo de árabes y sudamericanos
4 de Octubre de 2012


El viaje del presidente Santos a Lima, pese al diagnóstico médico y a lo inaplazable de su operación, demuestra la importancia que su gobierno le da a las relaciones con el mundo árabe.

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Con la condena al terrorismo “en todas sus formas y manifestaciones”, el rechazo al uso de la fuerza en la resolución de los conflictos internacionales, un llamado al control de armamentos y la no proliferación nuclear, el repudio a la violencia y los excesos cometidos en nombre de la religión y también a la falta de respeto por la sensibilidad religiosa de las personas y los pueblos, se clausuró el martes en Lima la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur y Países Árabes, Aspa.  


Esas y otras conclusiones y acuerdos adoptados por consenso hacen parte de la Declaración de Lima, suscrita al término de la cumbre de dos días, en la que participaron los líderes de 21 naciones de la Liga Árabe -no estuvo el sirio Al Asad- y once de Sudamérica, bloque del que solo faltó el presidente Chávez, sobreviviente de un cáncer y en los estertores de una ardua campaña por su cuarto mandato consecutivo. A propósito, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, recibió las más cálidas muestras de solidaridad de sus homólogos con motivo de la intervención a que sería sometido ayer para extirparle un cáncer temprano de próstata.


El Aspa es otro de los tantos foros que han surgido al calor de la apertura económica, el libre comercio y la interdependencia, para derribar aparentes barreras geográficas y aun políticas y culturales entre regiones y países. La primera cumbre América del Sur y Países Árabes se celebró en Brasilia en el 2005 y la segunda tuvo lugar en Doha, en 2009. La próxima será en Arabia Saudí, en el 2015. En su página web se define el Aspa como un “foro de coordinación política entre los países de estas dos regiones, así como un mecanismo de cooperación en el ámbito de la economía, la cultura, la educación, la ciencia y la tecnología, la preservación del medio ambiente, el turismo y otros temas relevantes para el desarrollo sustentable de esos países y para contribuir a la paz mundial”.


En el fondo de la filosofía que lo inspira hay un reconocimiento a la milenaria civilización árabe y al legado que de la misma nos llegó a Sudamérica a través de los conquistadores ibéricos en el siglo XVI, cuya más evidente prueba es el acopio de términos árabes que enriquecen nuestra lengua. En los últimos tiempos se ha hecho mucho más patente el interés del mundo y en particular de los latinoamericanos por los cambios vertiginosos de carácter político, especialmente en torno a la llamada “Primavera árabe” y a los anhelos de libertad y democracia de los pueblos de esa región del mundo.


En el marco de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, se reunió también el III Encuentro Empresarial América del Sur-Países Árabes, con la participación de 400 representantes de las dos regiones. Hay un interés manifiesto de los inversionistas árabes por sectores clave como la agricultura, la energía, la infraestructura de transportes, las telecomunicaciones y el turismo y la disposición de hacer negocios con sus eventuales socios sudamericanos. Por lo pronto, acordaron intercambio de expertos en minería de cobre en Chile, de hierro en Brasil, de oro en Perú y de gemas en Colombia y Uruguay.


El viaje del presidente a Lima, pese al diagnóstico médico y a lo inaplazable de su operación, demuestra la importancia que su gobierno le da a las relaciones con el mundo árabe, un aspecto de su política exterior que nosotros juzgamos razonable, dada la necesidad de buscar oportunidades no solo comerciales y de inversión sino de todo tipo más allá de Occidente, donde Europa se ve en aulagas para evitar la insolvencia de varios de sus miembros y EE.UU. apenas se recupera muy lentamente de la crisis económica. En cambio, Sudamérica y Arabia son dos regiones emergentes, que juntas reúnen 700 millones de habitantes y un PIB de siete trillones de dólares, según datos citados por el presidente Humala durante la clausura de la Cumbre. Allá como aquí, unos son más prósperos que otros pero nadie pone en duda el peso geopolítico que tienen economías petroleras como Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Kuwait, Argelia y Qatar, entre otros. Un acierto, pues, poner los ojos en esa promisoria región del mundo. 




Comentarios
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Alejandro
2012/10/03 11:28:54 pm
Cordial saludo, Soy lector de vuestro Periódico y de otros más, claro está. Por ello leí en detalle la opinión del colunmista Pascual en El Espectador y que está relacionado con el flaco desempeño del Alcalde Aníbal Gaviria en estos últimos meses. El Mundo debe ser un medio más objetivo a la hora de comentar sobre el desempeño de nuestros gobernantes, así sean familiares del periódico. Desconocer los errores en la gestión, el exceso de burocracia y la falta de ejecución presupuestal le hace daño a la ciudad y a sus líderes. No se trata de dañar o criticar a la persona; es más bien ayudarle desde una óptica inteligente, la mejor forma de llevar nuestra ciudad hacia el camino del desarrollo sostenible, el emprendimiento, la innovación y la equidad que tanto necesitamos. Muchos de nosotros somos académicos, investigadores, profesionales con capacidad de análisis y no sólo somos cosumidores torpes de medios. Somos también líderes con capacidad para analizar y estudiar lo que es posible MEJORAR en una administración. El Mundo debe promover con objetividad lo que siente y piensa la gente de su Alcalde en cada barrio, cada Comuna y Corregimiento. Con ética y seriedad, un Alcalde inteligente aceptará estos informes periodísticos y trabajará por mejorar ¿Cuándo empezamos estos reportajes? Mil gracias, Alejandro Vargas Gutiérrez., MD., MSc. Epidemiólogo, Innovador