Mundo deportivo

Love for life
Amor por la vida
Autor: Jonny Andr閟 Sampedro
1 de Octubre de 2012


En su momento Ana Mar韆 Morales fue la mujer m醩 joven de Antioquia (23 a駉s) en ser diagnosticada con c醤cer de mama.

Foto: Esneyder Guti閞rez Cardona 

Ana María Morales.

Diez días llevaba de casada Ana María Morales con Luis Miguel Gómez cuando se enteró que tenía cáncer de seno.


Por ese entonces notó una masita extraña en su pecho, le pareció raro ese anticuerpo y aprovechando que era estudiante de medicina en la Universidad Pontificia Bolivariana, indagó con sus profesores y se hizo los respectivos exámenes.


Los resultados dieron a entender que se trataba de esta enfermedad, pero sus 23 años de vida llevaron a que los médicos pensaran otra cosa. “Sos muy joven, no puede ser cáncer”, le decían los galenos que la evaluaban y miraban con extrañeza. 


Tras muchos chequeos y varias citas le confirmaron que se trataba de un carcinoma ductal infiltrante, que tenía cáncer de mama y que era en ese entonces (febrero del 2006) la antioqueña más joven en contraer esta enfermedad, algo inusual para una chica universitaria, que se había enamorado de aquel profesor que era veterinario, que la había tenido como alumna en la materia de inmunología y con quien había procreado dos años atrás una criatura, Juan Pablo, quien ayer estuvo de cumpleaños.


De la luz a la oscuridad, del cielo al infierno. Así fue ese momento que la llevó a los ocho días a operarse, a someterse a quimioterapia a las dos semanas y a un tratamiento que duró dos años, cuando normalmente se demora cuatro meses.


“Fue muy duro. Mi esposo lloraba al escondido mío e igual todos mis familiares. Yo les decía que si no me ayudaban me iba a morir más rápido. Sentía miedo de dejar huérfano a mi hijo de dos años. Él me acompañaba a las citas, me veía descompuesta, enferma y entrar al baño a vomitar. Le tocó verme sin cabello y en medio de su inocencia me decía que me veía más linda con pelitos, que me pusiera la peluca. Hoy en día conoce todo sobre el cáncer de seno y se lo explica a sus amiguitos”, recuerda Ana María.


Desilusión y esperanza


Con las expectativas de vida por el piso y desanimada, debido a la muerte de una mujer de Santa Fe de Antioquia con los mismos síntomas y también por el fallecimiento de la cantante Soraya bajo las mismas circunstancias, se preguntaba ¿cuál era la razón de esos tratamientos?, ¿qué fin tendrían?, afortunadamente su esposo siempre estuvo ahí y contrario a lo que sucede en muchos casos se mantuvo firme en esta relación, entendiendo las consecuencias, especialmente físicas y emocionales, que suceden en estos casos.


Cuando estaba a punto de finalizar su segundo año de quimioterapia quedó en cinta. Fueron días de preocupación, porque su bebé podría tener malformaciones genéticas, podría perder a su nueva criatura o las hormonas podrían reactivar el cáncer.


Afortunadamente todo cambió. El no dejar a su hijo solo y dar a luz nuevamente fue un reto para ella y acompañada por personas de la fundación Fundayama, en donde encontró gente con los mismos inconvenientes quiso disfrutar la vida, luchar hasta el final y encontrarle el sentido a ella.


Nueve meses después nació María Paulina y dentro de un mes llegará al mundo María Camila, otra hija, la tercera de esta relación, otro milagro de la vida. Un ejemplo de superación que demuestra que hay alguien grande allá arriba y que han convertido a Ana María en un ejemplo a seguir, en símbolo de valentía, en una sobreviviente que ayer recorrió las calles medellinenses demostrando que se le puede dar pelea al cáncer.



Ganadores

En la rama femenina las ganadoras fueron las siguientes: Grey Delgado (categoría damas abierta-26:43), Carmenza Morales (veteranas “A”-27:29), Gloria Inés Jaramillo (veteranas “B”-30:39). En la rama masculina estos fueron los ganadores: Mauricio Franco (varones abierta-21:23), Ricardo Cardeño (veteranos “A”-22:36) y Guillermo Osorio (veteranos “B”-23:21). Estos atletas compitieron en un trazado de siete kilómetros.




Reflexiones

“Los objetivos con esta competencia eran: sensibilizar al departamento sobre esta enfermedad, homenajear a estas mujeres por su valor para enfrentar la vida y seguir adelante y por último recoger fondos para la fundación Fundayama (…) Es importante realizarse los chequeos con anticipación, porque cuando uno conoce al enemigo con tiempo se puede combatir mejor el cáncer de mama. Por lo general esta enfermedad es frecuente después de los 50 años, pero tenemos casos con pacientes menores de 30 años. Lo ideal es realizarse los chequeos a partir de los 40 años, una evaluación a menor edad puede no ser bien interpretada y el rendimiento de la mamografía puede ser no muy bueno”, Andrés Ossa, cirujano mastólogo y director científico de Fundayama (Fundación de Apoyo y Acompañamiento a Personas con Cáncer de Mama).