Columnistas

Venezuela merece democracia
Autor: Juan Manuel Galán
1 de Octubre de 2012


Unido a todo lo anterior, venimos siendo testigos de la emergencia de un nuevo contendor que podría obstaculizar la continuidad en el poder del presidente Chávez.

Hugo Chávez, quien se ha desempeñado como presidente de la República Bolivariana durante los últimos 14 años, ahora se  enfrenta a un tercer período consecutivo, o  a ser testigo de un cambio radical e histórico en el modelo político, social y económico de Venezuela. Sea cual fuere el resultado de las próximas elecciones, su falta de vitalidad física, las graves denuncias de corrupción sobre su mandato, la limitación de las libertades fundamentales, el inconformismo social por los altos índices de violencia y desempleo, y el ascenso progresivo de su contendor Henrique Capriles, parecen oscurecer el carisma de este político militar que ha generado tanta controversia en la región.


Muchos nos sorprendimos cuando supimos de la candidatura de Chávez para un tercer período. Los signos de su debilidad física, como resultado de frecuentes rondas de quimioterapia y varios procedimientos médicos luego del diagnóstico de cáncer, son evidentes. Por otro lado, las constantes denuncias sobre corrupción y malversación de recursos en el Estado, generan un ruido incómodo para sus electores. En este sentido,  la revista "The Economist", escribió recientemente sobre la utilización de los medios de comunicación en Venezuela, denunciando que el actual presidente constantemente se apodera de ellos para realizar transmisiones ininterrumpidas de su  campaña mientras que su oponente solo cuenta con tres minutos al día. Adicionalmente, la revista se refirió a la utilización de los programas de asistencia social en el país, que son presentados más como un regalo personal a los venezolanos que como parte de una política pública. Hay inconformismo entre aquellos que parecían más cercanos al presidente: algunos  venezolanos han declarado su molestia por la falta de ingresos y empleo, y muchos sindicalistas han salido a las calles a manifestar su descontento por el colapso de las industrias de hierro y acero, carbón, aluminio y electricidad que se encuentran bajo control gubernamental, así como por la manera como se ha malgastado la bonanza petrolera del país.


Unido a todo lo anterior, venimos siendo testigos de la emergencia de un nuevo contendor que podría obstaculizar la continuidad en el poder del presidente Chávez. Me refiero a Henrique Capriles Radonski, un abogado venezolano que luego de desempeñarse como gobernador del estado Miranda fue postulado candidato presidencial, convirtiéndose en el rival más importante en los próximos comicios. Capriles ha desarrollado su campaña alrededor de tres problemas principales: la pobreza, el desempleo y la violencia, y como punto principal, ha anunciado un modelo económico diametralmente diferente: acabará con las expropiaciones y nacionalizaciones, respetará la propiedad privada, incentivará la inversión extranjera en el país y al mismo tiempo mantendrá y mejorará la mayoría de los programas sociales de Chávez.


Como colombianos, compartiendo fronteras con el próximo presidente, nos sentimos especialmente interesados en la decisión electoral de estos días. Sin embargo, es fácil concluir que independientemente de los resultados de las elecciones,  la imagen de uno de los líderes más polémicos de América Latina ha decaído. Como lo afirma la revista "The Economist", el aura y carisma del presidente Hugo Chávez ya perdieron brillo.


*Senador