Editorial

De revaluación y desempleo
30 de Septiembre de 2012


Por primera vez en mucho tiempo, el Gobierno logró imponer su punto de vista en el seno de la Junta para conseguir un consenso en la aceleración del combate a la revaluación.

Al cierre de la semana, dos noticias económicas alentadoras: una, el debut del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, como presidente de la Junta Directiva del Banco de la República, en cuya reunión del viernes se demostró que Gobierno y autoridad monetaria sí pueden interpretar la misma partitura en lo relativo a la revaluación y al manejo de la tasa de interés. Y la otra, la que nos dio el mismo día el Dane sobre la superación de la mítica meta de bajar el desempleo a un dígito.


La mayoría de los analistas económicos pronosticaba que se mantendría inalterada la tasa de interés de intermediación y eso fue lo que efectivamente hizo la junta emisora, arguyendo que los indicadores seguían mostrando un “pequeño debilitamiento de la economía mundial”, el PIB de Europa “probablemente cayó en el tercer trimestre, Estados Unidos crece a un ritmo moderado y  la economía de Japón también muestra debilidad”. Eso ha incidido en la desaceleración de las exportaciones y la producción industrial de muchos países emergentes, de los cuales no se excluye Colombia, según se desprende del análisis del organismo.


En el tema de la inflación, que ha sido siempre su suprema preocupación y la razón por la cual la mayoría de sus miembros ha sido reacia a intervenir más fuertemente en el control de la revaluación, la Junta dice en su comunicado que “el promedio de las medidas de inflación básica aumentó levemente en agosto pero se sitúan muy cerca del punto medio del rango (en 3,1 %)”. En buena hora ese análisis la impulsó a ser un poco más resuelta en su política de compra de dólares y a anunciar que entre el primero de octubre y  el 29 de marzo de 2013 comprará US$3.000 millones mediante el mecanismo de subastas diarias de al menos US$20 millones, cinco días hábiles a la semana.


La medida representa un alivio para los exportadores, los más perjudicados por la nefasta apreciación del peso, que en lo que va del año ya suma un 7,5 %, pero compartimos la opinión del ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, en el sentido de que, con una inflación controlada, intervenir en forma más aguerrida el mercado cambiario no pone en peligro esa variable. Según sus palabras “es bueno que el Banco de la República compre dólares sin miedo. En Perú no les tiembla la mano para comprar dólares, y en un día lo hacen por unos US$200 o 300 millones”.


Aquí lo destacable es que, por primera vez en mucho tiempo, el Gobierno logró imponer su punto de vista en el seno de la Junta para conseguir la unanimidad en la decisión de apretar el acelerador en una política que, como anotamos en ocasión pasada, venía en la dirección correcta, pero su dinámica resultaba y aún resulta insuficiente para el logro del objetivo de torcerle el cuello a la revaluación. La medida del Gobierno de reforzar las intervenciones del Banco mediante compras de dólares con excedentes de Tesorería, por cerca de US$500 millones en lo que resta del año, al igual que la de mantener sus ahorros en el exterior en lugar de monetizarlos, complementan y ayudan en la solución pero es claro que su efecto es apenas marginal.


Valga un paréntesis para felicitar al doctor José Darío Uribe, “sangre antioqueña” en la gerencia del Banco de la República, reelegido para un tercer período de cuatro años que comienza en enero de 2013.


En relación con el empleo, el hecho de que en agosto pasado el desempleo se situara en el 9,7 % -el más bajo registro para ese mes en once años, según el Dane- es una buena señal de que el crecimiento sí se está traduciendo en mayores oportunidades de trabajo para los colombianos. Aunque Medellín no está entre las de más alto desempleo -como Cúcuta, Armenia, Pereira y Popayán, con cifras entre el 16 y el 18 %- sí preocupa que estemos varios puntos por encima del promedio nacional y que en el trimestre junio-agosto de 2012 la tasa esté en el 12,5 %, la misma del año pasado. Como se ha dicho, es un problema estructural, que se ataca con distintas políticas, como las que están contempladas en el Plan de Desarrollo “Medellín, un Hogar para la Vida” y las del orden nacional, como el Programa de Transformación Productiva, del cual presentó ayer un primer balance el presidente Santos, en Plaza Mayor, y por cuya importancia merece comentario aparte.