Columnistas

¿Choque de civilizaciones?
Autor: David Roll
27 de Septiembre de 2012


Cuando el muro de Berlín cayó en 1989 y se desintegró la Unión Soviética dos años más tarde el mundo respiró aliviado porque el peligro de una tercera y totalmente destructiva guerra mundial se había neutralizado.

Cuando el muro de Berlín cayó en 1989 y se desintegró la Unión Soviética dos años más tarde el mundo respiró aliviado porque el peligro de una tercera y totalmente destructiva guerra mundial se había neutralizado. Parecía que llegaba finalmente una época de Paz internacional luego de un siglo de guerras atroces. Pero justo en ese momento un profesor norteamericano prestigioso, Samuel Huntington, escribió un libro llamado “El choque de las civilizaciones”, en el que advertía al mundo que se avecinaba un nuevo conflicto internacional, el de las culturas. Según él, siempre ha habido guerras y las seguirá habiendo, primero fueron entre reyes, luego entre Estados, luego entre ideologías y en el siglo XXI serían entre religiones. Este libro se volvió una obra muy vendida pero luego pasó de moda, salvo en el mundo académico, donde se le citaba con frecuencia, aunque sólo para criticarla. Un gran número de expertos mundiales en estos temas ha escrito artículos y presentado conferencias desde entonces, demostrando que esto es más bien un “Choque de Exageraciones” (ver Guerra Fría, Cenizas Calientes en www.davidrollvelez.com). Pero con los atentados del 11 de septiembre la frase se puso otra vez de moda, aunque el mismo Huntington dijo que aquello era más bien un choque de la barbarie contra la civilización y no entre civilizaciones.


Cuando en estos días se han presentado una serie de protestas y atentados contra Embajadas de Estados Unidos, sobre todo en países que tienen mayoría musulmana, vuelve a decirse que va a haber una confrontación mundial entre musulmanes y cristianos, entre Oriente y Occidente. Esta idea va tomando fuerza, pero el lector común debe conocer algunos hechos históricos antes de dejarse convencer por estas alarmas. Hay que recordar por ejemplo que los cristianos pertenecen a varias religiones realmente. Están los católicos europeos, latinoamericanos, africanos y asiáticos (Filipinas es más católica que Colombia y queda en Oriente), quienes reconocen al Papa. Pero en Europa también tenemos a los protestantes, religión creada por Martin Lutero, quien se opuso a los abusos papales de su época, y que están en buena parte de Europa y de Estados Unidos. Además están la religión anglicana de Gran Bretaña, independiente de Roma desde Enrique VIII, y los miles de grupos evangélicos articulados o independientes por todo el mundo, pero sobre todo en Estados Unidos, Brasil y Centroamérica. En los países más ricos, muchos de estos que vienen siendo considerados “cristianos” de varias denominaciones, son realmente ateos e incluso anticlericales o por lo menos indiferentes al tema religioso. Es imposible pensar que en plena postmodernidad se van a unir estos grupos tan disímiles en una guerra religiosa contra los musulmanes, como lo hicieron hace siglos, en tiempos de las cruzadas. Algunos dicen cuando ven las noticias que sería una guerra defensiva, pero igual sucede con los musulmanes: no son ni de lejos una población homogénea, y sobre todo son culturas tremendamente pacíficas, lo que comprueba cualquier viajero, aunque lo que salga en televisión intenta mostrarnos lo contrario. Y tienen tan poco en común entre ellos como los cristianos, salvo que conservan un profundo respeto por la religión y la siguen, algunos pocos con fanatismo, la mayoría con serenidad. Unos son árabes, como los de Arabia Saudita y Emiratos Árabes, pero otros son persas como los de Irán, e incluso uno de los países donde hay más musulmanes en el mundo, que es Indonesia, les queda más lejos a los árabes que Europa, y no tienen casi nada en común con los musulmanes de Oriente próximo fuera de la religión y algunas costumbres relativas a estas prácticas. Además, tienen dos grandes ramas, los Chiitas y los Sunitas, con francas e históricas diferencias, y otras divisiones internas como en todas las religiones. Por último en la guerra del golfo contra Irak y la invasión siguiente a este país quedó claro que no están unidos militarmente porque unos apoyaron estas acciones y otros países las rechazaron. No se avecina un choque de civilizaciones, y todo parece indicar, aún teniendo en cuenta estos serios hechos, que la mayoría de los países musulmanes en algunos años optarán por democracias de partidos y los debates sobre estos temas se harán en foros internacionales como los demás asuntos entre las naciones porque sencillamente este siglo XXI es mucho más civilizado que el anterior.
Profesor Titular Universidad Nacional de Colombia