Nacional

Gobierno demandará por finca de jefes paramilitares
26 de Septiembre de 2012


La finca será entregada a 32 familias una vez se produzca el fallo, dijo la oficina de prensa del ministerio. Esas familias fueron las despojadas de los lotes por los Castaño, según el ministerio.


AP


El gobierno presentará una demanda ante jueces agrarios para reclamar la propiedad de una extensa finca que perteneció a los jefes paramilitares Carlos y Vicente Castaño, informó hoy el Ministerio de Agricultura al resaltar que esas tierras les fueron despojadas a los campesinos y que les serán devueltas una vez se falle el caso.


La devolución de tierras robadas a sus legítimos propietarios, desde campesinos hasta al propio Estado, a manos de grupos armados ilegales, es pieza fundamental en los planes del gobierno de Juan Manuel Santos, que impulsó en el Congreso una ley para la reparación de víctimas del conflicto armado interno, en una norma que entró en vigencia en enero pasado.


El ministerio dijo en un comunicado que el jueves 27 de septiembre presentará la demanda ante jueces agrarios reclamando la restitución a sus legítimos dueños de la finca Santa Paula, de 1.195 hectáreas, y ubicada en zona rural de Montería, en el departamento de Córdoba.


La finca será entregada a 32 familias una vez se produzca el fallo, dijo la oficina de prensa del ministerio. Esas familias fueron las despojadas de los lotes por los Castaño, según el ministerio.


No se informó de una fecha exacta en la que se espera la decisión judicial sobre la finca.


Los hermanos Fidel, Vicente y Carlos Castaño con los fundadores de las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) o el paraguas que agrupó a los distintos grupos paramilitares, a quienes se acusa aquí de decenas de matanzas. Carlos, el menor, según la Fiscalía General, fue asesinado en abril del 2004 a manos de los propios paramilitares y su cadáver fue encontrado por agentes de la Fiscalía en una fosa común del noroeste del país. Sin embargo, se desconoce la suerte exacta corrida por Fidel y Vicente.


La propiedad de la tierra ha sido descrita comúnmente como una de las raíces del conflicto armado interno en este país de 114 millones de hectáreas, de las cuales grupos no gubernamentales y funcionarios afirman que al menos dos millones le fueron quitadas a los campesinos por grupos armados ilegales, cuatro millones fueron abandonadas por sus propietarios por temor al accionar de esos grupos y entre 400.000 y 500.000 le fueron robadas al Estado en procesos fraudulentos en notarías y registros.