Columnistas

Alcaldes fuera de base
Autor: Luis Ignacio Guzm醤
26 de Septiembre de 2012


Viernes, s醔ado y domingo son los 鷑icos d韆s que muchos de nuestros alcaldes atienden en los pueblos que los eligieron para gobernar.

Viernes, sábado y domingo son los únicos días que muchos de nuestros alcaldes atienden en los pueblos que los eligieron para gobernar.


Tres días al mes tenían los alcaldes nombrados para salir de su sede antes de la elección popular; los permisos eran estrictamente controlados y los pueblos gozaban de buenos gobernantes que atendían mañana, tarde y noche los requerimientos de una comunidad. Hoy, muy difícil encontrar en las sedes a los alcaldes elegidos, parece que las autonomías fueran para mantenerse unos días en la capital de la república, otros en la capital del departamento y otros para viajar por el extranjero.


Han crecido por obvia razón las nóminas municipales, todos tienen un cartel de secretarios, asesores y gerentes, que unido a los dependientes, ya no alcanzan a ser seleccionados de entre los ciudadanos de la localidad, infinidad son foráneos e itinerantes, hoy con el de acá, mañana con el de allá y pasado mañana con el de acullá; son profesionales en manejo de contratistas y ‘culebras’, conocen a los diputados y congresistas, garantizan ingresos fabulosos a cambio de buena remuneración en su contratación. Los hospitales por lo general y las empresas de servicios públicos donde las hay, comparten esos gastos, así como los de fiestas, publicidad, documentos y publicaciones que ellos ordenan.


Un buen secretario de gobierno o general, es el alcalde ad hoc en base para cubrir al titular fuera de base.


¿Será que podemos poner coto a estas absurdas y descaradas formas de gobernar nuestros pueblos, así sea por reforma constitucional, limitando estos abusos de poder y autonomía,  determinando canales y fechas programadas en días del calendario anual, para atender por zonas o regiones a quienes tengan proyectos y obras por gestionar en la capital del país o del departamento, divulgadas en internet para ser conocidas por los gobernados, limitando lo internacional, para así cuidar los escasos recursos municipales que ya no aguantan los viáticos - de alcalde, chofer, escoltas y compañías-  combustibles, desgaste de vehículos fuera de base y el abandono de los ciudadanos que solo ven salidas y entradas de sus burgomaestres?


Hace poco, con mucha tristeza escuché por los alrededores de la Gobernación de Antioquia estas perlas: “Nada qué hacer por acá, no hay recursos, todo lo quieren contratar  aquí, porque lo único que cree el gobernador de nosotros los alcaldes de Antioquia es que somos ladrones. Tendremos que irnos a tramitar recursos a Bogotá porque nos estamos quedando sin carreteras, sin apoyo y sin posibilidades de mover las economías de nuestros pueblos, todo lo contratan en Medellín”.


O esta que me contaron, para acabar con el Idea, de una conversación entre gobernador y alcalde: “¿Busca crédito? Para qué el Idea. Yo le llamo al banco de Colombia y allí le prestan con dos puntos por debajo”.  Pues que acaben de una vez por todas con la célula municipal y con el banco de los antioqueños.