Columnistas

Ranking de innovación
Autor: Alberto Maya Restrepo
24 de Septiembre de 2012


Vi un programa en TV en el que se analizó un estudio hecho por un organismo de las Naciones Unidas: el ranking mundial de innovación. En él Colombia quedó en el puesto 65, de un total de 141 países que reportaron información.

Vi un programa en TV en el que se analizó un estudio hecho por un organismo de las Naciones Unidas: el ranking mundial de innovación. En él Colombia quedó en el puesto 65, de un total de 141 países que reportaron información. Chile ocupó el puesto 39 y Brasil el 59. Se vio allí cómo, por ejemplo, Corea del Sur, que hace 50 años era más pobre y estaba más mal que cualquier país de Latinoamérica, el año pasado recibió 13.200 patentes en Estados Unidos, en tanto que todos los países de esta región apenas contaron con 500.


Viendo ese programa me acordé del doctor Jaime Restrepo Cuartas, quien, como parlamentario, tanto luchó por dar estatus de ministerio a lo que hasta ese momento era Colciencias. Al menos logró algunas mejoras y el Gobierno lo nombró su director, con la promesa del presidente Santos de respaldar, sobre todo financieramente, los objetivos que tenía Restrepo Cuartas. Como se le incumplió con las promesas, según entiendo, el director renunció, pues con las uñas se puede trabajar un rato, pero llega un momento en que se liman y nada más puede hacerse. Dejó el cargo desilusionado con Santos por su falta de compromiso para con los objetivos de tan importante organismo.


Cuando el director de tal programa de TV, Andrés Oppenheimer, escribió a algunas personas para pedirles que le sugirieran personajes para entrevistar, según contó él, varios latinoamericanos le respondieron: “pues llame a nuestro presidente que se inventa todo lo que dice”. Esa respuesta es un signo claro de por qué aquí no y, en cambio, los de Corea del Sur recibieron 13.200 patentes en 2011 de la oficina de patentes de Estados Unidos.


Tal vez Colciencias en poco o en nada contribuye a los propósitos reeleccionistas de Santos o a las pretensiones electorales de Vargas Lleras, razón por la que las promesas y la ayuda ofrecidas a esa entidad no se hayan cumplido. Son más vistosas y se puede hacer más ruido y mejor campaña construyendo 100.000 casas para los más pobres que procurando los medios para lanzar al país por los senderos que conducirán, con solidez, a su desarrollo y prosperidad, pues hay que recordar que los países menos favorecidos por los recursos naturales, como Suiza, Holanda, etc. son los que más arriba están en el ranking al que me estoy refiriendo. Por ejemplo, ni Arabia Saudita ni Venezuela (riquísimos en petróleo) ocupan puestos importantes en esa clasificación. Venezuela quedó en el lugar 118, o sea casi en el fondo de la tabla. ¿Santos no sabrá que es mejor enseñar a pescar que regalar un pescado?


También recordé, viendo ese programa, comentarios hechos por profesores universitarios colombianos sobre los trabajos de grado de los estudiantes. Si bien, los hay muy buenos y, sobre todo, aterrizados y factibles de traducir en hechos reales y de utilidad para nuestro medio, también es cierto que causa desconsuelo ver cómo la mayoría se elaboran pensando solo en llenar un requisito y no en servirse de ellos para hacer algo de interés y que contribuya al mejoramiento colectivo. Ese parece ser, según concluí, un denominador común en Latinoamérica, agregado al hecho de que sector público y sector privado no se preocupan lo suficiente por propiciar un desarrollo integral y proveer todos los medios para incentivar la investigación.


Una de las coautoras de dicho estudio dijo en ese programa que los países de nuestra región desdeñan trabajos como ese, si el ranking mostrado no es favorable, en vez de apoyarse en los análisis que lo acompañan para mejorar, para imponerse metas que después se traduzcan en mejorar la calificación. Algo así como que si no es medalla de oro no sirve, desconociendo el potencial que hay, el que con más trabajo, dedicación y apoyo integral, puede conducir a futura presea dorada.


PS 1- Lo dijo Warren Buffet: “Lo que aprendemos de la historia es que la gente no aprende de la historia”.


PS 2- Que la paz no nos salga a “cualquier” costo.