Columnistas

La ruta de la Madre Laura
Autor: Ramón Elejalde Arbelaez
23 de Septiembre de 2012


Laura Montoya murió en el barrio Belencito de Medellín, el 21 de octubre de 1949. Su proceso de beatificación, iniciado en 1963, concluyó el 25 de abril de 2004, bajo el papado de Juan Pablo II.

A finales de 1912 llegó al paraje Curadiente, corregimiento de Rioverde (hoy Nutibara) del municipio de Frontino, la beata Madre Laura (María Laura de Jesús Montoya Upegui) con el fin de explorar el terreno para su labor misional.


En diciembre de 1911, el jesuita guatemalteco Luis Javier Muñoz la indujo a encauzar su vocación misionera al Occidente de Antioquia, especialmente a Dabeiba, contando con el apoyo del Obispo de la Diócesis, Monseñor Maximiliano Crespo Rivera.


La Comunidad de las Hermanas Misioneras de la Madre Laura, la Arquidiócesis de Santafé de Antioquia las autoridades y la feligresía de Antioquia,  celebrarán esta efemérides los días 13 y 14 de octubre, con la “Ruta Misionera del Occidente Antioqueño –Frontino 1912-2012: Por los Caminos de Laura, tras las Huellas de Jesús”.


La Hermana Laura Montoya nació en Jericó, Antioquia, el 26 de mayo de 1874, segunda de tres hermanos. Fueron sus padres Juan de la Cruz Montoya y Dolores Upegui; vivió su niñez en Amalfi junto a su abuelo materno, debido al asesinato de su padre y la confiscación de los bienes familiares. Después de una infancia de dolor y de dificultades, se preparó para ejercer el magisterio en la Normal de Señoritas de Medellín desde los 16 años de edad, estudios que concluyó 4 años después. Ejerció como educadora en Amalfi, Fredonia, Santo Domingo, Marinilla, La Ceja y Medellín, antes de abrazar su vocación misionera.


Después de la entrevista con el Obispo Crespo, la Madre Laura viajó a Rioverde, hoy Nutibara, en compañía de su amiga Mercedes Giraldo con el fin de conocer el terreno y estudiar la situación vital de los indígenas de esta zona del país. En Frontino recibió el apoyo del sacerdote Manuel Justiniano Uribe; de don Félix Vélez y su esposa; de don Estanislao Echeverri y su esposa Felisa Arias, abuelos del Director de EL MUNDO, Guillermo Gaviria Echeverri y bisabuelos del actual alcalde de Medellín, doctor Aníbal Gaviria Correa; de don Carlos Antonio Góez Rengifo y del educador Francisco A. Nanclares Zapata. Ese viaje fue de carácter exploratorio y le sirvió para aceptar que su labor misionera estaba en esas tierras: Curadiente, Murrí y Dabeiba.


Apoyada por Monseñor Maximiliano Crespo, en el año de 1914 la Beata fundó la comunidad religiosa Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena y el 14 de mayo de ese mismo año, la Madre Laura emprendió las fundaciones misionales de Dabeiba y del Occidente y Urabá. Después de entregar 35 años de su vida al servicio de los indígenas y de los más pobres,  Laura Montoya murió en el barrio Belencito de Medellín, el 21 de octubre de 1949. Su proceso de beatificación, iniciado en 1963, concluyó el 25 de abril de 2004, bajo el papado de Juan Pablo II.


La peregrinación partirá el próximo 13 de octubre a las 6 de la mañana del Templo de La Luz, Parroquia Beata Laura Montoya, en el barrio Belencito de Medellín y concluirá al día siguiente en la vereda Madre Laura (antes Curadiente) del corregimiento de Nutibara en Frontino, después de visitar los templos del Occidente antioqueño.