Política

“It is time for peace”
“Es la hora de la paz”
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
19 de Septiembre de 2012


En su reciente visita a Medellín, el dirigente político liberal Horacio Serpa habló con EL MUNDO del nuevo proceso de paz con las Farc.

Con la autoridad y la experiencia que le otorgan el haber sido negociador de paz con las Farc, el excandidato presidencial Horacio Serpa Uribe consideró que pese a que se podría ser incrédulo por lo ocurrido en el pasado, hoy es optimista en que se pueda esta vez cristalizar un pacto de paz con las Farc, porque las circunstancias han cambiado a la guerrilla con la que le tocó a él negociar en Tlaxcala en 1992.


Para Serpa llegó el momento de la paz para Colombia, el momento de lo social, el momento de los demócratas y el momento de no más guerra, que ha perjudicado millonaria, humana y gravemente al país.


-Doctor Serpa, ¿usted esta vez sí le cree a las Farc?


“Cuando uno ha sido negociador, y yo lo fui en Tlaxcala y el proceso fracasó, no hay un margen muy grande de credibilidad, pero como han cambiado las cosas sustancialmente, por lo que he tenido la oportunidad de conocer que se estuvo conversando un año con suma discreción...”.


-Permítame lo interrumpo, ¿usted conocía algo de esas herméticas conversaciones?


“No sabía, empecé a pensar que había algo una vez que escuché al doctor Álvaro Uribe en un discurso reclamándole al Gobierno que estaban haciendo un proceso de paz y no decían nada. Yo me dije que para decir eso es que estaba muy bien dateado”.


- Sigamos con la primera pregunta


“Lo otro que me hace creer que esto es en serio, es que las Farc en estos momentos no es la misma organización guerrillera con la que yo tuve que negociar en Tlaxcala. Creo que están hoy más aterrizadas por decir algo y por el otro lado, el institucional, al frente está un presidente que en este campo es muy aterrizado. El presidente Santos conoce mucho en estas materias de la paz y de la guerra, él siempre ha querido buscar condiciones para que haya paz.


Y a todo esto le sumamos que se haga en el exterior, que no puede ser un proceso indefinido, que se va a hacer sin que ello entrañe ventajas militares en la contienda, sino que esto va a seguir como viene sucediendo, con la intervención de una nación como Noruega, que tiene experiencia en estos asuntos, además que es un activo contar con los apoyos de Cuba y de Chávez, y para equilibrar las cosas van a estar ahí los chilenos. De manera que yo sí creo que haya buenas posibilidades de paz”.


-¿Y qué tal la comisión negociadora de Santos con un expolicía y con un exmilitar?


“Estuvo bien integrada en cuanto a las personas y me gusta la presencia de los generales Naranjo y Mora. Antes se negociaba sin ellos y ahora es bueno que estén en la mesa. Ojalá algún día se metan los activos en el desarrollo del proceso.


Recuerdo que en el conflicto de Guatemala, que fue tenaz, hubo un general activo y sabe hoy quién es, el actual presidente de esa Nación.


Muy bien que estén los generales Naranjo y Mora porque ellos saben de la guerra y lo que allá se va a hablar es de cómo se soluciona una guerra”.


-Entonces, defiende este proceso de paz y es optimista.


“Soy optimista, lo defiendo, apoyo al Gobierno en este sentido y le digo a los colombianos que le den confianza al Gobierno, que no nos pongamos a darle consejos, que haga esto, que haga lo otro, ellos tienen que hacer lo que consideren que debe realizarse y nosotros desde afuera a aportar.


Creo que Colombia merece que se dé la oportunidad de encontrar la paz”.


-¿Por qué las Farc volvieron a aceptar negociar?


“Porque uno después de participar en un alzamiento armado durante 48 años y no llega a la victoria, tiene derecho a pensar en otros caminos y hay otros caminos.
Hay el camino de la negociación que es una forma de terminar los conflictos, esa no es una cosa que va a ocurrir en Colombia solamente, el 80 % de los conflictos armados de la época moderna en el mundo se han acabado por medio de la negociación”.


-¿Cómo vislumbra una Colombia sin ese conflicto armado?


“Extraordinaria. No es que tan pronto se suscriba, y ojalá sea así, ya se acaban los problemas, ahí quedan la delincuencia, el narcotráfico, la desigualdad y la corrupción, pero es una forma de empezar a acabar con el problema que más ha incidido en el último siglo en la vida colombiana.


Un país en guerra no es un país que avance en la lucha contra la desigualdad, un país en guerra es un país que viola los derechos humanos porque no hay guerras limpias, todas las guerras son sucias y dan lugar a muchas cosas inconvenientes, dan lugar a la corrupción, desvaloriza los principios, la guerra genera atraso, muerte, rencores y venganzas, todo eso es la guerra. Cómo no vamos a aprovechar esta ocasión para acabarla”.


-¿Conoce a algunos de los negociadores de las Farc?


“Conozco a París, a Calarcá, a Iván Márquez y a Pablo Catatumbo.
Los conozco, aclaro porque aquí en Colombia le inventan a uno muchos chismes, como luchadores por la paz, ellos desde su parte subversiva y yo desde mi condición de demócrata, de liberal y en representación del Estado colombiano”.


-¿Se requieren de muchos timonazos jurídicos y sociales para cristalizar este nuevo esfuerzo de paz?


“Hay que hacer muchos timochenkasos para lograr la paz, pero de eso se trata.
Me ha sorprendido mucho el presidente Santos, me ha gustado que se haya arriesgado en esto de la paz y me gustó cuando dijo que sí hay conflicto y para qué negarlo si se está matando la gente, me gustó cuando dijo que tiene la llave de la paz y la metió en la cerradura y abrió la puerta a estas negociaciones.


También me gustó de Santos cuando puso a consideración del país un programa sobre tierras, pero no solamente de restitución, sino de modificar la estructura de la propiedad de la tierra rural en Colombia, eso es revolucionario, eso no lo pudo hacer López Pumarejo, eso no lo pudo hacer Carlos Lleras, qué bueno que lo haga Santos. Esto sirve para la paz y es el primer punto de la negociación”.



El papel de Uribe

-Y en toda esta coyuntura ¿cómo ve jugando al expresidente Álvaro Uribe, qué cree que esté armando?


“El doctor Álvaro Uribe no está armando nada, esta palabra no se puede utilizar hablando de política, jajajaja”.


-Entonces se la cambio, ¿qué estará diseñando Uribe?


“Diseñando o construyendo. Pese a todas las diferencias que uno tenga con él, yo le reconozco muchas virtudes intelectuales, etc. Hizo un avance muy grande en lo que tiene que ver con la seguridad en el país y es un luchador.


Ahora, sí está asumiendo un comportamiento que genera demasiados choques y muchas controversias. Uno tenía antes una idea de los expresidentes, no que se sentaran a no hacer nada ni a hacer muebles viejos como lo dijo López Michelsen, sino a aportar más positivamente.


Yo sí veo al doctor Álvaro Uribe oponiéndose rotundamente al Gobierno del doctor Santos, haciéndolo con mucha vehemencia, tanta vehemencia que uno piensa que es con rabia.


Él tiene mucha acogida en el país, tiene mucha audiencia, pero me parece que empezó un nuevo momento, empezó el momento de los demócratas, empezó el momento de los que piensan con criterio social y empezó el momento de los que queremos la paz, no queremos más guerras”.