Columnistas

“Pan, trabajo o Muerte”
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
18 de Septiembre de 2012


Ancora Editores recopiló en el libro titulado “Ensayos de historia social y política del siglo XX”, tres investigaciones: Los bolcheviques del Líbano, Las ligas campesinas en Colombia y las Raíces históricas de la amnistía

Ancora Editores recopiló en el libro titulado “Ensayos de historia social y política del siglo XX”, tres investigaciones: Los bolcheviques del Líbano, Las ligas campesinas en Colombia y las Raíces históricas de la amnistía, del abogado y filósofo libanés, el del Tolima, Gonzalo Sánchez.


En el primer escrito, Los bolcheviques del Líbano, Sánchez cita tres publicaciones realizada por El Espectador, El Tiempo y El Diario, en las que hacen referencia a los levantamientos campesinos acontecidos en el Líbano y Puerto Wilches, en 1929.


El Espectador publicó: “El día en que sea posible desentrañar el origen de estos movimientos… estaremos en capacidad de apreciar la distancia a que nos hemos mantenido con relación a nuestro pueblo y la enorme proporción de culpa que nos corresponde en los extravíos de que lo acusamos” (20 de julio de 1929).


El Tiempo escribió: “Es indispensable y es urgente que el liberalismo disipe la confusión en que lo han envuelto la malicia de sus adversarios y la inconsciencia de algunos de sus amigos y se presente tal como es, tal como debe ser: anti-conservador y anti-comunista. Y es preciso que todos sepan que cuando se trata del esencial orden social, él está listo a colaborar leal y honradamente con cuantos honrada y lealmente estén dispuestos a defenderlo y sostenerlo” (Editorial del 29 de julio de 1929)


El Diario editorializó: “No se les puede exigir a unas muchedumbre que soportan la vida más cara del mundo, que ven cómo va cerrándose en torno a sus hogares el círculo de la fatal miseria que avanza, la resignación cristiana con su suerte infeliz y el juramento de sostener una organización política, social y económica, a la que le atribuyen el origen de su desgracia” (29 de julio de 1929)


Esta contextualización histórica de hace 83 años, el país no ha sido capaz de modificarla; han cambiado los actores, pero ¿están identificados el origen real de los movimientos de protesta en el país? ¿Hemos reducido la distancia real con los compatriotas que están en condiciones de vulnerabilidad tanto rural como urbana? ¿El liberalismo sí ha cumplido con el mandato filosófico encomendado? ¿Los demás partidos y movimientos políticos igualmente?


Interrogantes que cada uno de nosotros deberemos responder desde nuestro fuero interno, hacernos la reflexión en qué hemos contribuido para que en 998 meses del transcurrir histórico de nuestra nación hayamos movido a favor de mejores condiciones relacionadas con la calidad de vida a nuestros connacionales. Algunos sectores del país lo han hecho, trabajar por la equidad, pero en la gran mayoría del territorio nacional, sus dirigentes han gobernado para favorecer sus propias arcas y las de sus compinches.


“Pan, trabajo o muerte”, era la consigna de los artesanos del siglo XIX. ¿Será que esta consigna con más de 160 años en un territorio latifundista, con un campesinado marginado por las fuerzas del Estado, de la ultraderecha, la extrema izquierda, los que no tienen posición ideológica pero si armada, habrá cambiado? Lo dudo.


Recordemos otro hecho bochornoso para la historia del país, la Masacre de las Bananeras, en diciembre de 1928, cuando las fuerzas del gobierno barrieron a punta de bala a los campesinos en Ciénaga-Magdalena, por una protesta contra la United Fruit Company, huelga de los trabajadores que entre sus reclamos estaba la forma de contratación de la multinacional sustentado en la subcontratación. En este aspecto poco ha avanzado el país también.


Para corregir nuestro yerro es necesario sentarnos en una mesa para buscar soluciones y construir entre todos una nueva Colombia para nuestros hijos y nietos.