Columnistas

¿Por qué la paz?
Autor: Evelio Ramírez Martínez
13 de Septiembre de 2012


No cabe duda que los enemigos de la paz en Colombia subsisten, y tal como lo denunciara el Maestro Otto Morales Benítez al renunciar al cargo de Consejero del Gobierno para lograr dicha paz durante la administración del doctor Belisario Betancur

No cabe duda que los enemigos de la paz en Colombia subsisten, y tal como lo denunciara el Maestro Otto Morales Benítez al renunciar al cargo de Consejero  del Gobierno para lograr dicha paz durante la administración del doctor Belisario Betancur, esos permanentes enemigos de la reconciliación nacional siguen agazapados torpedeando cualquier labor que al respecto se emprenda. Se hace en consecuencia indispensable elaborar así sea un somero esquema sobre cuáles son las ventajas que para Colombia representaría ahora eliminar el flagelo de la guerra entre compatriotas, y así lograr una  armonía entre los mismos, la que nos permitiría alcanzar niveles óptimos de avance económico y social.


En primer lugar, hay que tener en cuenta cuál ha sido la duración de este conflicto en comparación con la de aquellas guerras que en el pasado marcaron hito en la historia mundial. Recordemos, en primer lugar, que la guerra que vivimos se inició en el año 1964, es decir, que próximamente alcanzará una duración de 50 años. Entre tanto, vale la pena rememorar que nuestra guerra de independencia que se iniciara en 1810 se selló con el triunfo en Boyacá ocurrido nueve años después. La segunda guerra mundial duró seis años, los comprendidos entre 1939 y 1945. La llamada larga marcha adelantada por el ejército comunista chino de Mao Zedong duró aproximadamente dos años, los comprendidos entre el 16 de octubre de 1934 y el 22 de octubre de 1936. La revolución rusa se hizo en un lapso menor de un año. La revolución francesa se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte en 1799, es decir, duró diez años. Finalmente, la revolución mexicana se extendió solo siete años, de 1910 a 1917.


Como podemos observar no ha ocurrido en el mundo una revolución o guerra, que como la que sufrimos nosotros, dure casi 50 años. Pero además de la duración hay que tener en cuenta cuál ha sido el costo de esta funesta lucha armada. Cuando se habla de paz, es el costo económico exagerado del conflicto, por lo cual su terminación, lógicamente, redundaría en beneficio de las comunidades nacionales. Son varios los cálculos que al respecto se han efectuado, pero todos concluyen que el costo anual de la guerra para Colombia es de condición catastrófica. Recientemente, la revista inglesa The Economist anotaba: “Para el próximo año se destinarán 11.745 millones de dólares para combatir a la guerrilla, la mitad de lo que el país invertiría en los próximos años en infraestructura y en la entrega de 273 kilómetros de dobles calzadas”.


Como bien puede observarse, ha sido una guerra larguísima que ha implicado elevadísimos costos al país. Bien valdría la pena que alguien se diera a la tarea de elaborar un análisis en el cual se mostrara cuál ha sido el retraso inducido a la economía y a la sociedad colombiana por esta lucha fratricida.


Finalmente, hay que tener en cuenta otro elemento: la guerrilla surgió como movimiento inspirado en los cánones del marxismo que entonces orientaban al gobierno soviético y sus aliados europeos. Hoy Rusia y todos los países que formaron su núcleo de poder, hacen parte de los pueblos que se rigen por el modelo capitalista, de tal manera que si los patrocinadores originales cambiaron de orientación, ello significa que algo no funcionó correctamente. Hoy el modelo comunista que rige en la China no busca tanto la expansión de su ideología en el mundo, como la del comercio de los bienes que produce.


Lo antes dicho no quiere decir que el país no tenga que modificar su esquema económico- social, puesto que no puede haber progreso ni existir justicia social en un comunidad como la nuestra, donde el índice “Gini” que mide la concentración del ingreso tiene un valor de 0.52, uno de los más altos hoy entre los países del mundo.