Columnistas

Guerra, paz o educación
Autor: Hernán Cárdenas Lince
8 de Septiembre de 2012


Hoy cuando se habla tanto de las negociaciones de paz se nos olvida recordar los orígenes y las causas de las guerrillas y de los espantosos delitos que se cometen.

Hoy cuando se habla tanto de las negociaciones de paz se nos olvida recordar los orígenes y las causas de las guerrillas y de los espantosos delitos que se cometen. También se nos olvida que la causa por la cual se cae en la delincuencia es originada por los errores y deficiencias del sistema educativo. Es urgente educar a los educadores, mejorar sus niveles para que a nadie se le ocurra ser guerrillero delincuente.


Nos preguntamos quiénes serían los maestros o educadores de todos esos jefes guerrilleros narcotraficantes y  de todos los miembros de sus cuadrillas. Al mismo tiempo sería bueno conocer los maestros y maestras de los miles de delincuentes que viven en nuestras ciudades cometiendo espantosos delitos.


Las Naciones Unidas han hecho interesantes estudios estadísticos sobre el número de años que se estudian en cada país por persona concluyendo que en los países donde más se estudia mejor es la calidad de vida, pero aún no se ha realizado un estudio estadístico que analice la calidad de la enseñanza y cómo influye esta en las condiciones de vida de todo un pueblo. Es magnífico que en la actualidad el Gobierno esté tratando de lograr un acuerdo de paz pero al mismo tiempo se debería estar buscando las causas que originan el conflicto bélico, lo que se precisa en un buen sistema educativo.


Estoy convencido que políticos e importantes dirigentes también tienen falencias en sus estudios académicos. ¿Cómo es posible que líderes de la extrema izquierda aún estén buscando las soluciones económicas y sociales de Marx, Stalin y Mao Tse Tung cuando en el mundo de hoy Rusia y China tuvieron que modificar estructuralmente sus ideologías para no caer en un caos económico total.


Para mejorar nuestra educación básica en Colombia las autoridades deberían hacer el más colosal cambio que incluya en ese sector la más alta inversión económica para capacitar nuestros educadores. Cada peso que se invierta en mejorar el nivel y las estrategias educativas representará un futuro sin guerrilleros y sin delincuentes, al mismo tiempo que se produciría una generación de colombianos capacitados que resuelvan todas sus dificultades económicas y que disfruten de una mejor calidad de vida.


Negociaciones de paz sin el respaldo de principios educativos correctos y de adecuada moral social son esfuerzos inútiles pues dentro de la ignorancia futuras generaciones buscarían la solución guerrillera. Son varios y muy ricos los países que le podrían ayudar a Colombia dando capacitación a nuestros profesores al mismo tiempo que instruirían en el conocimiento de otras lenguas, lo que hoy es una necesidad en nuestro medio social.


Finalmente quiero dejar una idea que ojalá la escuchen los poderosos medios de comunicación que entrevistan a muchos líderes guerrilleros pero nunca dejan constancia en público de los bajos conocimientos que sufren y padecen los tales guerrilleros. La noticia de fondo político que deberían divulgar inteligentemente los medios de comunicación es la pobre formación académica de los famosos y conocidos guerrilleros mientras sí adelantan teatrales espectáculos que no tocan con el fondo básico de los orígenes de la guerra y de la delincuencia.