Columnistas

“Memento mori”
Autor: Pedro Juan González Carvajal
28 de Agosto de 2012


“Memento mori” es una frase latina que significa “Recuerda que morirás”, en el sentido que debes recordar tu mortalidad como ser humano.

“Memento mori” es una frase latina que significa “Recuerda que morirás”, en el sentido que debes recordar tu mortalidad como ser humano. Suele usarse para identificar un tema frecuente, o tópico, en el arte y la literatura que trata de la fugacidad de la vida.


La frase tiene su origen en una peculiar costumbre de la Roma antigua, que quizá tenga origen Sabino. Cuando un General desfilaba victorioso por las calles de Roma, tras él, un siervo se encargaba de recordarle las limitaciones de la naturaleza humana, con el fin de impedir que incurriese en la soberbia y pretendiese, a la manera de un Dios omnipotente, usar su poder ignorando las limitaciones impuestas por la ley y la costumbre. Lo hacía pronunciando esta frase, de acuerdo con el testimonio de Tertuliano: “¡Respice post te! Hominem te esse memento!”, que traducida sería: “¡Mira tras de ti. Recuerda que eres un hombre y no un Dios!”


La religión Católica, el Miércoles de Ceniza también nos recuerda que “Polvo eres, y en polvo te has de convertir”.  


Qué gran y merecido recibimiento han recibido nuestros medallistas olímpicos.  Mal haríamos en no prodigarlos con entusiastas y numerosas felicitaciones, hoy,  en su momento pasajero de gloria. Solo cada cuatro años nos acordamos de aquellos que en su momento también le dieron gloria al país, los ganadores en tiro, boxeo, pesas y atletismo, para después pasar a las sombras de los eventuales recuerdos.


Sucede lo mismo con presidentes, ex presidentes, generales, políticos, científicos, entre otros tantos, que han enaltecido cada uno en su época, el nombre de Colombia. El saber honrar su presente y su memoria, hacen parte de la cultura y la memoria colectiva que en algo  refuerza la conciencia nacional.


Pasando a otro asunto, dice La República en titular de primera página del jueves 16 de agosto, que “Con 18 días, Colombia lidera el ranking mundial de festivos”. Esta noticia puede ser cierta, pero insisto en que al doctor Emiliani no le hemos hecho los suficientes reconocimientos. Sería bello y edificante, por ejemplo, que en términos de inclusión y tolerancia, incorporáramos el mes de agosto a nuestro calendario de festividades, para unirnos al mes sagrado del hinduismo, el Shravan, como muestra de respeto al dios Shiva, así como incluir además el mes del Ramadán, el más importante entre los musulmanes.


El pasado 10 de agosto a las 10:00 a.m. se realizó el lanzamiento de la cátedra Expedición Antioquia, justo cuando recibíamos la noticia de la medalla de oro de nuestra muy querida y admirada Mariana Pajón. Nos hacía caer en cuenta el doctor Ricardo Callejas, con su tema “Flora y Bosques de Antioquia”, que era apenas natural que se nos pusieran “los pelos de punta” ante este triunfo deportivo, pero que lamentablemente, la existencia de riquezas y condiciones que hacen única a Antioquia con respecto a los otros lugares del planeta, apenas, si sonaba como dato curioso en una conferencia como la que se estaba dictando, realidad que sí nos debería mantener “erizados” como expresa nuestra también querida Diva Amparo Grisales.


Excelente que ante el triunfo, el Alcalde de la ciudad y el Presidente de la República se comprometan a construir un verdadero escenario de Bicicross a la altura de los mejores del mundo. Todavía recuerdo que cuando Martín Emilio “Cochise” Rodríguez logró la hazaña del Campeonato Mundial de los 4.000 metros persecución individual en Varese Italia y el Récord Mundial de la Hora en Ciudad de México, los gobernantes de turno prometieron en medio de la euforia, un velódromo con pista de madera y obviamente techado, lo cual hasta a la fecha no se ha concretado.


No nos puede quedar grande la grandeza. Tan importante para la ciudad y el país es una pista de bicicross y un velódromo, como lo es la construcción de un Museo de Historia Natural de Antioquia, de cara a los 200 años de Independencia de Antioquia el próximo año.


Por último, es un verdadero atropello lo acontecido con la resurrección de la revisión técnico-mecánica de los carros cada dos años, debido a una decisión judicial de tutela. ¡Es un negociado flagrante a la vista de todos, y nadie dice nada!


Retomando a Lichtenberg, “Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto”.