Nacional

Decepción por general retirado preso en EE.UU.
21 de Agosto de 2012


El ex presidente Uribe, ex ministros de Defensa y el ex director de la policía, general en retiro Oscar Naranjo, han dicho que desconocían esas actividades de Santoyo.


AP


El general retirado de la policía Mauricio Santoyo, que fue jefe de seguridad en el gobierno del presidente Álvaro Uribe, ha decepcionado a todos, dijo hoy el jefe de la policía, quien declinó comentar si ese organismo, entre los más respetados de la región y que ha contado con el apoyo de Estados Unidos, falló al no detectar las ilegalidades cometidas.


Santoyo, de 53 años, se declaró ayer culpable en un tribunal federal en Alexandria, en Virginia, donde admitió vínculos con el paramilitarismo.


La Fiscalía indicó en la jornada que está averiguando todo los bienes muebles e inmuebles y cuentas bancarias de Santoyo, quien se entregó en julio a las autoridades de Estados Unidos.


Santoyo reconoció que de 2001 a 2008 recibió sobornos por parte de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), o el paraguas que reunió a bandas paramilitares, para frustrar los esfuerzos que hacían los gobiernos de Estados Unidos y de Colombia para evitar el tráfico de drogas ilícitas.


El caso de Santoyo no sólo ha llamado la atención por haber sido el ex jefe de seguridad de Uribe, sino porque se trata del más alto oficial hasta ahora de la policía que encare cargos en Estados Unidos. Uribe gobernó en dos mandatos, el primero de 2002 a 2006 y tras ser reelegido su gobierno se extendió a 2010.


Santoyo fue su jefe de seguridad en el primer mandato.


"Sobre ese caso en particular diría que el señor general Santoyo nos decepcionó a todos y que la situación particular de él demuestra que las alianzas con el Diablo nunca son buenas", dijo en conferencia de prensa el general José Roberto León, director de la policía colombiana.


León fue consultado si la policía falló en sus labores de inteligencia y contrainteligencia al no detectar esas ilegalidades cometidas por el general en retiro. Destacó que ni fue compañero de promoción de Santoyo, ni participó en las reuniones que de finales de 2006 e inicios del 2007, aprobaron el ascenso de Santoyo de coronel a general.


Algunos comentaristas y medios han destacado cómo fue posible el accionar de Santoyo cuando era parte de un cuerpo descrito como uno de los mejores en seguimientos de criminales y que mantiene bajo directa observación a sus altos oficiales.


Por su parte, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dijo que "el que la hace la paga. El que cometa delitos, el que se alíe con el mal, el que se corrompa, el que se dedique a la criminalidad, tarde o temprano paga sus consecuencias. Esto tiene que ser un ejemplo para el país entero", aseguró el ministro en declaraciones divulgadas por su despacho en un correo electrónico.


En un documento presentado ante el tribunal, los fiscales estadounidenses dijeron que los sobornos que las AUC pagaban a Santoyo eran de un monto "considerable" pero se abstuvieron de precisar la cifra.


Gloria Arias, jefa de la Unidad de Lavado de Activos de la Fiscalía colombiana, dijo a periodistas en la sede del ente investigador que ya indagaban sobre el patrimonio del oficial retirado.


La carrera de Santoyo ha estado marcada por varios casos.


En 2001 resultó salpicado en versiones de prensa por un escándalo de interceptaciones telefónicas ilegales a miembros de organizaciones de derechos humanos en Medellín.


La Procuraduría General, que investiga disciplinariamente a los funcionarios públicos, comenzó a investigar ese caso de las interceptaciones y en octubre del 2003 sancionó en primera instancia y luego ratificó en noviembre del 2004 la destitución a Santoyo, entonces un coronel, por su presunta responsabilidad en las escuchas ilícitas desde la Policía en Medellín.


Pese a la decisión de la Procuraduría, Uribe dejó a Santoyo como su jefe de seguridad con el argumento de que aún tenía en desarrollo un recurso o demanda contra su destitución.


El fallo de destitución de la Procuraduría entonces quedó sin peso jurídico por una decisión del Consejo de Estado, una de las cuatro altas cortes de Colombia, que en abril de 2006 le dio la razón a Santoyo en su apelación de que la sanción en su contra no le fue notificada oportuna y debidamente como disponen las leyes.


Santoyo, que se retiró en 2009 de la Policía Nacional de Colombia, se declaró culpable en Estados Unidos de la acusación de asociación ilícita para facilitar material de apoyo a una organización terrorista extranjera.


Ahora enfrenta entre 10 y 15 años de prisión cuando sea sentenciado el 30 de noviembre.