Política

“Colombia is not a mining country”
“Colombia no es un país minero”
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
14 de Agosto de 2012


La minería, las CAR y el desarrollo rural son los tres temas que primarán en la Comisión Quinta de la Cámara durante la actual legislatura.


El político conservador Juan Diego Gómez priorizó los temas de la Comisión Quinta de la Cámara que desarrollará durante un año.

De las tres presidencias de comisiones permanentes de la Cámara que logró Antioquia, el joven abogado conservador Juan Diego Gómez Jiménez está orientando la Comisión Quinta.


Y sorprendió, contrario a lo que siempre se creía, cuando dice que Colombia no es país minero, que es uno de los temas prioritarios de la agenda de esa célula legislativa.


-¿Cuáles serán los grandes asuntos de la Comisión Quinta de la Cámara durante su presidencia?


“Vamos a priorizar tres temas. El primero es la reforma al Código de Minas, que es una realidad, ya están los borradores y se han adelantado las consultas con las comunidades indígenas y afrodescendientes. Y lo vamos a socializar a través de una serie de foros por todo el país, para que haya un debate tranquilo y sin prevenciones.


Un segundo tema será el Estatuto de Desarrollo Rural, la Ley de Desarrollo Rural, que es lo que le ha faltado a este Gobierno para mejorar el PIB agropecuario.


El Ministerio de Agricultura se ha dedicado a la restitución de tierras, que era una parte del Estatuto de Desarrollo Rural y se terminó convirtiendo en la prioridad y absorbiendo todas las funciones de esta cartera.


Y el tercer asunto es la reforma a la Ley 99 de 1993, que otros denominan la reforma a las CAR. Lo que ha presentado el Gobierno es una reforma a los órganos de gobierno de estas corporaciones ambientales. No una reforma al sistema nacional que creemos en la Comisión Quinta debe ser una reforma integral en términos, trámites y en la unificación de un criterio para que la política nacional ambiental se rija desde el  Ministerio del Medio Ambiente hacia las corporaciones y hacia los municipios”.


-Precisemos el tema de las CAR. Mientras que en Antioquia funciona bien, en otras regiones son un desastre. ¿Van a pagar todas por culpa de la deficiencia de unas pocas?


“Sobre las CAR hay una gran sensibilidad regional. En el caso de Antioquia las corporaciones han sido bien manejadas, con transparencia y fenecen sus cuentas.


Claro que hay otros escenarios, unas que tienen muchísimo presupuesto para un territorio muy pequeño y otras que tienen demasiado territorio y un presupuesto pequeño. Las que tienen pequeño presupuesto lo gastan en su mayoría en funcionamiento. Por eso se habla de suprimir unas y ampliar otras, que esas pequeñas se fusionen con otras que tengan mayor capacidad.


Para eso hemos pensado en una herramienta legal que sea unos indicadores de gestión a través de los cuales en uno o dos semestres se califiquen y se determine cuáles son sostenibles y pasan la prueba y cuáles son inviables para que sean fusionadas con las demás”.


-¿Para usted y la Comisión cuál es hoy el gran problema minero colombiano?


“El gran problema minero en Colombia es que no es un país minero, pese a ser un país de un potencial minero importante y de un gran auge inversionista.


En Colombia apenas se está explorando el país, se están identificando las reservas. Institucionalmente el país solamente tiene evaluado e identificado el 50% del territorio nacional, lo demás está por definirse y la diferencia entre la etapa de exploración, que es la que se vive hoy, y la etapa de explotación genera muchísimas expectativas y hace que se generen alrededor de estas dos fases especulaciones y otros elementos que entretienen al país.


Aquí lo que hay que hacer es un marco legal eficiente, proteger con convicción a los mineros pequeños y artesanales, y hacer que su actividad sea armónica con la gran minería y, además, proteger la inversión. Hacer minería no es barato, hacer exploración minera cuesta muchísimo dinero, casi todo de capital extranjero y hay que tener un marco jurídico muy estable y preciso para que los inversionistas pueden empezar a explotar esos proyectos y el país reciba ingresos  vía regalías y vía tributación”.



El valor de la palabra

-¿Para usted cómo están hoy las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso?


Hay un ambiente político enrarecido. Yo diría que no es grave, que no hay crisis, sino complejo y hay una gran confusión ideológica.


El ejemplo es clarísimo. Colombia es el único país donde el presidente Santos pertenece al Partido de la U y donde el jefe de la oposición Álvaro Uribe también pertenece al mismo partido”.


-¿Y qué le está pasando a su Partido Conservador que está intentando una reingeniería?


“Si el partido sale a las próximas elecciones con los estatutos y las directivas que tiene ahora saldrá maltratado en las urnas”.


- ¿Y cuál es la situación de Juan Diego Gómez dentro de su propio equipo, el que lidera Fabio Valencia? ¿Ya lo echaron, no lo invitan a reuniones decisivas?


“Tengo muy claro mi norte, yo aspiraré nuevamente a la Cámara y para ello tenemos un gran equipo.


Ellos hacen unas reuniones y yo asisto a otras, pero al final todos tenemos que terminar confeccionando unas listas que le sirvan al partido, porque si nos dispersamos la peor parte se la va a llevar el partido, que creo va a perder curules en los próximos comicios. Yo estoy trabajando para que entre esas curules no esté la nuestra.


Nos están coqueteando de otros sectores conservadores, pero no pasan de ser unas conversaciones y unos acuerdos, a los que queremos integrar toda la totalidad del equipo con el aval de Pedro Jiménez y de Fabio Valencia. Pero sí hay ofertas de otras vertientes y hasta de por fuera de Antioquia.


Nosotros queremos responderle a la gente con seriedad, hacer valer la frase que tan buenos resaltados nos dio en la pasada campaña de “Por el valor de la palabra”, para pertenecer siempre al lado de un equipo, que nos ha ayudado y al cual le hemos ayudado, y hasta el día que me notifiquen que no estoy ahí, los voy a acompañar”.