Columnistas

Antioquia legal y ética
Autor: Hernán Mira
14 de Agosto de 2012


“Partimos de que la actitud ambigua frente a la legalidad, entronizada en buena parte de la sociedad, es un problema crítico que debe enfrentarse y superarse”. Rubén Fernández.

“Partimos de que la actitud ambigua frente a la legalidad, entronizada en buena parte de la sociedad, es un problema crítico que debe enfrentarse y superarse”. Rubén Fernández.


Con la aparición del álbum “Pablo Escobar, el patrón del mal” en barrios populares de Medellín, se hicieron unas pocas entrevistas radiales a algunos residentes en esos lugares sobre el terrible capo. Llamó la atención la calificación que hicieron de él, pues no fue una condena precisa y abierta o un señalamiento contundente de su maldad. Al contrario, decían que fue una persona “para unos buena y para otros mala o de acciones buenas y malas”. No mostraban un juicio moral claro, sino una ambigüedad muy preocupante. De ninguna manera se puede decir que esas voces sean la característica general de esas comunas, pues en las altas hay expresiones parecidas, pero sí es un fenómeno muy preocupante que requiere tratarse a fondo y sin dilación.


Se ha dicho que se debe cerrar para siempre esa página negra de nuestro pasado, ahora presente en la serie de televisión. Pero ante estas respuestas, que no son tan raras, se piensa si de verdad se debe cerrar o, mejor, mirarla de frente y hacer una reflexión a fondo sobre lo ocurrido y una especie de examen de conciencia moral, para ver los errores que se han cometido y la responsabilidad que se debe asumir en corregir el rumbo social que, en ciertas cosas fundamentales, ha estado al garete.


Expresiones de este estilo, que no son tan raras, ponen en evidencia y nos hacen ver en el espejo de la falta de formación ciudadana, política y ético moral que debemos admitir y trabajar para corregir. Problema que no se reconoce es problema que no se resuelve, como lo dijo Rubén Fernández, gerente del Programa Antioquia Legal, en la Cátedra Héctor Abad de la Universidad de Antioquia que reseño brevemente. Planteó la necesidad de un acuerdo ético sobre la legalidad que tendría que ir hacia el fondo de la aprobación de leyes, esto es, ir hacia la ética.


 Se ha ido volviendo natural la ilegalidad y creemos que es inevitable. Exaltamos al que esquiva la ley, al ‘avivato’, y nos reímos de quienes la cumplen y juegan limpio. Hay un vacío de legalidad que se llena con la arbitrariedad de individuos o grupos criminales y los más débiles terminan pagando el mayor precio. La ilegalidad reproduce a fondo la injusticia y la desigualdad, no se puede ser ambiguo ni tolerante con ella.


Propone Fernández un acuerdo en el que se afirme que la sociedad y el Estado están hechos para afirmar la dignidad de la persona que se concreta en los derechos humanos. Cada persona es un sujeto de derechos y se debe obrar en consecuencia. Este programa de la gobernación por la legalidad – y la ética, le agregaría- es prioritario, para superar ese vacío ético que nos muestra ahora la televisión  y el álbum del horror.


Coda. Bien por el municipio de Don Matías, donde la administración asumirá el valor de los formularios de inscripción de los bachilleres para las Universidades de Antioquia y Nacional, seccional de Medellín. Una pequeña ayuda para motivar la educación pública universitaria.