Columnistas

El simio erguido
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
14 de Agosto de 2012


Nuestro mundo actual, 閟te que es capaz de encontrarle parangones a Ad醤 y Eva con los Fermiones y los Bosones, que es capaz adem醩 de seguir hurgando en las propiedades de sus entra馻s y reconoce dos nuevos elementos a ubicar en la Tabla Peri骴ica

Nuestro mundo actual, éste que es capaz de encontrarle parangones a Adán y Eva con los Fermiones y los Bosones, que es capaz además de seguir hurgando en las propiedades de sus entrañas y reconoce dos nuevos elementos a ubicar en la Tabla Periódica de los Elementos, la de Mendeleyev, el Flerovium y el Livermorium, ajustando ya 116 números atómicos, y estando pendientes de aprobación de otros 4 elementos; el que es capaz de comenzar a mirar más allá de las estrellas y de llegar por ahora hasta Marte, el mismo que se ha adentrado en las profundidades oceánicas y en los lagos subterráneos congelados por millones de años, no ha sido todavía capaz de tomar conciencia de que por un lado van los avances de la ciencia, y por el otro las realidades sociales, políticas y económicas del Planeta.


Una organización anacrónica como la ONU, no ha podido hacer nada por evitar la masacre que en este momento está ocurriendo en Siria. Las fuerzas de la naturaleza, por una parte queman parte de la superficie de la tierra debido al  inclemente verano, y por otra la ahoga con sus intensas inundaciones invernales.


Para la FAO la desnutrición y el hambre en el mundo aumenta, mientras los gobiernos de los distintos países insisten en que disminuye (?).


La Unesco clama, al menos, por la alfabetización universal y el tema de la educación se ha convertido en un conveniente alfil político.


La Organización Mundial de la Salud advierte sobre la fragilidad de la salud pública en el mundo y acá seguimos insistiendo en la medicina correctiva sobre la preventiva, obviamente porque aquella es un mejor negocio para muchos.


Mientras los pensadores y líderes religiosos del mundo predican una cultura de la paz, las multinacionales de las armas siguen haciendo del propio, el mejor negocio del planeta. 
Mientras se habla de fortalecer la justicia, la corrupción, la ineficiencia y la falta de resultados del proceso  educativo, tiran por la borda todos los esfuerzos.


A medida que avanzan los países ricos, en términos de bienestar, más gente se muere de la simple diarrea, de acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud.


Tenemos que recurrir a cantantes, deportistas, artistas, entre otros miembros de la farándula, para que sean mensajeros de buena voluntad ante el fracaso de las instituciones representativas, a ver si somos capaces de sensibilizar a los que pueden, y consolar a los que no pueden.


Mientras, tanto, los ciclos del calendario giran sin parar: hoy estamos entretenidos con los Juegos Olímpicos, mañana con el Mundial de Fútbol, luego con los Juegos de Invierno, después con la Reunión de Davos, luego con el Río + “200”, más tarde con la navidad (otra vez) y así sucesivamente nos vamos yendo hasta que sea la hora de poder descansar de tanta desfachatez.


Para terminar, dos pensamientos: “Pueden ustedes comprar el tiempo de un hombre. Pueden comprar su presencia física en un lugar dado. Pueden hasta comprar cierto número de sus hábiles movimientos musculares por hora y por día. Pero no pueden comprar el entusiasmo. No pueden comprar la iniciativa. No pueden comprar la buena voluntad. No pueden comprar la lealtad de los corazones y los espíritus y las almas. Esas cosas, hay que conquistarlas”.


Finalmente recordemos que “el hombre no es un ángel caído si no un simio erguido”.