Columnistas

Medallistas olímpicos y sano regionalismo
Autor: Luis Ignacio Guzmán
13 de Agosto de 2012


1886 fue un año fatal para los regionalismos porque exterminaron los destellos federales que tanto ambicionamos las regiones colombianas.

1886 fue un año fatal para los regionalismos porque exterminaron los destellos federales que tanto ambicionamos las regiones colombianas.


En 1970 importantes líderes todavía acariciaban el sueño de una Antioquia Federal y hasta el Congreso llegó el último mohicano con un movimiento liberal, acariciando los sueños moribundos de una juventud que inició su entrega al centralismo rampante consolidado en la Constitución del 91.


Fue la de Rionegro la última de las constituciones liberales con sueños regionalistas, nunca entendida por las mentes que  terminaron entregando una porción del territorio colombiano a los gringos para crear a Panamá. Como liberal a ella vino Núñez y se retiró antes de su clausura para regresar después de su paso diplomático por los Estados Unidos como conservador con sus banderas de “reunificación o catástrofe” que acabaron con la vida de Uribe Uribe en las escalinatas del Congreso, apenas unos años después de la triste frase “la Constitución del 63 ha dejado de existir” pronunciada por su inspirador.


¿Por qué nos da vergüenza hablar de regionalismo a los antioqueños cuando en los micrófonos bogotanos  se resalta tanto a los hijos de esa tierra y a los nuestros no se les menciona su procedencia antioqueña que es la que orgullosamente representan?


Hermosa dedicatoria de la antioqueña Mariana Pajón a los 46 millones de colombianos y el esfuerzo inspirador de ella. Rigoberto Urán (A), Caterine Ibargüen (A), Carlos Mario Oquendo (A), Óscar Luis Muñoz (C), Yuri Alvear (V), Jacqueline Rentería (V) y Óscar Figueroa (A); pero triste narración la de los locutores de Caracol -claro que también en RCN lo hemos constatado otras veces-  cuando de nuestros deportistas se trata los etiquetan en lo general sin mencionar su origen antioqueño, pero resaltando a los bogotanos como si fueran otra patria a pesar de sus resultados. Ellos atizan y nosotros prendemos empujados.


Pobres tipos aquellos que no acatan a saber que hasta esas dos cadenas radiales igual que El Espectador tienen orígenes en la tierra antioqueña.


¡Que viva Antioquia y nuestros deportistas que ponen en alto a nuestra tierra y representan tan bien a Colombia entera!, pero levantemos en honor a ellos la bandera verde y blanca y gritemos orgullosos que Antioquia le aporta grandemente a Colombia  en todos los aspectos, desde el tributario y empresarial hasta el intelectual y deportivo. Cinco de las ocho medallas olímpicas tienen el sello antioqueño.


Dr. Fajardo, su concepción es la que necesitaba Antioquia hace muchos años. Qué bien lo de las alianzas con el Chocó y Córdoba, eso estaba en nuestros sueños y usted lo está convirtiendo en realidades.


Constituyente sí, queridos colombianos, pero para darnos una carta federal parlamentarista que devuelva a las regiones la grandeza de unos estados fuertes y autónomos, impulsando la verdadera Colombia de diversidades que siempre nos ha caracterizado y causa tanto miedo reconocer.