Columnistas

La controversia preelectoral en EE.UU.
Autor: Evelio Ramírez Martínez
10 de Agosto de 2012


Nunca antes en el inmediato pasado se observó una confrontación tan aguda como la que ahora se vive en los Estados Unidos, a poco menos de tres meses de la elección presidencial allí.

Nunca antes en el inmediato pasado se observó una confrontación tan aguda como la que ahora se vive en los Estados Unidos, a poco menos de tres meses de la elección presidencial allí. Es de entender que la crisis vivida por el modelo capitalista, tanto en el importante país del norte como en la Comunidad Europea, suscite el acalorado debate que ahora enfrenta a demócratas y a republicanos en el próspero país. 


Uno de los temas que promueve aguda controversia es el que tiene que ver con el sistema impositivo, pues el gobierno del presidente Obama pretende prorrogar por un año, a partir de diciembre, las rebajas fiscales a la clase media, pero suprimir, eso sí, las que benefician a los más ricos y, simultáneamente, reducir el déficit presupuestal a través de un incremento de los impuestos.


Al referirse Obama a la posición al respecto de su contrincante Romney, para quien las propuestas de Obama podrían perjudicar a las pequeñas empresas, el Presidente Obama respondió: “La gente que gana 3 millones de dólares o más al año tendría una reducción fiscal de un cuarto de millón de dólares”. Y agregó: “Escuchen, ¿por qué se pone peor su situación? Porque, según el plan fiscal de mi oponente, quiénes deben saldar la cuenta por estos recortes fiscales de 250.000 dólares son Ustedes”.


Pero hay algo que muestra la polarización que existe entre el poder ejecutivo y el legislativo en los Estados Unidos hoy. Recientemente, la Cámara de Representantes votó a favor de un recorte general de impuestos, actitud contraria a la postura adoptada por el presidente Obama. La misma entidad, rechazó un plan alternativo propuesto por los demócratas para subir los impuestos para los que tienen mayores ingresos y votó con 256 miembros a favor y 171 en contra para extender los recortes impositivos vigentes desde la administración Bush. Esta iniciativa es contraria a la ley aprobada recientemente por el Senado, para extender las rebajas fiscales a las familias que ganan menos de 250.000 dólares al año, es decir, 98% de los estadounidenses.


Lo que viene ocurriendo en los Estados Unidos es una discusión que ya se ha dado, con intensidad, en todos los países latinoamericanos, donde, hace tiempo, se confrontan diversos modelos de desarrollo. Primero surgió la división entre “cepalinos” y “anticepalinos”, pues la Escuela creada por Raul Prebisch dejó una profunda huella en la mente de los gestores del progreso de la región. Luego apareció con vigor digno de mejor causa, la tesis neoliberal, la que fuera confrontada con rigor por la de la socialdemocracia; pero la cual, sin embargo, retrasó el avance social de los pueblos del área un largo período. 


Todos estos “ires y venires”, sin lugar a duda, han retrasado el avance social del subcontinente y es esta la razón por la cual se presentan en el mismo los más elevados niveles de desigualdad, medidos a través del índice Gini. Vale la pena recordar, por ejemplo, que el valor de ese índice en Uruguay, el país que muestra mayor equidad  entre todas las naciones de Latinoamérica, resulta ser mayor que aquél que corresponde al país de Europa que acusa un mayor grado de   desigualdad.


Nosotros, si pretendemos edificar una sociedad apta al progreso, tenemos que empezar por buscar un mayor nivel de equidad en lo atinente a la distribución de la renta nacional, puesto que el progreso no puede darse en una sociedad de pocos príncipes y muchos mendigos. De aquí la trascendencia que tiene el hecho de que en los Estados Unidos, nación líder del desarrollo mundial, se libre ahora esta trascendental controversia.