Economía

Santa Fe de Antioquia’s brilliant tradition
La brillante tradición de Santa Fe de Antioquia
Autor: Mauricio Berrío Vélez
29 de Julio de 2012


La extracción artesanal de oro en Santa Fe de Antioquia es una tradición que perdura desde antes de la Colonia, lo que permite que antiguas técnicas de orfebrería como la filigrana, aún en nuestros tecnificados días, se conserven como tradición.


El proceso del oro desde que los barequeros lo extraen de los ríos, hasta que es exhibido convertido en preciosas alhajas, gracias al trabajo de la joyería artesanal. 

Foto: Oscar Jaime Ríos Tobón (Gobernación de Antioquia) / Giuseppe Restrepo


El sol brilla como oro en Santa Fe de Antioquia por estos días de abrasador verano, y deja al desnudo los afluentes del río Cauca, donde los eternos barequeros extraen de las entrañas secas expuestas por las lentas aguas, palada tras palada, la arenilla que ellos desde tiempos de la colonia llaman “jagua”.


De acuerdo con el Programa Nacional de Joyería, la llamada Ciudad Madre hace parte del grupo de las cuatro “ciudades del oro” en Colombia, al lado de Mompox en Bolívar, Barbacoas, Nariño y Ciénaga de Oro en el departamento de Córdoba, donde se efectúan las grandes transacciones de joyería en nuestro país.


Lo anterior, gracias a que el barequero desde muy temprano en la mañana con sus pies clavados en la arena, mece su batea una y otra vez hasta que ve algo que brilla y lo pasa a un pequeño recipiente llamado “zaguero”, para clasificar finalmente las chispitas de alta pureza de 22 kilates, secuencia que repite durante toda la jornada hasta antes del medio día, cuando el calor sube la temperatura más que la fiebre del oro.


Entre los barequeros y la comunidad de Santa Fe de Antioquia, existe un pacto de no usar insumos químicos durante la extracción del mineral, así como lo hacían desde antes de la Colonia las tribus Nutabes que habitaron el Valle del Tonusco, tradición heredada que persiste hasta nuestros días. 


Igualmente, se mantiene la técnica artesanal del trabajo del oro llamada “filigrana”, que de acuerdo con estudios sobre patrimonio llegó al municipio en el Siglo XVIII, periodo en el que se conocieron los primeros trabajos orfebres. 


Así lo demuestra desde hace veinte años el joyero artesanal Hildebrando Rivera, quien con sus herramientas creadas por su propio ingenio, le da forma a las barras de oro hasta convertirlas en delgados hilos del tamaño de un cabello, que, entorchados, gracias a su paciencia y delicado pulso, adornarán el cuerpo de alguna mujer con formas de pavos reales o tejidos de bola convertidos en aretes, pulseras, anillos o candongas.


“Yo compro el oro en "reales", porque es la medida de peso que los barequeros de todo este entorno conocen y uno puede comprar de 200 a 500 gramos en un mes. El "real" se compone de seis unidades y cada una de ellas se llama "grano" que es el peso de un fósforo, así el peso de seis fósforos, componen la unidad de peso llamada real”, explica rivera. 


La técnica de la filigrana fue llevada por los árabes a España y de ahí saltó con los colonos hasta América, la cual, gracias al trabajo de joyeros artesanales como Rivera, perdura a lo largo de generaciones, haciendo de municipios con tradiciones profundas como Santa Fe de Antioquia, lugares imperdibles de la geografía nacional. 




Apoyo a joyeros


Por primera vez 10 joyeros provenientes de los municipios de El Bagre, Santa Fe de Antioquia, Barbosa, Envigado y Medellín, expusieron sus creaciones dentro de una feria de la magnitud de Colombiamoda, invitados por la Gobernación de Antioquia a través de las Secretarías de Productividad y Competitividad y de Minas, en aras de seguir impulsando el sector. 


Noema Layos, joyera del municipio de Santa Fe de Antioquia, aseguró que el apoyo por parte de la administración “es clave para expandirnos y aprovechar las capacitaciones para actualizarnos en diseños, en vitrinismo y en varias técnicas. Estamos muy contentos con lo ocurrido en la feria porque eso es una gran vitrina para darnos a conocer”.