Columnistas

70 a駉s de Haceb
Autor: Iv醤 Guzm醤 L髉ez
24 de Julio de 2012


Si alguien nos preguntara por un local de 25 metros cuadrados donde se reparaban artefactos el閏tricos, de nombre Taller El閏trico de Medell韓, nacido en 1940 a pocos pasos del Palacio Nacional, poco tendr韆mos para aportar.

Si alguien nos preguntara por un local de 25 metros cuadrados donde se reparaban artefactos eléctricos, de nombre Taller Eléctrico de Medellín, nacido en 1940 a pocos pasos del Palacio Nacional, poco tendríamos para aportar. Pero si la pregunta fuera por Industrias Haceb, o simplemente Haceb, una fábrica que hoy cuenta con 200 mil metros cuadrados construidos y más de 3.000 colaboradores, tendríamos mucho para decir, pues desde 1942, al menos un electrodoméstico de esa marca está en los hogares antioqueños y en general de los colombianos. La importancia del citado Taller radica en que fue la cuna de la hoy pujante e internacional Industrias Haceb.


Pero, como generalmente las empresas tienen la dinámica y el alma de su fundador, gerente o propietario, quiero referirme a don José María Acevedo Alzate, ese “obrero calificado”, como él, en su sabia y prudente humildad se denomina, pues fue quien abrió ese Taller, en 1940, para transformarlo en Industrias Haceb;  empresa esta a la que el 23 de julio de  1965, le nació una hija, que hoy goza de plena salud financiera, comercial y social y responde al nombre de Electrocontrol S.A., orientada al negocio de iluminación y balastos. 


Debo aclarar que no tengo el gusto y la experiencia de vida que significa conocer personalmente a don Jose María Acevedo, pero para hablar de él, me bastan dos cosas: las palabras de mi esposa, quien se ufana de las enseñanzas y visitas frecuentes de don José María a  Electrocontrol, y los buenos documentales y libros que sobre su persona y obra se han escrito, en especial el que sirvió hace poco para celebrar los 70 años de Haceb, un compendio hermoso de 130 páginas lujosamente diseñadas, con bellas fotografías, bien escrito y editado con la calidad Haceb, justamente titulado “Haceb, 70 años de liderazgo”.


En el citado libro, el cual leí con verdadera fruición y deleite, encuentro cosas maravillosas para  la formación del empresario y en especial del ser humano, formación esta sin la cual es imposible que una empresa perdure en el tiempo y en el corazón de una comunidad.  Lo primero que a uno lo maravilla en el libro y en la vida de de don José María Acevedo, es el amor y devoción por la persona y las enseñanzas de su padre, don Pastor Acevedo. Él entendió, contrario a lo que ocurre hoy en nuestro medio, que las palabras del padre, alimentadas de amor, sabiduría y experiencia, son la primera lección para triunfar en la vida, más si esa lección esta cimentada en el pensamiento social. Otra, tan escaza en nuestro medio, es la capacidad para enfrentar los retos y convertir las adversidades en oportunidades; la otra, es la capacidad para visionar un negocio e inyectar tecnología; y tal vez la más importante, saber a sus trabajadores como seres humanos y activos de la empresa, paralelo al respeto por las necesidades del cliente.


Electrocontrol, cumplió ayer 47 años de vida;  Haceb, acaba de cumplir 70 años de servicio y liderazgo, y debo decir que ellas son paradigmas vivientes de la verdadera empresa, respetuosa del bienestar de sus trabajadores y sus familias, respetuosa del cliente y responsable de su futuro comercial. Aunque sé que Don José María Acevedo Alzate, ha sido y es contrario a lisonjas, es necesario presentarlo a las nuevas generaciones como cátedra viviente de pensamiento empresarial, de pensamiento social, de humanismo y de servicio.


Al terminar de leer el libro “Haceb, 70 años de liderazgo”, encuentro muy cercano al escritor irlandés Edmundo Burke, al afirmar: “Lo único que se necesita para que el mal triunfe, es que los hombres buenos no hagan nada”.