Columnistas

Reconocimiento a 觤ar del Valle
Autor: Iv醤 Guzm醤 L髉ez
17 de Julio de 2012


A mi padre, lector juicioso que fue de libros, peri骴icos, revistas, y en especial del alma humana, debo el respeto y la valoraci髇 que hoy tengo por las gentes trabajadoras, tesoneras y honradas, sin miramiento alguno de raza

A mi padre, lector juicioso que fue de libros, periódicos, revistas, y en especial del alma humana, debo el respeto y la valoración que hoy tengo por las gentes trabajadoras, tesoneras y honradas, sin miramiento alguno de raza, procedencia, condición social o política. Por eso, para mí fue honor y dicha el haber acompañado al doctor Ómar del Valle Tamayo en el homenaje que con sobrada justicia le tributó el Encuentro de Dirigentes del Occidente antioqueño, por su reciente elección como Presidente de la Universidad Autónoma Latinoamericana, claustro que desde el 16 de septiembre de 1966, fecha en la que se  suscribió su  Acta de Fundación, animada por la inteligencia y el alma generosa de los doctores Gilberto Martínez Rave, mi muy recordado Jaime Sierra García, Juan Antonio Murillo Villada y Guido Lalinde, entre otros, viene formando excelentes profesionales, más ahora bajo la tutela del doctor José Rodrigo Flórez Ruiz, su rector.


La cita fue  el pasado miércoles 11 de julio de 2012, desde las 5:00 de la tarde, en el recinto de la Asamblea Departamental de Antioquia. Finalizados los discurso de rigor, el homenajeado, haciendo gala de su elocuencia, su perfecta dicción, sus eternas dotes pedagógicas, su excelente memoria y su manifiesta generosidad, recorrió, desde el corazón y la razón, uno a uno los municipios de Occidente, incluyendo a su natal Peque, cómo no, nombrando y exaltando la vida de los tantos hombres nacidos en ellos y que forjaron o aún forjan, el buen nombre de nuestra querida región. Pocos nombres escaparon a su memoria, tal vez algunos ¡de Sopetrán!, según la queja de mi buen amigo Raúl Tamayo Gaviria.


“Los que somos de Occidente, tenemos una salecita, una cierta malicia para hacer las cosas, un amor especial por la tierra”, dijo el doctor Ómar del Valle, en su discurso. Y es cierto. No creo que en Antioquia haya alguien más orgulloso de su tierra que un calentano de Occidente. Por eso, ese día llenamos el recinto de la Asamblea y el corazón del doctor Ómar.


Pero como a los grandes hombres no los ennoblece un cargo, y sí una vida llena de méritos y logros personales y sociales, al doctor Ómar se le reconoció, según los discursos de su “socio mayor”, el doctor Bernardo Guerra Serna, y los dirigentes Luis Ovidio Rivera y Ana María Álvarez, sus logros académicos, su trasegar en la docencia y su desempeño profesional: él hace parte del selecto grupo de profesores y estudiantes fundadores de la Universidad Autónoma Latinoamericana; es Economista, docente universitario, gestor de la Facultad de Contaduría de la Universidad de Antioquia, y tiene a su haber una trayectoria destacada en el sector privado en empresas como Pantex, y en el sector público desde la Secretaría de Tránsito Municipal y la Secretaría de Hacienda Departamental como Jefe del Presupuesto, cargo en el cual permitió que 6 gobernadores de Antioquia durmieran tranquilos, sabiendo que el presupuesto del departamento estaba en buenas manos.


Doctor Ómar: el selecto grupo de invitados que colmó el salón de plenarias de la Asamblea, sin duda estuvo orgulloso de homenajear a un hijo de Occidente de las calidades suyas. A su vez, usted le tributó un homenaje a Occidente con su discurso lleno de historia y de amena recordación, pero sobre todo, con su vida, llena de méritos y de lealtad para con sus paisanos.