Columnistas

Por el archipiélago de Cuba
Autor: Delfín Acevedo Restrepo
17 de Julio de 2012


Después de acariciarlo por mucho tiempo, acabamos de realizar el sueño de visitar el archipiélago cubano, conocido también como “La llave del golfo”.

Después de acariciarlo por mucho tiempo, acabamos de realizar el sueño de visitar el archipiélago cubano, conocido también como “La llave del golfo”. Esto porque su situación geográfica hace que las aguas del golfo de México abracen por el norte al océano Atlántico y por el sur al mar Caribe.


Fueron 10 días de apasionante aventura que nos permitieron recorrer sin prisa y con pausa, en primer lugar, a la ciudad de la Habana, su capital, apreciar sus museos, sus iglesias, sus monumentos, sus sitios de diversión, sus clubes nocturnos y sus hoteles, especialmente el Nacional, donde nos alojamos, el más tradicional, de imponente arquitectura y excelentes servicios, que en su cerca de 100 años de existencia ha servido como punto de encuentro de eminentes figuras de la historia universal: reyes, emperadores, presidentes de las distintas naciones y calificados exponentes del arte y la cultura a todos los niveles.


El contraste entre la Habana vieja y la Habana de hoy es bastante relievante. Hay que destacar sus nuevas avenidas y sus nuevos escenarios con sus universidades, su estructura hospitalaria y sus avances significativos en los campos de la educación y la salud.


El archipiélago cubano está conformado por 4.159 cayos e islotes, por la isla mayor que le da el nombre y la isla de la Juventud. Sus vecinos son las Bahamas a 140 Kms, La Florida a 180 Kms y Cancún a 210 Kms.


Durante nuestra estancia en el territorio cubano visitamos regiones de especial desarrollo como Pinar del Río, a unos 250 Kms de la capital y que tiene fábricas importantes como la productora de tabaco, que por su calidad es reconocido mundialmente. También Varadero hacia el norte con sus imponentes hoteles,  entre ellos el Meliá de la cadena española. Pudimos apreciar que Varadero es seguramente la provincia más desarrollada del país con sus playas marinas de impresionante belleza.


Los vínculos entre colombianos y cubanos se arraigan en un viejo y profundo pasado, pues como lo anota Enrique Cirules en su libro El Imperio de la Habana, publicado en el 2009, muchos colombianos pelearon en las guerras anticoloniales que sostuvo Cuba contra España y muchos encontraron en Cuba mano amiga y refugio.


No vamos a detenernos en el balance negativo del gobierno comunista comandado por los hermanos Fidel y Raúl Castro donde el común denominador es el hambre, el desasociego y la frustración. Nuestro interés primordial era asistir a la versión 24 del festival internacional “Boleros de Oro”, que congregó el más nutrido grupo de participantes de todos los países de America Latina, El Caribe, España, así como también de Europa y Asia. Dicho festival cumple 25 años de fundado y fue creado en la unión de escritores y artistas de la región, algunos de los cuales formaron parte del comité organizador.


El evento comenzó en 1987, cuando se realizó el primer festival el el teatro Mella de la Habana, en el teatro América y otros escenarios artísticos que en esta ocasión, durante 4 noches abrieron sus puertas con un lleno total conformado por turistas de los países a que hemos hecho mención y por los mismos cubanos. Participaron boleristas y cantantes de primera fila representando a Cuba, México, Perú, España, Portugal, Rusia, Puerto Rico y Colombia.


El festival de este año estuvo especialmente dedicado a exhaltar al ilustre compositor César Portillo de la Luz, quien llega con plena energía y lucidez a sus 90 años de gloriosa existencia. Preclaro exponente de la música cubana y latinoamericana, que ha enaltecido a través de su larga y fecunda vida artística.


Tambien estuvo presente doña Rocío Durán, la última compañera del maestro Agustín Lara, quien viajó acompañando la delegación de Mexico y recibió por parte de todos los asistentes el homenaje de admiración y afecto para ella y su ilustre cantor.


El turismo es la primera fuente generadora de recursos para la república cubana y festejos como este son testimonio de que con ese querido y recordado paraíso tambien estamos nosotros.