Columnistas

La salud, un sistema fallido
Autor: Ramón Elejalde Arbelaez
15 de Julio de 2012


El gobierno “apuesta a defender lo logrado y aplicar algunos correctivos, mientras buena parte del sector salud pide el cambio estructural del sistema.

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Nadie parece entender, ni el mismísimo gobierno, que nuestro sistema de salud colapsó y que es necesario enfrentar el tema con decisión y con determinaciones radicales. El doctor Juan Manuel Santos, presidente de la República, parece haber olvidado su dicho “Se acabó la guachafita en el sector salud y esta dejará de ser un negocio…” (El Tiempo, junio 7 de 2011), pues la guachafita ha crecido y el negocio continúa muy bien para algunos pocos y muy mal para la gran mayoría: decenas de hospitales cerrados y el resto al borde del cierre. 


El perverso sistema de la salud descansa en dos pilares con intereses opuestos: las entidades prestadoras de salud –EPS- y las instituciones prestadoras de servicios de la salud –IPS-. Las primeras tienen rentabilidad mientras menos colombianos se enfermen, a las segundas les conviene un mayor número de personas enfermas. La cuantiosa inversión en salud, calculada en 43 billones de pesos anuales, ha garantizado mayor cobertura (96%), pero con altísima ineficiencia, caldo de cultivo para la corrupción. 


El gobierno “apuesta a defender lo logrado y aplicar algunos correctivos, mientras buena parte del sector salud pide el cambio estructural del sistema. Entre tanto, el país espera y el sistema no aguanta más intentos de reforma”. (Olga Lucía Muñoz López, Revista El Pulso, julio 2012).


El doctor Guillermo Alfonso Jaramillo, secretario de salud de Bogotá, dice que “Hay que impulsar un modelo de sistema de salud estatal, donde la universalidad y la gratuidad sean las bases esenciales y no haya intermediarios que restrinjan el servicio y se lucren de la salud, como ha sucedido en Colombia.


El sistema que queremos es tan claro como el de Canadá, Francia, España, Inglaterra y los países escandinavos; ya todo está inventado. No es sino ir a Canadá para ver un modelo universal, gratuito, estatal, que funciona adecuadamente y presta atención a todo el mundo, quitándole el negocio a los particulares”. 


La situación en Antioquia es sintomática: de las nueve EPS del régimen subsidiado, siete están bajo intervención o bajo vigilancia especial de la Superintendencia Nacional de Salud, por lo que se ha suspendido el giro de recursos, el reconocimiento y pago de cartera y se aumentan las trabas administrativas para los usuarios y atención a los pacientes. Las medidas tomadas por la Superintendencia para mejorar la situación de las EPS, buscan que estas salgan de la crisis económica, pero no que mejoren la atención a los pacientes. Las deudas que tienen las diferentes entidades responsables del pago a los hospitales públicos de Antioquia, superan de lejos los 500.000 millones de pesos, garantía de quiebra lenta pero segura a estos hospitales. 


A todo lo anterior se agrega el escándalo que será conocido por la opinión con sus gravísimas secuelas: entregarle a algunas universidades la selección de los directores o gerentes de los hospitales públicos ha generado una gravísima corrupción. Muchos de esos cargos se compran hoy a políticos inescrupulosos, directivos universitarios o simplemente se adjudican por preferencias politiqueras. El sistema de salud corrompiendo a las universidades. ¡Habrase visto!


Notícula.  El Encuentro de Dirigentes de Occidente ofreció un reconocimiento al doctor Omar Del Valle Tamayo, Presidente de Unaula, dirigente liberal de la vieja guardia, hombre ecuánime, inteligente, que honra con su vida a la sociedad antioqueña.  Un abrazo al amigo y agradecimientos a los oferentes.





Comentarios
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Camilo
2012/07/15 08:12:18 am
Doctor Ramón, a pesar del desanimo que causa que las autoridades judiciales no cumplan con su función constitucional y legal investigando y sancionando las atrocidades ocurridas en la administración departamental anterior, siga investigando e indagando. Pregunte a que se dedica ahora el famoso Ex-Secretario de Minas de Antioquia y su flamante Ex-Directora de Titulación Minera, a quien usted denuncio en columna de enero pasado. Están haciendo "fiesta" con el producto de su paso por esa secretaría y siguen tan campantes.