Columnistas

El triunfo del PRI
Autor: Evelio Ramírez Martínez
6 de Julio de 2012


A muchos ha sorprendido el triunfo reciente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México; y al respecto aducen que en el año 2000, cuando lograra éxito electoral el PAN, se pensaba que este gobernaría muchísimos años al importante país.

A muchos ha sorprendido el triunfo reciente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México;  y al respecto aducen que en el año 2000, cuando lograra éxito electoral el PAN, se  pensaba que este gobernaría muchísimos años al importante país. Equivocados en grado sumo se encontraban quienes esto creían, pues descartaron un hecho social fundamental como es el que señala que los pueblos no olvidan jamás a quienes edifican su historia, y lo ocurrido en México el domingo anterior, así lo demuestra.


Esta experiencia vivida por el importante país del norte, ojalá sirva a muchos colombianos que, con optimismo digno de mejor causa, piensan ahora que los tradicionales partidos Liberal y Conservador han desaparecido definitivamente de la historia. En eso nadie puede equivocarse, estas colectividades, como ocurriera con el PRI ahora en México, siguen ancladas en el alma de los colombianos y empotradas en su espíritu.


Este comentarista, al celebrar el resurgimiento del PRI, inmediatamente piensa en una de sus figuras gloriosas, aquella  del general Lázaro Cárdenas, hombre de procedencia modesta, pero quien merced a su inteligencia logró escalar una posición destacada en la historia de su país; y quien creara el Partido Revolucionario Mexicano, génesis del actual PRI.


Bajo el lema “México para los mejicanos”, Cárdenas llevó adelante una política de nacionalizaciones, especialmente importante en lo que respecta al petróleo; ello lo enfrentó con Estados Unidos y lo obligó a buscar compradores en Europa. También se ocupó de proteger a la población indígena, impulsó la reforma agraria, combatió el latifundio, nacionalizó los ferrocarriles y estableció una enseñanza pública, laica, gratuita y obligatoria. En términos generales, creó un nuevo orden político en el importante país azteca; y en definitiva, dio un giro socializante al  México revolucionario, que hay que situar en el contexto de la depresión económica mundial de los años treinta y el New Deal de Roosevelt en Estados Unidos. En la lucha progresiva contra el fascismo de la época, fue significativa la acogida a los refugiados republicanos españoles, que perdida la guerra civil en 1939 huían del régimen franquista. Más tarde, cuando la violencia política se enseñoreaba en Colombia y el partido Liberal era perseguido aquí, los jefes de la colectividad entonces, doctores Carlos Lleras Restrepo y Alfonso López Michelsen, encontraron también allí generoso asilo.


Vale la pena resaltar la manera como el PRI manejara la derrota sufrida en el año 2000 a manos del partido Acción Nacional, “PAN”. Una de las primeras medidas que adoptara fue la de renovar sus cuadros directivos buscando para dirigirlos a personas jóvenes como es el nuevo Presidente elegido ahora. Por otro lado, no cometió  el error en que muchos partidos políticos en Latinoamérica incurren, como es el de entrar a colaborar con el nuevo gobierno que los ha derrotado. El PRI, en los doce años de gobierno del PAN, se mantuvo alejado de la burocracia estatal.


No cabe duda que el futuro de México tiene que construirlo el nuevo gobierno con gran dificultad, pues su labor fundamental, ahora, consiste en eliminar los carteles de la droga, que han fijado su cuartel general en el importante país. La nación azteca vive ahora la misma situación que nosotros viviéramos en las últimas decenas de la centuria anterior. Con la diferencia que México afronta una posición  de desventaja respecto a la que sufriéramos nosotros en dicha época, y es su vecindad al gran mercado de esa droga, que sigue siendo Estados Unidos. Sin embargo, la voluntad política hoy de todos los mexicanos de bien es erradicar ese mal de su patria.


Finalmente, pareciera que ciertas normas que siempre han tenido vigencia en el ordenamiento jurídico del gran país nórdico, han servido de guía a la sólida democracia que el importante pueblo construyera a través de la historia y que continúa siendo una exitosa realidad. Una de esas normas es la que establece la  no reelección presidencial, la misma que los mexicanos destacan y exaltan en forma permanente.