Columnistas

Tren de cercanías en el Aburrá
Autor: José Maria Bravo
6 de Julio de 2012


El Ferrocarril de Antioquia, con sus líneas hacia el norte y el sur del valle de Aburrá, en sus recorridos hacia Puerto Berrío y La Pintada, ¡hace tiempos!, prestó un maravilloso servicio de trasporte de pasajeros y de carga, con una gran cobertura

El Ferrocarril de Antioquia, con sus líneas hacia el norte y el sur del valle de Aburrá, en sus recorridos hacia Puerto Berrío y La Pintada, ¡hace tiempos!, prestó un maravilloso servicio de trasporte de pasajeros y de carga, con una gran cobertura entre los municipios que se asientan a lo largo y ancho de este valle.


Fue un principio del sistema de transporte moderno multimodal, que se viene planteando, ¡también hace tiempos!, para esta zona vital del departamento de Antioquia.


Mirando el pasado, en momentos críticos para el desempeño de las actividades propias de la vida cotidiana, cuando se daban los paros de transporte público de pasajeros, que buscaban afectar o paralizar la movilización de las comunidades en estos municipios, la administración del ferrocarril de Antioquia programaba itinerarios especiales adicionales de trenes que circulaban a lo largo de estos trayectos, movilizando pasajeros y cargas, especialmente en las horas pico.


En octubre 29 y 30 de 2008, hace casi cuatro años, se realizó un Seminario Nacional de Ferrocarriles, bajo el tema: “El Futuro de los Ferrocarriles en Colombia”, organizado por la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos SAI y el Banco de Iniciativas Regionales para el Desarrollo de Antioquia –BIRD Antioquia-


Se buscaba mirar y analizar los cambios que se habían producido en el país en materia férrea, desde que los ferrocarriles fueron prácticamente cerrados en la década del noventa, como también los programas propuestos para su desarrollo.


Además, tener una visión del estado en que se encontraba el sistema férreo nacional, la marcha de los procesos de las concesiones Atlántico y Pacífico, los proyectos recientes de crecimiento, y las propuestas para desarrollar en el país en los siguientes años. La red férrea del país era de 3.176 kilómetros, de los cuales 1.991 están concesionados y los 1.185 restantes estaban inactivos.


Entre los proyectos que se tenía, había gran interés por mirar los planes de construcción de los trenes de cercanías propuestos para las tres principales ciudades colombianas: Bogotá, Medellín y Cali.


Por otro lado, por el creciente interés de establecer trenes para el transporte de carga de vacación ferroviaria, el evento se proponía estudiar las posibilidades para el tren del Carare, propuesto para el transporte de los carbones producidos en el centro del país, y del ten de carga del Caribe proyectado para la conexión de los puertos del Caribe colombiano.


Es un hecho el acelerado crecimiento de la población de las grandes ciudades en Colombia, lo que significa un principio de procesos de aglomeración de poblaciones vecinas, que requieren movilización en transporte público masivo de pasajeros. Por eso se ha dado un inicio de esa tipología de transporte en unas ciudades de Colombia, pero con una cobertura que requiere mirar espacios más amplios para responder a la demanda creciente.


Los trenes de cercanía cumplen perfectamente con esa demanda, de allí la razón por la que el Plan de Desarrollo 2006-2010 “Hacia un Estado Comunitario, Desarrollo para Todos” incluyera como proyectos prioritarios los trenes de cercanías de la Sabana del río Bogotá, del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, y de Cali con sus municipios circunvecinos.


El pasado nos interroga sobre ¿cuáles pueden ser los intereses o mecanismos que propician la lentitud o ausencia de toma de decisiones para adelantar estas sanas iniciativas tan necesarias y que tanto benefician a los ciudadanos? ¡Qué diferente sería ahora la circulación urbana e interurbana en el valle de Aburrá, con el corredor multimodal del río Medellín totalmente estructurado y con el tren de cercanías propuesto funcionando!