Columnistas

Igualdad y prevención
Autor: Mariluz Uribe
2 de Julio de 2012


Interesantes las reuniones de Unasur. Me gustó oír a María Emma Mejía, claro, excepto cuando dijo Presidenta, y si no lo dice, la criticarán.

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Interesantes las reuniones de Unasur. Me gustó oír a María Emma Mejía, claro, excepto cuando dijo Presidenta, y si no lo dice, la criticarán. Pero hay que meterse en la cabeza que el que preside es el presidente sea hombre o mujer, así como el que ama es amante, ¿o es que tengo un amanto y soy su amanta?


Muy bien el presidente que habló antes que ella sobre mejorar desigualdades y servicios de salud. Eso sí no me quedó claro a qué desigualdades en concreto se refería. A la desigualdad económica o a la desigualdad de educación e información. Pues hay que repetir que si se quiere acabar con la primera, antes hay que acabar con la segunda. Porque no me digan que los antepasados de los que hoy día pertenece a clases llamadas “altas” fueron descendientes de unos micos “acomodados”.  No, acaso lo fueron de unos micos avispados, atentos, que si bien no hablaban, se hacían entender, observaban y aprendían. Hay que mirar en el zoológico los comportamientos de estos. No terminaría de contarles las cosas que han descubierto los psicólogos en los laboratorios experimentales donde se trabaja observando el comportamiento de los simios, cómo cuando ponen en una jaula una cantidad de micos iguales, y en algún momento se ve que alguno se ha erigido en jefe. (Cf. Psicología del Aprendizaje, Rubén Ardila.  Siglo XXI.  México). Y eso sin haber robado plata ni hecho daño a nadie.


Otro factor es que cada vez somos más y el planeta no estira. Parece que el instinto de reproducción sin pensar en lo que sufrirá la descendencia, fuera más alto en las clases menos educadas. Y nada de decir  “menos favorecidas” pues eso implicaría no haber recibido favores, y ¿quién los daría? Recordemos que el Gobierno no es una institución caritativa. Es sencillamente el que gobierna.


Se cuenta que en países donde había noblezas, los nobles se preocupaban –como el rey Enrique VIII, que hemos visto en TV- de tener algunos descendientes para que heredaran la corona, el título, las propiedades; y por otro lado fomentaban que los trabajadores, que eran la clase llamada proletaria, tuvieran muchos hijos que siguieran trabajando para ellos. Seguramente, origen de la palabra ‘prole’, para referirse a los hijos.


Aquí en Colombia, cuando hice prácticas en manicomios, cárceles, orfanatos y hospitales, conocí familias de personas que estaban allí. Madres tranquilas porque sus hijas de 14 años tenían bebés porque ellas mismas les habían dicho: Tenga un hijo para que tenga algo propio. Así como les decían a los muchachos: Traiga plata, usted verá cómo.  Estamos donde estamos porque somos fruto de esas filosofías, pues no somos lo que decidimos ser, sino lo que tenemos por la genética y la crianza: cómo nacimos y cómo crecimos.


En cuanto a los servicios de salud, de los cuales hay queja permanente, insisto en repetir  aquello de que es más fácil y mejor prevenir que curar. ¿Pero quién se preocupa por ejemplo por lo que se come? Fritangas y pasteles no van a dar buena salud. Y hay falta de aire, sol, ejercicio y buena postura. Pero después para chillar porque nos duele esto y aquello sí somos buenos y la medicina resulta mala. Cuando vamos al médico no esperemos la pastilla mágica, preguntémosle qué nos conviene hacer. Caminar, correr, bailar; no comer rápido ni menos comidas llamadas tristemente así: Rápidas. Apagar la TV. Escuchar al otro antes de predicarle o regañarlo, así evitamos el llamado stress; mirando a los ojos y tomándonos tiempo para pensar, discutir y aclarar cosas, sentados cómodamente y por favor sin prisa, ya sabemos que de ésta no queda sino el cansancio. Cf.  “Elogio de la lentitud”, Carl Honoré.




Comentarios
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Martha
2012/07/21 10:14:41 am
Me parece muy acertado el término "clases menos educadas", que tiene una connotación mas real y acorde con su situación socioeconómica, es mucho mejor que el término "menos favorecida". No tenemos mas o menos favores, tenemos mas habilidad para aprovechar oportunidades