Columnistas

Alianza estratégica
Autor: Gabriel Zapata Correa
14 de Junio de 2012


Desde el año 2008, cuando los derrumbes bursátiles contagiaron a la humanidad de nerviosismo y pánico financiero, producto del colapso económico mundial, comenzaron a desatarse una serie de transformaciones políticas y económicas

Desde el año 2008, cuando los derrumbes bursátiles contagiaron a la humanidad de nerviosismo y pánico financiero, producto del colapso económico mundial, comenzaron a desatarse una serie de transformaciones políticas y económicas en todos los continentes que diariamente nos ratifican que hay una evolución o involución en desarrollo. Mientras las grandes potencias hacen ingentes esfuerzos por salir de sus crisis, es evidente que las llamadas economías emergentes entre ellas la colombiana hacen lo propio para aprovechar la coyuntura, y vía estrategia regional ponderar sus ventajas para fortalecer sus economías y atraer mayor inversión extranjera. No otra lectura podría dársele a la reciente conformación de la  Alianza para el Pacífico suscrita entre Colombia, Chile, México y Perú, países receptores de cerca de USD 53 mil millones en inversión extranjera directa, y cuyo objetivo es aprovechar un mercado de 200 millones de consumidores, equiparable con una de las economías más fortalecidas al momento como es la brasilera y comparable con lo que significa la mitad del comercio total de la región. La integración de los cuatro estados que no sólo examina un acuerdo comercial, sino que incluye acuerdos migratorios; cooperación aduanera y policial; integración de bolsas y estrategias en educación, turismo e investigación; tiene como meta crecer a niveles del 5,0% en la América Latina.


Este nuevo bloque regional goza de todas las potencialidades, pues de un lado dos países más, Panamá y Costa Rica, están pidiendo pista para integrar esta alianza, una vez cumplan con acuerdos comerciales específicos, y de otro, desde Alemania, la canciller Ángela Merkel ha sugerido que se acelere la entrada en vigencia del TLC de Europa, con Perú y Colombia. Una declaración que permite colegir la relevancia que el viejo continente, cada vez más empobrecido, le está dando a economías latinoamericanas, las cuales son valoradas como una extraordinaria oportunidad para conseguir una integración económica más global hacia el Pacífico.


Vale la pena recordar que en el caso colombiano, el país viene desde hace varios años trabajando en un esfuerzo interno, por integrar la Cuenca del Pacífico, y por ello las acciones se vienen orientando  hacia ésta región de la cual hacen parte los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño y Valle del Cauca, con una dinámica comercial de grandes potencialidades, en la que se ha insistido, requerirá de una gran infraestructura que permita desarrollar los proyectos orientados a conquistar, ahora con los demás países miembros de la Alianza, uno de los bloques económicos más importantes y con mayor capacidad de crecimiento global como es el Asiático.


Es claro pues que el naciente bloque económico tiene puestos los ojos en Asia, símbolo del comercio mundial, y esta alianza representa un nuevo desafío para los países miembros los cuales deberán surtir los trámites necesarios ante los Congresos respectivos y en el caso colombiano también ante la Corte Constitucional, para que quede en firme esta nueva integración latinoamericana y pueda hablarse de libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.