Mundo deportivo

Catherine dreams of leaping to the podium
Catherine sueña saltar hasta el podio
13 de Junio de 2012


La atleta antioqueña Catherine Ibargüen tiene ilusionado al país con una medalla en el salto triple de los Juegos Olímpicos, tras el bronce obtenido en el Mundial de Daegu, Corea del Sur, en 2011.

Foto: EL MUNDO 

Los entrenamientos que Catherine Ibargüen adelanta en San Juan, Puerto Rico, apuntan a superar los 15,20 metros en el salto, para afianzar la opción de ascender al podio de la olimpiada.

AP
Bogotá


Catherine Ibargüen, siempre sonriente y convencida de sus condiciones, acaricia la idea de subir al podio del salto triple en los Juegos Olímpicos de Londres.


La atleta de 27 años desea que el favoritismo y las miradas se concentren en otras atletas, pero luego de la medalla de bronce que conquistó el año pasado en el Mundial de Atletismo en Daegu, Corea del Sur, inevitablemente se habla de la oriunda de la región del Urabá.


“Espero dar lo mejor de mí en Londres, y si es posible una medalla, pero no me comprometo... Hay que esperar a ver qué pasa y que sea lo que Dios quiera”, manifestó tras ser proclamada Deportista del Año (2011) de Colombia por el diario El Espectador.


Ibargüen emergió con fuerza en Daegu al lado de Luis Fernando López, ganador del bronce en la marcha de 20 kilómetros, y se convirtieron en los primeros atletas colombianos en obtener medallas en un Mundial de Atletismo.


“Colombia tiene que acostumbrarse a ganar... el atletismo va pa’lante...”, insiste la carismática estudiante de enfermería de la Universidad Metropolitana de Puerto Rico.


El salto de 14,84 metros en Daegu la transformó en estrella y se quedó a diez centímetros del oro y a cinco de la plata.


Los Juegos Panamericanos de 2011 en Guadalajara le sirvieron para brindar otra muestra de su alto calibre y ganó con un brinco de 14,92, mejor que el de Daegu y a dos centímetros de la marca que consiguió la ganadora del oro en el Mundial.


La colombiana y su entrenador cubano Ubaldo Duany son conscientes de la necesidad de saltar entre 15,20 y 15,30 para pensar en una presea.


Decisión acertada


Ibargüen se inició como saltadora de alto, donde llegó a brincar 1,85 metros, pero Duany le sugirió el triple en 2008 y pronto descubrió sus atributos naturales para esta modalidad. “Fue una decisión de mi entrenador y fue muy acertada”, dijo Ibargüen a la AP en Daegu. “Nunca es tarde para alcanzar éxitos”.


La atleta nació en Apartadó, población de la rica región del Urabá, y su familia se separó cuando era niña a raíz de la violencia que aquejaba la región, según relató su madre Francisca Mena. Su padre, William, reside en Venezuela, y el hermano Luis Alberto en Medellín.


“Vivíamos y trabajábamos en la finca La Suerte de unos empresarios bananeros, pero la violencia nos obligó a salir, la familia se disgregó. Catherine quedó al cuidado de un tío y luego de su abuela paterna Ayola Rivas en medio de una enorme penuria”, recordó Mena.


La abuela de 75 años de edad trabaja en una finca bananera desde los años 80 y aguarda ansiosa la pensión.


“Le daba comida de pobre y en ocasiones lloraba porque no tenía nada para darle”, confesó en una oportunidad a los periodistas.


La situación de Mena cambió luego de los éxitos de su hija.


“La condición económica mejoró un poco, nos regalaron una casita y vivo con mi madre en el barrio Turbo Brisas del Mar, un puerto turístico”, destacó la progenitora de una de las figuras de la delegación colombiana.



El triple salto


El triple salto o salto triple es una prueba del atletismo que hace parte del conjunto de pruebas de salto, dentro del que se incluyen el salto de longitud, el salto de altura, el salto con pértiga y el triple salto.


Si bien los historiadores sugieren que los antiguos griegos nunca practicaron un triple salto, lo cierto es que hoy esta disciplina es una de las más espectaculares del programa olímpico.


En la era moderna, el triple salto estuvo desde los primeros Juegos, en Atenas 1896, pero entonces los competidores saltaban sin el impulso de la carrera. En los Juegos Olímpicos de París 1900; St. Louis 1904 y Londres 1908 se practicó con y sin impulso.


Un concurso estándar está compuesto por seis intentos, los tres primeros para todos los atletas y los tres últimos para los ocho mejor clasificados, denominados saltos de mejora. La medición se realiza desde la huella más cercana dejada por el atleta en la arena hasta la línea de impulso, si el saltador realiza el primer salto pasada esta línea, el salto será anulado.





Palmarés


La primera incursión olímpica de Catherine Ibargüen tuvo lugar cuando aún practicaba el salto de altura. Fue en los Olímpicos de Atenas 2004, donde alcanzó una marca de 1,85 metros. El mismo guarismo lo obtuvo en los Mundiales de Atletismo de 2009, mientras en el mismo evento, en el año 2005, había saltado 1,84 metros. En ninguna de estas ocasiones logró avanzar de la etapa de clasificación.


Fue el triple salto el que le trajo la gloria. En 2011 igualó la mejor marca del año de la cubana Yargelis Savigne, el día 13 de agosto, durante el Gran Prix Internacional de Bogotá, con un registro de 14,99 metros. Esta es, hasta ahora, su mejor marca personal.


En esa misma temporada, en el Campeonato Mundial de Daegu, se agenció la medalla de bronce con un registro de 14,84 metros. Para cerrar el año, en los Juegos Panamericanos de Guadalajara logró la medalla de bronce en salto de longitud con marca de 6,63 metros y la de oro en triple salto con nueva marca de la justa de 14,92 metros.


En los Juegos Suramericanos, Ibargüen ha conquistado un total de cinco medallas de oro, tres de plata, y cinco de bronce.


La atleta también ha participado en pruebas de relevos 4x100.