Columnistas

En memoria de Gaitán
Autor: Abelardo Ospina López
1 de Junio de 2012


Han pasado ya 64 años desde la muerte del gran líder y tribuno liberal, doctor Jorge Eliécer Gaitán Ayala, y todavía conmueve el corazón de los buenos patriotas colombianos.

Han pasado ya 64 años desde la muerte del gran líder y tribuno liberal, doctor Jorge Eliécer Gaitán Ayala, y todavía conmueve el corazón de los buenos patriotas colombianos. Por estos meses del 2012, al recordar el admirado caudillo, conmueven las situaciones miserables que le correspondió afrontar, buscando esquivar las balas asesinas del hombre que vació la carga de su revólver “a boca de jarro”, dejándolo moribundo, en plena carrera 7ª de la  capital de Colombia.


Las gentes que vivieron aquellos dramáticos instantes, como lo dijera el Presidente M. Ospina Pérez el 9 de Abril de 1954 al periodista José Hugo Ochoa de La República, en la vida nacional, no los han olvidado ni podrán olvidarlos jamás. “Fue el impacto imprevisto, terrible, desconocido. Nadie en Colombia había presenciado o imaginado siquiera sistemas semejantes a los empleados aquel día, ni habría creído pocas horas antes que fuera posible lo que estaba presenciando”. Pululaban por la ciudad turbas desorganizadas que volcaban tranvías e incendiaban algunos de ellos, robaban y quemaban automóviles. Los vehículos que había frente a la embajada de EEUU, fueron robados. Fidel Castro dizque estuvo por ahí y recibió un rifle de la policía…


Según el Presidente Ospina Pérez, “trató de razonar sobre su participación en los acontecimientos de la jornada, discutiendo consigo mismo y refutando sus propias objeciones. Eso duró un rato. Finalmente Castro decidió que había hecho lo que debía”. Así terminó la odisea de Fidel, estudiante de leyes, organizador de una conferencia estudiantil internacional, nuevo guerrillero y rebelde en el bogotazo.


El máximo líder que han tenido las masas colombianas, representó una expresión de ciudadanía que hizo balance del pasado, compartió valores, trascendió escenarios locales y captó la posibilidad de reivindicar proyectos democráticos, más amplios que los ofrecidos por las oligarquías. Le siguió una clase trabajadora de todo el país, que recabó reformas en lo laboral, también una política social de Estado.


Leamos algunas frases de combate del tribuno, tomadas del libro “Uribe Uribe y Gaitán,” del ex magistrado Javier Henao Hidrón: “No soy un hombre, soy un pueblo”. “El pueblo es superior a sus dirigentes”. “El hambre, la miseria, el paludismo, el analfabetismo, no tienen color político”.”Hay que hacer que los ricos sean menos ricos, para que los pobres sean menos pobres”. “No somos enemigos de la riqueza sino de la pobreza”. “Los oligarcas liberales y conservadores, son los mismos con las mismas”. “¡Ay del pueblo cuando la oligarquía se una!, pero ¡ay de la oligarquía cuando el pueblo se una!”. “Los oligarcas tienen politiqueros pero no tienen masas”. “No quiero un país de esclavos sin propiedad”. “El ala izquierda del liberalismo, quiere robarse al partido liberal”. “Pueblo: por la restauración moral y democrática de la República, ¡a la carga!” “El que sentencia una causa sin oír la parte opuesta, aunque sentencie lo justo, es injusta esa sentencia”. “Pueblo: por la reconquista del poder, ¡a la carga!”