Columnistas

Los grandes retos del milenio
Autor: Jaime Tobon Villegas
1 de Junio de 2012


Los 189 países inscritos en Naciones Unidas se comprometieron hace 12 años a enfrentar los 8 retos del milenio para el año 2015 y entre los principales: la miseria y la pobreza, la morbilidad y mortalidad

Los 189 países inscritos en Naciones Unidas se comprometieron hace 12 años a enfrentar los 8 retos del milenio para el año 2015 y entre los principales: la miseria y la pobreza, la morbilidad y mortalidad, el analfabetismo y las enfermedades como el Sida entre otras. Muy poco de estos propósitos se podrán presentar dentro de tres años.


Recientemente, en reunión en Cartagena, los líderes de las 700 más grandes empresas de la región señalaron cinco metas globales: 1. La globalización como herramienta para darle mayor valor a las industrias; 2. Innovar la infraestructura inteligente, carreteras, puertos, transportes, etc.; 3. Realizar la mejor inversión en la educación a todos los niveles;  4. Manejar correctamente los recursos naturales y en nuestro caso, las aguas, los bosques, las minas, sin detrimento del medio ambiente; y 5. La participación del sector privado en los proyectos de desarrollo social. Este es pues el compromiso de las 700 compañías multinacionales en el continente latinoamericano.


Si se lograra un buen entendimiento entre el sector oficial y la empresa privada, se podría llegar al fortalecimiento de la competitividad, para afrontar el comercio sin fronteras y llegar a acuerdos que favorezcan el bienestar de la comunidad, que es el fin último del desarrollo y de la economía en su función social.


El escritor, empresario y político, George Friedman, en excelente reportaje de prensa publicado el Lunes 28 de los corrientes en El Tiempo, después de analizar lo que pueda ocurrir con los países emergentes frente a Europa, África y Estados Unidos, que vale la pena releer, deja caer su sorpresa por la contradicción entre las tres ciudades principales industriales, Bogotá, Cali y Medellín y la distancia con los puertos de Barranquilla, Santa Marta, Cartagena y Buenaventura. Y se pregunta por qué no hemos sido capaces de estas conexiones para la competitividad. Y seguimos discutiendo y poniendo trabas y palos en la rueda de las autopistas internacionales que pasan por Antioquia y que nos colocarían en condiciones de competitividad en este nuevo milenio. Cabe aquí un S.O.S. al gobierno y al sector privado.