Columnistas

Jornada complementaria
Autor: Alejandro Garcia Gomez
30 de Mayo de 2012


Con la misma actitud prepotente con la que el entonces presidente López Michelsen no reajustó sueldos del magisterio durante su gobierno, condenó aún más la calidad de la educación pública colombiana

Con la misma actitud prepotente con la que el entonces presidente López Michelsen no reajustó sueldos del magisterio durante su gobierno, condenó aún más la calidad de la educación pública colombiana cuando –condición para otro préstamo humillante con el FMI- convirtió en doble jornada diaria de estudio la que había sido hasta entonces una sola en primaria y secundaria. Las ciudades habían crecido con la primera Violencia y la demanda educativa –obligada concesión del Frente Nacional con los cada vez más amplios sectores de clase media y popular urbanas- era mayor. Con esta doble jornada, de un plumazo se había duplicado la capacidad locativa y ahorrado un dineral. ¡Gran jugada! Entonces sólo fue sacar una silla y sentarse a ver cómo la educación pública fue cayendo en la mediocridad hasta el culminante momento que la llevó el decreto 230/02, de finales del fatuo gobierno de Andrés Pastrana y la persistente arrogancia de la ministra del gobierno Uribe, Cecilia Vélez, que al final de los ocho años, después de que se dio cuenta de que su yerro la había llevado a los últimos puestos en el mundo, sólo mejor que la peor de los países más atrasados de África, trató de rectificar con el decreto 1290/09 (¿su artículo 6, un “lavatorio” de manos?). La educación privada de las élites siempre encontró la manera de burlar, “a la descubierta”, el laxo decreto 230 porque entendieron que no existe otra manera de aprendizaje que la del esfuerzo personal y que éste sólo se logra formando personas responsables con su deber que, durante el tiempo en que se es estudiante, es estudiar.


Vinieron los años del narcotráfico. Después de clases, una gran cantidad de menores se quedarían solos en sus casas mientras sus padres trabajaban. Ese alejamiento padres- hijos, la soledad consecuencial, la nueva moral que sembró el narcotráfico, la masificación de medios masivos de comunicación tan persuasivos como la televisión primero y el internet después –con el resto de inventos y redes- llenaron esa soledad y todo, todo se juntó y hoy nos va quedando esa sociedad que ahora (¿…?) nos asombra.


Desde esta perspectiva como docente de secundaria por 37 años, y aún en ejercicio, veo con gran expectativa la propuesta del alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, que su gobierno ha llamado la “Jornada Complementaria”, de la misma que su Secretaria de Educación, Luz Elena Gaviria, ha dado unas mínimas puntadas (EL MUNDO, Medellín, 14.V.12), que no han tenido comentarios de prensa, quizá debido al ruido que provoca la inseguridad creciente en las comunas populares (13, 8, etc.) y en el centro de la ciudad. Como los resultados serían a mediano o a largo plazo, sería conveniente también llevar al Concejo esta política gubernamental del alcalde Aníbal.


El Inem de Medellín, por su cuenta y por la creatividad y emprendimiento de sus directivos y docentes, ya tiene muchas de esas “actividades complementarias” que los estudiantes las cumplen opcionalmente y por fuera de su horario de clases allí mismo, para lo cual se exige el permiso de sus padres: actividades artísticas y culturales (banda sinfónica, orquesta, danza, teatro, etc.), deportivo-recreativas (artes marciales, club de pesas, equipos de fútbol, baloncesto, etc.), ciencia (proyecto-investigación en venenos ofídicos y otros) y tecnología (robótica con premio a sus estudiantes de viaje a Australia en 2011 para su exposición, etc.) y bilingüismo (por ahora alemán e inglés). Por esta razón, y con el debido respeto, pienso que sería conveniente que la Secretaría de Educación de Medellín se pusiera en contacto con las directivas de esta institución.


Nota 1.- Concurso novela corta, U Central, mínimo 80, máximo 150 páginas. Premio 5 millones y publicación. Cierre 13 junio. Informes: mireyaucentral@yahoo.es


Nota 2.- Salón de artistas. Premios: 5 y 3 millones y dos menciones de honor. Plazo 13 junio. Inf: Cultura@pasto.gov.co y pinacotecadenarino09@gmail.com