Columnistas

Educación en seguridad vial
Autor: Delfín Acevedo Restrepo
29 de Mayo de 2012


Desde el 29 de diciembre de 2011 comenzó a regir la ley 1503 “Por medio de la cual se promueve la formación de hábitos, comportamientos y conductas seguras en la vía y se dictan otras disposiciones”.

Desde el 29 de diciembre de 2011 comenzó a regir la ley 1503 “Por medio de la cual se promueve la formación de hábitos, comportamientos y conductas seguras en la vía y se dictan otras disposiciones”. El objeto de este ordenamiento jurídico, como se estipula en el artículo 1°, es definir criterios generales en educación, responsabilidad social, empresarial y acciones estatales y comunitarias para promover en las personas la formación de hábitos tendientes a que la educación en seguridad vial y la responsabilidad como actores en la vía sean asuntos de interés público entre los ciudadanos y se concientice a los peatones, pasajeros y conductores sobre la necesidad de lograr una movilidad racional y sostenible.


Temas tan sensibles a la vida, al orden social y a los derechos humanos son los que se contemplan en la norma que comentamos. De estos aspectos depende prácticamente todo en la sociedad: las cosechas de los agricultores y su traslado a los centros de consumo, el activo vaivén de la ganadería, el desplazamiento a tiempo de los socorristas en las ambulancias, así como el avance de las fuerzas del orden y también del desorden. Gracias a estos aspectos es que los estudiantes pueden asistir a los centros educativos, los empleados y empresarios a los sitios de trabajo y todos los ciudadanos puedan acudir a cumplir sus compromisos en bancos y centros de servicios públicos.


El articulo 3° define la educación en seguridad vial como un conjunto de acciones iniciales y permanentes, “cuyo objeto es favorecer y garantizar el desarrollo integral de los actores en la vía, tanto a nivel de conocimiento sobre la normativa, reglamentación y señalización vial, como a nivel de hábitos, comportamientos y valores individuales y colectivos”, todo ello orientado a que la movilización y el tránsito se desarrolle en perfecta armonía entre las personas y su relación con el medio ambiente.


Por ello la educación vial debe ser permanente, integral y basada en valores fundamentales para así lograr la convivencia entre los distintos actores de la vía. En el artículo 4° se adiciona un literal (i) al artículo 13 de la ley 115 de 1994 o Ley General de Educación, y allí se establece entre otras cosas, que el Ministerio de Educación Nacional, mediante un trabajo coordinado con el Ministerio de Transporte, el Ministerio de Salud y Protección Social  y con el apoyo del Fondo de Previsión Social, orientará y apoyará el desarrollo de los programas pedagógicos para la implementación de la enseñanza de la educación vial en todos los niveles de educación básica y media.


Tambien se estipula que en todos los establecimientos oficiales y privados que ofrezcan educación formal es obligatorio en los niveles de preescolar, básica y media, cumplir con el estudio y la práctica de la Constitución y la instrucción cívica, de conformidad con el artículo 41 de la Carta Magna. También la enseñanza de la protección del ambiente, la ecología y la preservación de los recursos naturales de conformidad con lo que se consagra en el artículo 67 del Estatuto Mayor.


En el parágrafo único del articulo 9° se ordena claramente que los ministerios de Transporte y Educación Nacional tendrán un plazo de 12 meses a partir de la fecha de sanción de dicha ley para expedir la reglamentación atinente al cumplimiento de lo dispuesto en dicho artículo.


Concluyamos diciendo que toda autoridad, sea del orden nacional, departamental o municipal ha sido instituida para proteger dos derechos fundamentales: la vida y los bienes de las personas residentes en Colombia. Ambos están ligados con la seguridad vial, pues al ejercer el ser humano la libertad de locomoción, tiene que desplazarse de un lugar a otro y esa acción está sujeta a muchos riesgos, bien sea que actúe como peatón o como pasajero.