Economía

Brazil might be affected by the crisis
Brasil sería afectado por la crisis
23 de Mayo de 2012


El Gobierno de ese país disminuyó su expectativa de crecimiento para este año, producto del impacto que tendría la situación de varios países desarrollados.

Foto: AP 

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, calificó este como "uno de los peores momentos de la economía mundial", pero destacó que su país está entre los países con mayores posibilidades este año.

EFE


El Gobierno brasilero reconoció que el contexto internacional impactaría su economía y redujo sus perspectivas de crecimiento para este año. Sin embargo, expertos señalan que las condiciones actuales de Brasil son mejores que las registradas en 2011.


Brasil, la sexta economía del mundo, ya no crecería este año 4,5%, como sus autoridades lo habrían previsto, sino 3,5%, levemente por encima del crecimiento registrado en 2011 (2,7%), según explicó el ministro de Hacienda de ese país, Guido Mantega.


El titular de esta cartera defendió las medidas tributarias adoptadas por su despacho en las últimas semanas, que permitieron contener el proceso de apreciación de la moneda nacional, y reiteró su opinión de que la pérdida de valor del real ante el dólar dota de una mayor competitividad a las exportaciones brasileñas.


“El cambio se encuentra en una situación más favorable” con la revaluación que ha sufrido el real en relación al dólar, que en los últimos dos meses ha sido superior al 10%, dijo Mantega.


Según el ministro, “de esa manera se reduce el ‘costo Brasil’ y el país recupera competitividad”.


Ocde mejora su previsión de Brasil


Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) se mostró más optimista y mantuvo su previsión de crecimiento para Brasil este año, en el 3,9% y modificó desde 3,9% al 4,2% la de 2013.


La Ocde consideró que la economía brasileña ha salido de la desaceleración de 2011, cuando su evolución fue menos favorable que la de los otros grandes países latinoamericanos.


En su análisis de las perspectivas económicas para las grandes economías emergentes, la Ocde  advirtió que la competitividad de los sectores exportadores brasileños, y en particular los industriales, están sufriendo por la apreciación del real de los últimos años (a causa de las fuertes entradas de capitales) pero igualmente por lo que llamó “retos estructurales”.


A juicio de la Ocde, la demanda doméstica, respaldada por “relevantes” incrementos de salarios en un contexto de bajo desempleo será la que siga tirando del crecimiento de Brasil.



“Retos estructurales”


Según la revista The Economist, entre las tareas pendientes de la administración de la presidenta Dilma Rousseff está la reducción de impuestos a las industrias, la modernización de la infraestructura y generar un ambiente de mayor competencia en el sector bancario.


"Brasil se ha convertido a sí mismo en un lugar muy costoso para hacer negocios. Y aunque el Gobierno culpa al tipo de cambio por eso, es realmente el Gobierno el responsable por la mayor parte del ‘costo Brasil’", señala el semanario, que además resalta que "el Gobierno no solo ha incrementado la carga tributaria, desde el 22% en 1988 al 36% de la actualidad, sino que el sistema tributario sigue siendo ‘absurdamente complejo’. La mayoría del dinero se convierte en jugosas pensiones y en un enorme gobierno despilfarrador, en lugar de transferencias a los pobres".