Editorial

Seguro de desempleo, sin golpear las Cajas
23 de Mayo de 2012


Así como vemos bondades en el proyecto, también tenemos que manifestar con toda franqueza nuestro desacuerdo con que sean los recursos de las Cajas de Compensación los que vayan a alimentar ese Fondo.

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Es bien sabido que las cesantías son una prestación social, incluida en la legislación laboral colombiana, que todo empleador, público o privado, debe consignar anualmente a sus empleados a razón de un mes de salario por año trabajado. La filosofía en que se inspira está implícita en la palabra que la nombra: se trata de un ahorro obligatorio que permite al trabajador solventar sus necesidades básicas y las de su familia a partir del momento en que quede cesante y, en ese sentido, las cesantías constituyen también un seguro de desempleo.


Eso son en teoría, pero en la práctica, por razones que no es del caso analizar aquí, las cesantías han ido perdiendo su orientación original y buena parte de ellas, por autorización del legislador, se destinan hoy a financiación de vivienda o a pagos de estudio del trabajador o sus beneficiarios. Pero incluso, por aquello de que “hecha la ley, hecha la trampa”, hay mil maneras de respaldar solicitudes de anticipos parciales de cesantías para supuestas “mejoras o reparaciones” de vivienda o para pagar gastos educativos inexistentes. Según estadísticas del Ministerio del Trabajo, el año pasado, del total de retiros de cesantías, sólo el 19% se destinó a vivienda y otro 8% a educación, y el resto se fue en gastos de consumo en contravía del espíritu de la norma.


Por eso nos parece pertinente el proyecto de Ley que ha radicado en el Senado el señor ministro de Trabajo, Rafael Pardo, que busca poner orden en ese tema y devolver a las cesantías su función fundamental de servir de protección al trabajador formal que, por cualquier circunstancia, se ve abocado a la pérdida de su empleo, lo que para muchos es toda una tragedia personal y familiar en tiempos de alto desempleo, en que no es fácil conseguir un nuevo trabajo. El dato oficial es que, en promedio, 80.000 colombianos entran mensualmente en cese laboral y el Estado no puede ser ajeno al drama de esas personas. Por eso, en buena hora, el Congreso aprobó, dentro del Plan Nacional de Desarrollo (Ley 1450 del 2011), en el artículo 169, la “Protección al Desempleo”, que obliga al Gobierno a crear un mecanismo para que las cesantías cumplan su función de protección al trabajador cesante. 


Para estructurar el proyecto, los técnicos del Ministerio del Trabajo y Planeación Nacional examinaron experiencias de otros países y encontraron que en EEUU, España, Brasil y Corea del Sur, entre otros, el “seguro de desempleo” es de tipo solidario, es decir, se financia básicamente con fondos públicos. En Chile se aplica un mecanismo de cuentas individuales con cargo a las cesantías. Lo novedoso de la fórmula que se propone en Colombia es que, de aprobarse, tendríamos un sistema mixto de cuentas individuales y un componente solidario a través de un fondo especial, creado para tal efecto, complementado por un programa de capacitación y ayuda al cesante en la búsqueda de un nuevo trabajo.


¿Cómo funcionaría? Así lo explica el ministro en su proyecto: El 50% de las cesantías del trabajador será llevado a una cuenta individual, alimentada con aportes mensuales hechos por el empleador. El otro 50% se sigue consignando anualmente en el fondo de pensiones escogido por el empleado. Cuando la persona pierda el empleo, comenzará a recibir mensualmente, y durante un semestre, un porcentaje proporcional al salario que ha recibido durante los últimos 12 meses. Los desempleados que no tengan para cubrir estos seis meses, recibirían un préstamo del Fondo de Solidaridad de Fomento al Empleo y Protección al Desempleo. Este fondo – dice el proyecto en el Art. 6 - “se financiará a través de una redistribución del 4% sobre la nómina que reciben las Cajas de Compensación Familiar”.


Así como vemos bondades en el proyecto, también tenemos que manifestar con toda franqueza nuestro desacuerdo con que sean los recursos de las Cajas de Compensación los que vayan a alimentar ese Fondo. Siempre nos hemos opuesto a los intentos centralistas por golpear las finanzas de instituciones que han demostrado que funcionan cada vez mejor, cumpliendo una tarea encomiable a favor de sus afiliados en los campos de la salud, la educación, la recreación y el crédito de vivienda. ¡A eso, definitivamente, no le marchamos!




Comentarios
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maría
2012/05/23 06:49:34 pm
Gobierno cÍnico, asi como cogió al seguro socical de caja menor , ahora va a coger las cajas de caja menor. Hasta cuando estaremos impávidos mientras roban los recuros de los trabajadores. NO ME JODAN
rodrigo
2012/05/23 06:10:18 am
Pero còmo asì que con la misma plata del asegurado se le va a pagar. Bien dijo el doctor santos que iba a poner a llorar a ......los pobres!