Columnistas

Denuncias y recriminaciones
Autor: Abelardo Ospina López
18 de Mayo de 2012


Con la revelación de la denuncia sobre fraude en nombramientos de la Sala Disciplinaria, el Fiscal General se refirió a los magistrados investigados por irregularidades en la falsificación de documentos

Con la revelación de la denuncia sobre fraude en nombramientos de la Sala Disciplinaria, el Fiscal General se refirió  a los magistrados investigados por irregularidades en la falsificación de documentos, denuncias que calificó de “episodios tristes y lamentables”. Los magistrados de la Sala, se mostraron dispuestos a dar las aclaraciones pertinentes, “en aras de salvaguardar la autonomía e independencia de la justicia”, según leímos. “En la cumbre de poderes”, que tuvo ocasión en Palacio de Nariño, el Fiscal dijo tener evidencias de las irregularidades en el nombramiento de funcionarios auxiliares que se posesionaron y después de trabajar entre dos y cuatro meses, se jubilaron con mesadas de más de doce millones de pesos.


En dicha sesión, pues,  se llegó a “un acuerdo salvador”, como la calificó este diario y consiguió dejar contentos a todos y “salvar un proyecto que, si bien no resuelve todos los problemas de la Rama, por lo menos despeja algunos de los temas más delicados”.


Entonces, para junio es de presumir que tendremos eliminada la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes y suprimido “las funciones judiciales del Congreso”. Y los altos funcionarios del Estado tengan juicios de responsabilidad política “antes de que sus procesos disciplinarios y penales sean conocidos por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia y hayan creado una colegiatura para que los abogados se “auto-disciplinen”. Aceptamos la existencia de reclamos para que algunos colegas sean más responsables. Y en cuanto al Consejo Superior de la Judicatura, dijo:”Siempre brilló por su ineficiencia, pero en los últimos años, ya no solo fue el colmo de la incuria sino que se convirtió en un foco de corrupción de mayor cuantía, con protagonistas que, por su alta investidura, deberían ser ejemplo de probidad y respeto absoluto a la ley.” (EL MUNDO 5/V/2023). 


En todo caso, es de esperar estimulantes innovaciones, secuelas inteligentes y oportunas de la reunión de los tres poderes, que dio “un nuevo aire” a la aprobación de la reforma.       


Hablando con ciudadanos de la calle, se les ocurrió preguntarnos: en materia de corrupción en la justicia, ¿qué se dice? El columnista poco es lo que sabe: siempre se ha atenido a que: La corrupción en la justicia distorsiona su papel legítimo, que consiste en proteger las libertades y derechos civiles de los ciudadanos y garantizar un juicio imparcial, gestionado por un juzgado competente y justo. La corrupción en la justicia, permite que acciones ilícitas queden impunes o nunca sean descubiertas.


A última hora hemos sabido que se les está entregando “varias  herramientas”, entre ellas: 1, aumentar la edad para su retiro; 2, autorizarles dirijan toda la justicia; 3, vuelvan a la elección por cooptación y 4, se faculta al Congreso para investigaciones contra ellos.


Pueda ser que “no sea la reforma de la inmoralidad”, como lo acotó un senador del Polo. Y sí    ejemplo por su contenido jurídico-social e implique diáfana responsabilidad para los jueces en  cuantos  frentes  les corresponda actuar.