Columnistas

¿Noticiero o magazín?
Autor: Rubén Darío Barrientos
17 de Mayo de 2012


Cuando enciendo el televisor para ver “Teleantioquia Noticias”, siento una enorme insatisfacción por el producto que me entregan. Evoco la época de Luis Alirio Calle y su rating, y concluyo que –a la sazón- el desbalance es inocultable.

2

Cuando enciendo el televisor para ver “Teleantioquia Noticias”, siento una enorme insatisfacción por el producto que me entregan. Evoco la época de Luis Alirio Calle y su rating, y concluyo que –a la sazón- el desbalance es inocultable. Hago un cotejo entre lo que vi y lo que me muestran hoy, y termino con ganas de moverme de canal. Yo sé que hacer un noticiero no es tarea fácil y que despotricar de su integralidad, podría ser satanizado de ejercicio inicuo y apriorístico. Pero me atrevo a hablar, porque llevo muchos años en la devoción de ver y criticar noticieros nacionales y regionales.


Aludí a Luis Alirio Calle, porque ahí sí había un señor director. Sus editoriales –memorables y punzantes- perfilaban la línea crítica del noticiero. La gama de contenidos, las cadencias inolvidables, los razonamientos, el marcado énfasis, las materias y su aparición final para darles un toque único (bien de emotividad o de desazón), dejaban huella en los televidentes. No se perdía el tiempo, tras las ascuas por ver cosas que valieran la pena, con periodistas fajándose en los cubrimientos y enfoques. Y, en esa línea de competitividad, dos presentadores de lujo: Carlos Tobón y Katherine Haller.


Y si de añorar historias buenas se trata, también hubo en antaño directores de postín: Carlos Bueno y José Absalón Duque fueron muestras de grandes hombres tras el timón. Intelectuales y profundos, expertos y sin improvisación, forjaron la historia de un noticiero regional cautivando teleaudiencia. Quedaba uno a gusto. Provocaba sentarse a ver ese compendio informativo. Pero hoy, afirmo con franqueza, nuestras pupilas miran con asombro cómo se les dispensa un magazín. La presentadora tiene experiencia, pero luce plana y sin emotividad. Transmite poco, no obstante su bagaje y recorrido.


Y me quiero detener en su director: Juan Pablo Barrientos. Un muchacho con méritos, nacido y criado en el Barrio La Sierra, buscando abrirse camino en su vida. Fue corresponsal en Washington de tres emisoras y un noticiero televisivo. Viajero insaciable por más de 60 países y con algunas horas de vuelo como docente de dos universidades de esta ciudad –en hogaño-. Un día del 2011, le dio la locura por regresarse a Medellín (estaba cómodo en los Estados Unidos, desde el 2004) y adscribirse al Partido Verde, para aspirar al Concejo de esta ciudad.


En octubre de 2011 se entreveró en el rifirrafe entre Luis Pérez y Alonso Salazar, porque el fajardismo le encomendó la tarea de hacer las pesquisas con el número de cédula de Pérez, para indagar y husmear acerca de eventuales sanciones disciplinarias impuestas por la Procuraduría General de la Nación, en contra de quien fuera burgomaestre y estaba en liza por llegar nuevamente. Muy disciplinadamente lo hizo y su aparición visible fue recogida por periódicos locales. Se movía entre la lealtad a sus jefes y las ganas de figurar.


Pues bien. Sus 4.680 votos (0,79% de la votación general), fueron insuficientes para alcanzar una curul en el Concejo de Medellín, por el Partido Verde. Transido de ello, recibió el apoyo de su mentor, jefe y padre político, Sergio Fajardo, quien lo atornilló en el cargo de director del noticiero. Me parece demasiado premio, para alguien que no tenía la trayectoria para llegar a ese sitial. Una cosa es ser corresponsal, editar una noticia o presentar una novedad informativa –que da escuela, desde luego-, pero otra cosa es trascender (como Luis Alirio), ser imán para los televidentes, construir teleaudiencia y formar opinión. Estamos lejos de épocas gloriosas.


A sus 30 años de edad, Juan Pablo asumió el reto, pero los frutos no se ven. Le falta peso para recoger éxitos y, en general, el producto tiene liviandad en la presentación y la muestra de noticias. Ser director de un medio es más que un nombramiento: es una responsabilidad frente a la exigente comunidad. Y queremos que en Antioquia, se produzca un noticiero con calidad. ¿Es mucho pedir?         




Comentarios
2
JUAN
2012/05/17 09:48:45 am
Lo pusieron a buscar , lo que no existía, entonces lo crearon, ¿y por eso será que lo premiaron?... .............. habitantesdemedellin@hotmail.com
JUAN
2012/05/17 08:40:25 am
"En este mundo cruel, nada es verdad nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira". Jealbo