Columnistas

La derrota de Merkozy
Autor: Mario Arango Mar韓
12 de Mayo de 2012


El triunfo en Francia de Fran鏾is Hollande y el avance de los partidos griegos opuestos a la pol韙ica de recortes impuesta desde Bruselas, es una evidente derrota para el asfixiante grillete Merkozy.

El triunfo en Francia de François Hollande y el avance de los partidos griegos opuestos a la política de recortes impuesta desde Bruselas, es una evidente derrota para el asfixiante grillete Merkozy. Lo sucedido en las elecciones del 6 de mayo en ambos países, representa un duro revés en la continuidad del nefasto eje franco-alemán de Nicolás Sarkozy y Ángela Merkel. Significa un claro retroceso para el ultraliberalismo y la extrema derecha xenófoba en Europa, quienes atacan la seguridad social y sus redes de protección. Es una cuenta de cobro por la intervención del ejército francés en Costa de Marfil y en Libia. Como dice Michel Vauzelle, Sarkozy, hijo de un inmigrante judío húngaro, “fue el primer presidente desde el general De Gaulle  en entrar en una organización militar bajo la autoridad de Estados Unidos”.


Aunque Hollande es político del “sistema”, neoliberal de línea blanda, al estilo de Blair, Schröder, González o Rodríguez Zapatero, ante la catástrofe económica y política de la UE, y que tiene a Grecia, España, Italia y Portugal al borde del precipicio, ha sabido desmarcarse del rumbo suicida merkozyano. Tras la pérdida del poder de la derecha, el presidente electo sabe que los mercados especularán contra Francia. No ignora que es producto de su amargura el que Sarkozy presente a España como la muestra de lo que le puede pasar a Francia con su descalabro comicial. Reconoce que su triunfo es respuesta a un quinquenio a la “americana”, donde hubo escuelas y clínicas para ricos, hospitales públicos sin dinero y servicios oficiales derruidos. Donde se habló mucho de seguridad e inmigración; muy poco de empleo, proteccionismo europeo y medidas sobre la gasolina.


El presidente que siempre trinó con que «tenemos demasiados extranjeros en nuestro territorio», y cuyo mandato, en medio de la controversia, terminó como había empezado, ahora amplía la lista de víctimas políticas de la crisis europea, en la que figuran el socialista español José Luis Rodríguez Zapatero, el portugués José Socrates, el británico Gordon Brown, el italiano Silvio Berlusconi y el griego Giorgos Papandreu, a los que los electores hicieron pagar en las urnas la política de austeridad y fueron forzados a dimitir bajo presión de la Unión Europea. Según Christopher Dickey, «no es lo que hace, sino quién es» lo que a tantos franceses resulta difícil de soportar. “Pequeño y beligerante, intenso y vulgar, Sarkozy nunca fue el tipo de persona con el que muchos franceses querrían compartir una copa de vino”.